Archive for the ‘Inteligencia, sentimientos, relaciones (4ESO B2)’ Category

Test para Educación para la ciudadanía: ¿me han adoctrinado?

Con el cambio de gobierno de 2011 se ha anunciado el fin de la asignatura de Educación para la Cudadanía EpC. Aquellos docentes, padres y alumnos con ganas de saber si su centro educativo lo ha adoctrinado pueden hacer el siguiente ejercicio de preguntas que mide el índice de adoctrinamiento al que ha sido sometido en la asignatura. A medida que su identificación con las afirmaciones siguientes es mayor, su grado de independencia y adoctrinamiento ha sido mayor. ¡Suerte!

1. Los homosexuales son como los demás, también pueden formar familias si lo desean.

2. Pagar impuestos es algo bueno y por lo tanto el Estado debe aumentarlos continuamente para garantizar la prestación de los servicios sociales.

3. Las personas que están en la cárcel son buenas pero la sociedad las ha convertido en malas. No es un problema de estas personas sino de la sociedad.

4. El bien o el mal no existen, es sólo cómo te sientes al hacer las cosas.

5. No pasa nada por tener varios novi@os a la vez, es lo normal, lo solidario. La convivencia es con todos a la vez.

6. El esfuerzo es cosa del pasado, ahora se debe estudiar de otra forma.

7. La Historia no sirve para nada.

8. El botellón es una forma de afirmación de uno mismo frente a la imposisción retrógrada de una sociedad que quiere explotarte.

9. Los sindicatos son los representantes de las buenas personas que trabajan y sacan adelante la sociedad, mientras que los empresarios son unos explotadores inhumanos.

10. Los bienes públicos son mejores que los privados porque los públicos son de todos y los privados sólo de algunos.

11. Los políticos buscan el interés de todos, independientemente de que quienes sean.

12. Hay que obedecer siempre al Estado porque es la mayoría quien determina lo que está bien y mal y no puede equivocarse nunca.

13. No existe la responsabilidad personal, nadie es responsable último de los que hace porque eso depende de la cultura, de la educación que ha recibidos, de la sociedad.

14. Hay que robar folios y bolis de las oficinas porque la empresa paga siempre menos de los que nos merecemos.

15. La Iglesia es una forma de poder que quiere imponer a todos su verdad, cuando sabemos que no existe la verdad sino que depende de cada uno.

16. Los militares son gente que se dedica a asesinar a inocentes con el poder de las armas y del dinero.

17. Los ricos son todos egoístas, sino no serian ricos porque habrían repartido su dinero.

18. Los homosexuales no están sometidos a la dictadura del lobby gay sino que actúa cada uno como quiere.

19. El Estado debe dar a todos subvenciones porque el dinero no nos llega.

20. Leer, estudiar y formarse es una actividad sólo para la gente aburrida.

21. Lo mejor es que te paguen mucho por hacer nada.

22. Puedo salir adelante en esta vida sin esfuerzo y la sociedad debe facilitarme el acceso a todos los servicios y trabajos porque soy una persona como los demás.

23. El aborto no hace daño a nadie y los que abortan no tienen ningún problema nunca.

24. Los homosexuales nunca sufren enfermedades mentales, siempre están muy sanos.

25. El cuerpo está para darse placer.

26. Obedecer a los padres o profesores es un síntoma de debilidad que hay que ir corrigiendo.

27. Las emociones no se pueden controlar y por tanto no tiene sentido hablar de ellas, hay que dejarse llevar.

28. Hay que hacer siempre lo que a uno le apetece, sin dejarse llevar por excesos de responsabilidad, deberes u obligaciones.

29. No pasa nada porque un padre abandone a su mujer e hijos y se vaya con otra mujer porque eso significa que es una persona libre, creativa y espontánea.

30. Educación para la Ciudadanía no es una asignatura que adoctrine moralmente y éticamente a los alumnos, es sólo el conjunto de normas que una sociedad democrática debe cumplir.

31. Las mujeres están para dar placer a los hombres, y al revés. Cualquier otra consideración sexual está equivocada.

32. Las relaciones sexuales son siempre buenas si dan placer y son consentidas por ambas personas, independientemente del sexo que sean y de con quien se tengan.

33. Una persona que tiene relaciones sexuales frecuentes es mucho más feliz.

34. La religión y la filosofía son cosas aburridas que sirven para complicarte la vida porque además no valen para nada.

35. Los países ricos explotan a los países pobres, por eso unos son ricos y otros pobres.

36. Como todos somos iguales ante la ley todos somos iguales.

37. Las mujeres están siempre discriminadas.

38. Los medios de comunicación son los encargados de decir la verdad de la sociedad.

39. Los derechos humanos son los que dice la ONU.

40. Todas las religiones son iguales.

41. Los pobres necesitan ser ayudados por el Estado porque no podemos individualmente hacer nada por ellos.

42. Los bancos son siempre malos porque prestan el dinero que roban a la gente sencilla.

43. La cultura, el cine, el teatro, la televisión, etc… son medios de expresión y comunicación esenciales en una democracia y por tanto deben estar subvencionados por el Estado porque de otra manera no existirían.

44. La guerra  es la forma que en que los poderosos imponen su doctrina a los débiles.

45. Es normal acudir a los servicios de las prostitutas, es una forma de expresar las emociones que no hace daño a nadie.

46. Montar una empresa es algo que sólo deben hacer unos pocos, lo normal es intentar ser funcionario porque pagan mucho y trabajas poco.

47. Para ser una familia normal no hace falta que haya un padre y una madre. Pueden ser familias normales las de varios padres o varias madres, o a las combinaciones de ambas.

48. La moral es la forma en que la gente intenta imponerte sus ideas.

49. El sexo es bueno y reprimirlo es malo.

50. Se aprende mucho en Educación para la Ciudadanía.

Ejemplo de respeto a las propias convicciones en Educación para la Ciudadanía

El Ministerio de Educación (MEC) cree que con Educación para la Ciudadanía puede imponer los valores que quiera, despreciando en muchos casos los verdaderos valores personales, o instigando a la sociedad a pensar como ellos quieren. Pero los valores, claro, son los valores.

Afortunadamente la realidad es justo la contraria en muchos casos. Aquí tienes un buen ejemplo: el gobierno promulga la ley que equipara las uniones de personas del mismo sexo (maricones y lesbianas en el lenguaje políticamente incorrecto que desean desterrar), y al día siguiente ya existe un grupo musical que arrasa cuyo principal tema es Maricones, no gracias. El grupo es gallego y se llama Superputa. Todo un éxito, claro.  El video siguiente presenta un unplugged en directo de Superputa y su canción Maricones, no gracias. En el segundo vídeo verás un reportaje de este duo de estudiantes de Educación para la Ciudadanía. Un buen ejemplo de pluralismo y de respeto a las ideas y valores propios.

Directo de Superputa con su canción Maricones, no gracias

 

reportaje sobre el grupo Superputa:

 

 

Valores ciudadanos y valores humanos

¿Qué son los valores ciudadanos? Para crecer como personas necesitamos, al igual que un atleta, ejercitarnos todos los días en aquello que nos perfecciona. Existe una creencia actual que consiste en equivocar los valores personales con los ciudadanos cuando en realidad los valores fuera de la persona, simplemente no existen. En este sentido no hay valores ciudadanos si no hay buenos ciudadanos. De esta forma, al final, no hay nada nuevo, la gente personalmente enriquecida lo es personalmente y contribuye a que su sociedad sea mejor.

El crecimiento personal en valores exige esfuerzo personal, la sociedad no puede hacer nada por nosotros en este sentido. No basta con querer ser responsables. Es necesario todos los días hacer ejercicios de responsabilidad, hasta que lo logremos. El fruto será llegar a serlo realmente: responsable. De la misma manera, si queremos ser justos, sinceros, ordenados, … es necesario que lo practiquemos con esfuerzo y dedicación todos los días, hasta que formemos el hábito, es decir, la costumbre. Ese hábito que desarrollamos, y que llega a ser un valor personal es lo que Aristóteles denominaba virtud: un hábito personal bueno adquirido por la repetición de actos. Su contrario son los vicios.

La virtud no es higiene moral, es decir, el objetivo no es el verse bien o el mejoramiento de uno mismo por vanidad, sino que nos debe de llevar al bien.

¿Dónde se forman las virtudes?

Las virtudes han de ser conquistadas con el esfuerzo y la dedicación de la persona que quiere adquirirlas.

Si el atleta ejercita su cuerpo para que sea mejor, la persona que quiera formar las virtudes habrá que ejercitar a su INTELIGENCIA Y A SU VOLUNTAD. Sí, el ejercicio que requerimos hacer se desarrolla en estas facultades. Por tanto, la educación de la inteligencia y de la voluntad dará como resultado a las virtudes en una persona.

La educación de la inteligencia.

La inteligencia es la facultad que nos permite pensar, reflexionar, comprender, Por ejemplo, ¿abortar es bueno o es malo? Para saberlo es una ventaja conocer la verdad: desde la concepción en el vientre de la madre empieza a existir una persona distinta con su dignidad, su derecho a vivir y ser respetada, aunque, por ser tan pequeñita, no la pueda ver con los ojos.

Luego, se necesita reflexionar sobre ello. Pensar acerca de la realidad de esa criatura. Necesito relacionar todas las cosas que sé: quitar la vida no es bueno, ofende a la víctima, es una injusticia, nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro, el bebé en el vientre de su madre es la persona más indefensa que hay,…
De ahí, mi inteligencia me dirá: “abortar es un asesinato. No lo hagas”. Para hacer todo esto, se necesita conocer la VERDAD. Pero, ¿qué es la verdad?. La verdad es la realidad, lo que existe. La verdad es lo que es, no lo que me imagino que es, o lo que dicen por ahí que es. Si rompí un plato, esa es la verdad. La verdad es la realidad. Por lo tanto, hay que educar a la inteligencia enseñándole la verdad.

Nuestra inteligencia busca siempre conocer la verdad. ¿Acaso a ti te gusta que alguien te mienta? ¿Por qué no? Porque tu inteligencia tiende hacia la verdad, quiere la verdad, necesita conocer la verdad.
La verdad no es, muchas veces, lo que la mayoría dice. Por ejemplo, hay mucha gente que dice que el divorcio no es malo, pues mucha gente se ha divorciado. No porque muchos se divorcien quiere decir que es la verdad sobre el matrimonio. Nosotros sabemos que el matrimonio no se puede deshacer pues Dios dijo: “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”(Mt 3,6).

La educación de la voluntad.

En la vida todo cuesta esfuerzo. ¿Acaso no te cuesta trabajo levantarte por las mañanas cuando está haciendo frío ¿Acaso no cuesta trabajo dominar los enojos cuando estás irritado? Claro que sí cuesta.

Así como a la inteligencia hay que formarla y educarla desde que somos pequeños, la voluntad también ha de ejercitarse. Un niño que nunca hace ningún esfuerzo, cuando sea adulto, ¿cómo podrá llevar bien su matrimonio cuando enfrente dificultades?

A la voluntad hay que educarla. El niño cuando nace no tiene desarrollada la voluntad. ¿Cómo formar la voluntad? Haciendo todos los días muchos esfuerzos.

Si la inteligencia busca la verdad, ¿qué es lo que busca la voluntad? La voluntad busca el bien. Y, ¿qué es el bien? El bien es todo aquello que nos ayuda a alcanzar nuestros fines: crecer como verdaderas personas, y alcancemos llegar a Dios. Todo aquello que es bueno para la naturaleza humana, es parte del bien. ¿Es bueno decir mentiras? ¿Es bueno compartir lo que tenemos? ¿Es bueno drogarse y emborracharse? ¿Es bueno hacer ejercicio?.

Personalidades conflictivas: cómo ayudar y tratar a todos

Las siguientes tipologías pueden dar ugar a personalidades conflictivas y conviene saber tratarlas:

Personas poco comunicativas: hablan poco y no son conscientes de lo poco que ayudan. A menudo son problemáticos debido al escaso compromiso que aceptan, por lo que suelen enfadar al resto de compañeros.

Soluciones:
-Bombardéala con preguntas para invitarla a hablar. Procura que sean lo más detalladas posibles.

-Formula preguntas abiertas, es decir, que no se puedan contestar con un sí o un no.

Personas que no escuchan: son personas sumamente frustrantes. No sólo no prestan atención sino que acostumbran a hacer mal su trabajo.

Soluciones:
-Cuando les hayas dicho lo que querías, añade: “Veamos si me he explicado. ¿Podrías repetirme lo que he dicho?”

-Este tipo de personas tienen dificultades para recordar lo que se hizo la semana anterior, asegúrate de que recuerden lo necesario para hacer bien su trabajo.

Personas que sueñan despiertas: su productividad cae en picado cuando empiezan a divagar y cometen más errores, muchas veces motivadas por el aburrimiento.

Soluciones:
-Encárgale asuntos que tengan que compartir con otro empleado que se ocupará de mantenerla atenta.

-Asume que esta clase de personas no sirven para labores rutinarias. No cometas el error de encargárselas.

Personas solitarias: ten en cuenta que son poco dadas a trabajar en equipo. Parecen distantes y eso, a menudo, tiene un efecto negativo sobre el equipo, que se traduce en una reducción del libre intercambio de ideas.

Soluciones:
-Ten en cuenta que no les vas a cambiar, procura adaptarte a ellas. Concédeles la intimidad que necesitan.

-Muchas veces, este tipo de personas prefieren rehuir el cara a cara; utiliza siempre que puedas el teléfono.

Personas reservadas: guardan secretos o no comparten cierta información con el resto del equipo. Lo son o bien porque necesitan que se les reconozca su valía o porque les da sensación de poder.

Soluciones:
-Procura pedirles información concreta, si es necesario por escrito

-Cuando obtengas la información necesaria, agradéceles su ayuda para que sientan que ha hecho un bien al grupo.

Filtrado de contenidos en Internet

Un filtro es un programa (software) o servicio (en red) que permite a padres controlar el acceso a ciertos contenidos en Internet. Normalmente, un filtro funciona a base de categorías. Es decir, si elijo la categoría “construcción de explosivos”, el filtro bloqueará todas las páginas web sobre el tema, siempre cuando pertenecen a la base de datos del proveedor. Una funcionalidad general de un filtro son los tramos horarios que permiten o restringen la navegación. Otra es la configuración de perfiles que permite configurar el filtro de distintas maneras dependiendo de la edad del usuario. Al final, el filtro es una herramienta que facilita la supervisión de los niños, pero nunca la podrá reemplazar.

Extracto del estudio comparativo realizado por la organización francesa ACTION INOCENCE

          

DESCARGAR ESTUDIO: McAfee Privacy Service 8.0.0.149

DESCARGAR ESTUDIO: NetNanny 5.1.2.1

DESCARGAR ESTUDIO: Norton Internet Security 2005

DESCARGAR ESTUDIO: Optenet PCFilter 9.4

DESCARGAR ESTUDIO: Panda Platinum 2005 Internet Security v.9.02.01

DESCARGAR ESTUDIO: Trend Micro Internet Security 12

          

Descarga GRATUITA del filtro de OPTENET (*)

Descargar Filtro Optenet

(*) Licencia válida para 3 meses desde la descarga.

Antes de comprar un sistema de filtrado es importante asegurarnos de que tiene las siguientes características:

Limitar el acceso a Internet o a ciertas categorías de contenidos (chats, noticias) o de comunicaciones P2P (Instant Messenger, Emule, etc.) por tramos horarios.

Disponer de una cantidad significativa de categorías para restringir el acceso a contenidos inadecuados.

Limitar la descarga de ficheros potencialmente peligrosos (.exe, mp3, etc.).

Un sistema de desbloqueo rápido en caso de errores del servicio. Este punto es especialmente importante para estudiantes que requieren ciertos tipos de contenidos para sus estudios. No se puede prescindir de ciertos contenidos mal categorizados.

Un servicio de filtrado que no se base sólo en listas de páginas web. Internet es un entorno dinámico y es difícil tener listas siempre actualizadas. Lo mejor es que el servicio incluya un analizador en tiempo real para tener un análisis que cubra todo tipos de contenidos no clasificados y minimice errores de filtrado.

Posibilidad de configuración de perfiles para los distintos miembros de la familia adaptando así las reglas a las distintas edades de los mismos.

Utilizar un sistema de filtrado con un nivel de eficacia lo más alto posible.

Elegir un programa fácil de usar con una interfaz comprehensiva e intuitiva.

También se recomienda que el programa tenga funcionalidades de antivirus, antispyware y cortafuegos. Dichas funcionalidades proporcionan un alto nivel de seguridad para el PC y sus usuarios.

El cortafuegos permite controlar comunicaciones P2P (descargas ilegales,  chats, newsgroups, Instant Messenger).

Hemos de ser conscientes de que este servicio no reemplaza la supervisión de los padres o educadores. El uso de Internet es una cuestión de aprendizaje que incluye tanto a lo padres como a los educadores. Lo mejor es estar cerca del niño para poder servir de guía y controlar su navegación.

Visión laicista de los católicos y el Padre Jony

El integrismo laicista es aquel que no es neutro con la religión ni respeta en los demás el desarrollo de la espiritualidad. Es beligerante con la religión y confunde la razonable neutralidad del Estado en materia religiosa, denominada laicidad, con su deseo de privar a los ciudadanos de los bienes espirituales que ellos libremente decidan tomar.

Con frecuencia, la ira del laicista recae sobre los católicos, que no quieren recibir la imposición de la moral laicista. De esta forma, con demasiada frecuencia el frente laicista más radical distorsiona la religión católica promoviendo visiones de la misma altamente deformadas o reduciendo el catolicismo a una moral sexual, a una posición política, a un esquema pasado, etc… En realidad la esencia del Cristianismo es el amor a Cristo y el resto no dejan de ser consecuencias de esto.

El Padre Jony es un sacerdote católico que desarrolla su labor pastoral en Cataluña. Es uno de esos amigos y enamorados de Jesús que además disfruta con el rock, con sus amigos, con su labor pastoral y con sus aventuras solidarias desinteresadas. El laicismo intolerante no puede entender que el Padre Jony haga esto porque no puede entender hasta donde llega el amor del Padre Jony por Jesús. Aquí dejamos tres vídeos, una presentación del Padre Yony y dos canciones de parroquia muy rockeras.

Saludo del padre Jony:

Dos vídeos musicales del padre Jony:

¿Qué es un sacerdote? Mira el vídeo, aunque no sepas inglés

¿Laicismo obligatorio en Educación para la ciudadanía y en la Constitución?

En una reciente entrevista Victorino Mayoral, diputado del PSOE y presidente de la Fundación Cives, defiende un Estado laico que respete las creencias y establezca las ayudas que éstas requieran. Considera que la Constitución, establece la aconfesionalidad entendida como laicidad positiva, basada en la cooperación entre el Estado y las confesiones religiosas. Coincide en esto con lo que vienen diciendo los ciudadanos creyentes y los representantes de la Iglesia católica, que piden colaboración y respeto con la fe cristiana, y respeto de los derechos humanos. Concretamente la Iglesia defiende el derecho a la vida desde la concepción, el matrimonio como institución natural entre el varón y la mujer, o el derecho de los padres para elegir la educación religiosa y moral para sus hijos.

Efectivamente dice la Constitución que: «Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones» (Art. 16, & 3). Este es el sentido de la aconfesionalidad laicista positiva que pide al Estado aceptar sinceramente la fe religiosa como un derecho de los ciudadanos y parte del bien común, que debe promover positivamente, evitando la fácil tentación de poner continuos obstáculos. En este sentido, la misma Constitución señala que: «Los poderes públicos garantizarán el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones» (Art. 27, & 3), y añade que: «Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca» (Art. 27, & 9).

No se entiende entonces la lucha práctica del Gobierno socialista contra la enseñanza académica de la religión, relegándola en el currículo. En cambio, la LOE inventa una Educación para la ciudadanía, plenamente obligatoria e integrada, que ha levantado muchas sospechas entre los padres y centros educativos de todo tipo, como posible cauce de adoctrinamiento en el laicismo. ¿Es tan difícil de entender para el Gobierno que una cosa es el valor intelectual y cultural de la fe católica y otra la práctica efectiva de la fe y la catequesis en las parroquias? Además, ¿por qué hay que oponer los valores religiosos, católicos, luteranos o judíos, a los valores  ciudadanos?

En cuestión de asistencia social  el Sr. Mayoral reconoce ignorar que los colegios de la Iglesia gestionan los recursos económicos mejor que la Administración pública, aunque se  trata de datos públicos y comprobados, como también lo es que la ONU acaba de reconocer la labor de la Iglesia en la lucha contra el sida, ya que el 25% de los organizaciones humanitarias están apoyadas por estructuras católicas, es decir, personas creyentes que sirven al bien común concreto en los enfermos y necesitados de calor humano, más que de estructuras anónimas y a veces inoperantes.

No parece que el Gobierno de Rodríguez Zapatero tenga en cuenta las buenas palabras del presidente de la Fundación Cives cuando ha obsequiado a los creyentes con una batería de leyes: contra la libertad de los padres para elegir la escuela que desean y educar a sus hijos en la religión elegida año tras año; contra el matrimonio como unión estable entre un varón y una mujer; contra su indisolubilidad estableciendo el divorcio por la vía rápida; contra la dignidad humana de los embriones que serán manipulados, clonados y desechados simplemente como material genético. La estrategia laicista pasa también por un cambio de las palabras nada inocente que intenta alterar subrepticiamente el sentido común; así «pareja», en lugar de matrimonio, «uniones» en lugar de familia; «preembrión»  en lugar de embrión, «ciudadano» en vez de persona, y un largo etcétera. 

En realidad alguien está contribuyendo a la confusión pero no es el Sr. Mayoral. Sus  buenas palabras invitan a la confianza mientras que las acciones del Gobierno de sus correligionarios inquietan a los padres cristianos, a los responsables de la Iglesia católica, y a millones de ciudadanos que salen a la calle como nunca para defender los derechos de todos. Porque el socialismo español se ha convertido en un panzer sonriente para cambiar la naturaleza de la sociedad, a imagen y semejanza del mono desnudo.

El politólogo  G. Weigel habla de una cristofobia entendida como intento de borrar las raíces cristianas de Europa, excluyendo de la vida pública los valores que la han configurado y a las personas que intentan encarnarlos. Porque la ofensiva laicista no es neutral y respetuosa con la religión cuando trata de recluir la fe en el ámbito de la conciencia. En realidad tiene una concepción mutilada del ser humano, reducido a necesidades materiales pero carente de necesidades espirituales y de relación con Dios; por eso la vida social sería simple política sin trascendencia y el bien común estaría cerrado a los valores trascendentes. Se abriría así una inmensa brecha en nuestra historia para lanzarse a la utopía de una sociedad aparentemente libre en la superficie pero dominada en realidad por grupos poderosos gobernando de espaldas a las personas, repitiendo aquel «todo para el pueblo pero sin el pueblo».

Los creyentes son ciudadanos de primera categoría

¿Cómo transmitir la fe en la sociedad contemporánea pluralista afectada de indiferencia y de laicismo? Este ha sido el tema debatido en el Simposio Internacional de Teología celebrado en Pamplona en abril de 2007, con asistencia de unos doscientos expertos de varias naciones. Entre otros, intervinieron los profesores Bernhard Körner, de Graz (Austria), Sergio Lanza de la Universidad Lateranense en Roma, Jose María Gil Tamayo (Comisión de Medios de la Conferencia Episcopal Española), y el Arzobispo de Tarragona Mons. Jaume Pujol.

Dios en el horizonte

          Parece que Dios no cuenta en la vida de algunos hombres y mujeres que trabajan en sus despachos o caminan por las calles de la ciudad como si no existiera, aunque sienten una nostalgia del Absoluto, más o menos imprecisa según las vivencias religiosas que recibieron. Pero hay muchas ocasiones en que Dios aparece en su horizonte relacionado con la vida y con la muerte, los problemas de conciencia y de convivencia con los demás hombres, como decía el pensador judío George Steiner: «Cuando estamos enfermos, cuando el terror psicológico o físico se apodera de nosotros, cuando nuestros hijos mueren en nuestros brazos, gritamos. Que ese grito resuene en el vacío, que sea un reflejo perfectamente natural, incluso terapéutico, pero nada más, es casi imposible de soportar».

          Sin embargo algunos sectores de la cultura actual conciben ese mundo como obra exclusiva del hombre que sería autosuficiente pero encerrado dentro del muro científico como gran mito del progreso. La manipulación de embriones, la clonación terapéutica y los hijos por encargo están a la orden del día, mientras las leyes de reproducción asistida tratan de acallar el gran debate sobre la dignidad del ser humano desde la concepción, porque ese progreso rechaza todo aquello que no está en la punta de su nariz.

          Además, en nuestra sociedad pluralista se va extendiendo una determinada concepción de la aconfesionalidad entendida reductivamente, no como neutralidad por parte de un Estado, sino como laicismo beligerante contra la religión católica, hasta el punto de poder hablar de cristofobia (George Weigel), porque el cristianismo es considerado como irracional e incluso nocivo para la convivencia democrática entre los ciudadanos. Sin embargo el famoso discurso de Benedicto XVI en Ratisbona ha puesto con valentía ante la comunidad científica, la profunda racionalidad de la fe y que la naturaleza verdadera de Dios es incompatible con la violencia. Dicho de otro modo, la casa del cristianismo está situada en la calle de la razón, como decía gráficamente el Catedrático Sergio Lanza.

Ciudadanos creyentes

          En realidad la increencia y el laicismo defienden una antropología que mutila a la persona como si no tuviera derecho a manifestar en público sus creencias, con responsabilidad para configurar una sociedad que valore los principios morales y religiosos de todos. ¿O es que los cristianos no son responsables del bien común ni pueden aspirar a influir en la vida pública, que es connatural a la democracia? Como es sabido la Iglesia y los cristianos consecuentes vienen defendiendo, contra viento y marea, el derecho a la vida desde la concepción, el matrimonio como institución natural entre el varón y la mujer, o el derecho de los padres para elegir la educación religiosa y moral para sus hijo, y la libertad religiosa de todos.

          Aunque el laicismo pretenda silenciarlo, la sed Dios se muestra en la demanda de clases de religión en la escuela, en el crecimiento de practicantes, en múltiples iniciativas para defender los símbolos cristianos. Se organizan cursos de Cristianismo para principiantes, reuniones de oración en el lugar de trabajo, capellanías en hospitales y clubs de fútbol, etc. Las editoriales valoran el éxito de la literatura específicamente cristiana o al menos religiosa; y ahí están las ventas millonarias de los libros de Joseph Ratzinger. Además están los testimonios escritos de quienes descubren la fe católica, como Peter Seewal, biógrafo del Papa Benedicto XVI, Alexandra Borguese, Scott y Kimberly Hahn, deportistas como Franz Beckenbauer o cantantes como Bono. No menos interesante es recordar que la prestigiosa Universidad de Harvard, fundada en Estados Unidos en el siglo XVII,  ha revisado su anterior plan de estudios y, entre otras mejoras, recomienda crear una asignatura lectiva de religión. La explicación que han dado los expertos es que muy pocos discutirían hoy que la religión es sumamente  importante en la vida moderna, y Harvard no puede preparar a los mejores para la vida sin contar con la religión. Y así, mientras el laicismo en Europa es incapaz de reconocer sus raíces cristianas para plasmarlas en un proyecto de Constitución otras democracias bien consolidadas  descubren la importancia de la religión para situarse correctamente en la vida.

          El camino para ser ciudadanos creyentes y practicantes pasa por asumir las propias responsabilidades sin ocultar los valores cristianos, como hacen los padres que piden clase de religión para sus hijos, y pasa también por informarse mejor del contenido de la doctrina básica cristiana tal como la enseña hoy la Iglesia católica. Junto al gran esfuerzo de racionalidad que hace Benedicto XVI para exponer pacíficamente el contenido de la fe, contamos con el Catecismo de la Iglesia Católica, que expone sistemáticamente y de modo completo la fe católica, y también el reciente Compendio del Catecismo, como una guía práctica de respuestas a los interrogantes planteados en relación a Dios, la religión y la conducta moral.  Constituyen una base suficiente de información y de reflexión que puede acercar a la práctica de la fe, superando el agnosticismo que no se atreve a plantear las últimas preguntas con valentía intelectual, o el laicismo que hace su particular cruzada contra la religión católica.

Educación para la ciudadanía: qué es el fanatismo y la intolerancia

¿Qué es un “hombre de principios”? No faltarían respuestas que le situarían en una nube dorada, ajena a la existencia terrena, donde «los principios» parecen ser un frecuente estorbo para alcanzar los objetivos que «se llevan» en esta época nuestra. Parece incluso que los que triunfan son precisamente los hombres «sin principios», al menos «sin demasiados principios»; en términos más crudos: «sin demasiados escrúpulos».

Ahora bien, ¿qué significa triunfar? ¿Dónde está, dónde se encuentra, cómo se encuentra el triunfo? ¿Vale la pena «triunfar», en el sentido dominante del término? ¿Qué sentido tiene, para qué sirve, qué vale en el fondo eso «que se lleva»…?

Detengámonos un momento en analizar lo que queremos decir cuando hablamos de «un hombre de principios», que es también aspiración de no pocos. Si nos fijamos bien, advertiremos que todo hombre de principios se caracteriza par ser un hombre de fines y de consecuencias prácticas. Prácticas, no válidas únicamente en alguna dorada nube o lejana época, sino en este mundo que pisamos hoy y todos los días.

EL hombre de principios conoce unas ciertas verdades (esto siempre es hacedero) y se comporta no sólo coherentemente con ellas, sino inspirado en ellas. Y las consecuencias que saca no son consecuencias cualesquiera , sino consecuencias últimas. Si se comienza con un principio y se sacan algunas conclusiones, pero se queda uno a la mitad del discurso de la razón, no se es hombre de principios.

EL hombre de principios no se detiene: dos más dos cuatro, cuatro más dos seis. Entonces no dice: ¡basta!, ya no me interesa seguir, ya no me importa que seis más dos sean ocho, es más, no me gusta que sean ocho, no quiero que sean ocho, decido que no sean ocho, me interesa que sean siete y medio… Esto no es un hombre de principios.

Si se pretende ser hombre de principios no hay más remedio que llegar a las últimas consecuencias de los mismos. Es más, se trata de estar, en la medida de lo posible, constantemente, sacando consecuencias cada vez más últimas.

Claro es que hay un momento en que uno puede darse cuenta que la última consecuencia de todo está prácticamente al principio de todo, es decir, en el Principio Absoluto, por otro nombre Dios. «En el principio era el Verbo y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios»: así comienza el prólogo del Evangelio de San Juan. No es de maravillar. O. mejor dicho, es como para no salir del asombro: Dios es el Principio y el Fin; Alfa y Omega; la primera y la última palabra.

El paradigma del hombre de principios es el que llega a esta última consecuencia, quizá incluso antes de llegar a muchas conclusiones intermedias, porque, en realidad, cualquier conclusión intermedia, lleva inmediatamente a la conclusión última: Dios. Y. entonces, una vez hemos llegado al final, tomamos de la luz que ahí se encuentra, y se ilumina todo, hasta el comienzo de todo. Los orígenes (plurales) conducen todos al Origen (singular).

Hombre de principios es hombre que pondera y piensa; que piensa en los principios, que no los pierde de vista a lo largo de todo su discurrir y actuar. Lo que es, es; lo que no es, no es. Al pan, pan; al vino, vino. La nada no es; de la nada, nada puede venir. Si algo viene, no viene de la nada, viene de algo que ya es…

El hombre de principios, razona a partir de ellos, los pondera, da vueltas en torno a ellos, saca consecuencias, incluso lo que hace, todo lo que hace, lo comienza por el principio. Tiene razones para hacerlas y hacerlas a su manera. Se entiende, razones de peso, cuando los asuntos lo son también.

Los principios del hombre de principios están fundados en la realidad de las cosas. Si no fuera así sus principios serían equivocados y no podría llegar a las últimas consecuencias, y si acertara en su actuación sería por casualidad. Jean Paul Sartre, par ejemplo, era en cierta medida -aunque no podía serlo más que en cierta medida- un hombre de principios. Sus principios eran: 1) yo soy libre; 2) nada debe estorbar mi libertad; 3) Dios es un estorbo para mi libertad. Y sacaba una consecuencia lógica, pero tremendamente falsa: «luego, Dios no existe». Veía un conflicto entre su libertad y la de Dios. Uno de sus principios era falso. Pero llegó a una consecuencia bastante última: el hombre está condenado a ser libre; la libertad (más que una perfección) era una condena, el hombre una pasión inútil y el niño un ser vomitado al mundo…

Si de un pequeño error en el principio, al final resulta un error enorme, ¿cómo va a ser el final de un principio enormemente falso?

QUE LOS PRINCIPIOS SEAN RAZONABLES

Un hombre que tiene como principio de su argumentación matemática que «uno más uno son tres y medio», puede llegar a pensar que «dos y dos son cuatro», pero esto difícilmente sucederá y si sucede será como por ensalmo. Se trata, si se quiere, de ser hombre de principios, pero de principios razonables y ciertos.

Hay un principio razonable y cierto: se debe ser justo y no injusto, es decir, hay que dar a cada uno lo que es suyo (lo que le pertenece par derecho propio). Luego tengo que dar lo suyo al panadero, al fontanero, al taxista, al jefe, al súbdito, a los padres, a los hijos, a los hermanos, al Estado, a la sociedad, a la empresa, a la Iglesia, a los pobres, a los ricos, y, ante todo, a Dios. A César lo que es de César, pero ante todo, a Dios lo que es de Dios.

Hombre de principios es el que es y obra de modo racional, coherente; que sabe distinguir lo verdadero de lo falso, lo bueno de lo malo. Procura hacer el bien y evitar el mal sin excepciones. Sin justificar acciones quizá ventajosas en cierto y fuerte sentido, pero contrarias a los principios verdaderos.

Para ello atiende a su propia conciencia, se pone la mano al pecho y mira con frecuencia su conducta para descubrir errores, que también es descubrir verdades, hasta alcanzar verdades cada vez más radicales.

RADICAL Y RADICALISMO

Al margen del léxico histórico político, aunque seguramente por influencia de éste, «radical» es un término que se utiliza con alguna frecuencia de modo peyorativo, para tachar a algunos que supuestamente se pasan a extremos indebidos hasta el punto de atropellar derechos y libertades ajenas de una manera violenta o irrazonable. A veces se confunde «radical» con «fanático», lo cual es del todo injusto. El fanático es el que partiendo quizá de un principio incuestionable o no, se ha pasado de rosca y se juzga con la misión de exterminar a quienes no piensen como el. «Fanático» viene de «fan», que significa algo así como iluminado (fanal, farol), pero de tal manera que está dispuesto a imponer su luz por todos los medios y a cualquier precio. Y al presunto ciego, en vez de respetarle, le elimina.

Pero la palabra «radical» viene de «raíz» y apunta a esos extremos de las plantas desde donde obtienen las sustancias nutricias indispensables para su desarrollo armónico. En este sentido, radical es aquél que va a las raíces de las cosas, de los sucesos, de su propio ser y del de los diversos aconteceres. En la raíz es donde se encuentran los principios de la existencia. En la raíz es donde se descubre sobre todo a Dios, donde hunde sus raíces todo cuanto existe. El pensamiento radical es pues el pensamiento más profundo, más serio y también el más gozoso, porque es la radical superación de cualquier tipo de nihilismo, de indeferentismo, de aburrimiento, de pasotismo, etcetera.

HACLA LA RAÍZ MÁS HONDA

Es cierto que el pensador radical -que llega hasta las raíces de las cosas- puede caer en el vicio del fanatismo, porque al obtener un conocimiento mucho más objetivo y verdadero de lo que son (las cosas), puede entrarle, con el orgullo, el afán de imponer su descubrimiento por alguna especie de fuerza distinta a la de la misma verdad. Pero en rigor, el fanático, aunque tiene algo en común con el radical, se distingue muy bien de él, no por exceso, sino por defecto de radicalidad. El que llega a la raíz de las cosas, descubre con satisfacción al apóstol San Juan cuando, enseñado por Cristo e inspirado par el Espíritu Santo, escribe «Dios es amor». Aquí está la razón última de todo lo que acontece, incluso -por oposición- el pecado, el odio y todas las demás barbaridades que no proceden del amor, sino de la libertad de criaturas que se han deformado el intelecto y la voluntad, pero que existen porque el amor existe; existen como negación de lo que existe realmente. Es desde luego un misterio, pero está ahí, innegable.

El fanatismo es un error posible en hombres de principios. Pero acabamos de ver que el error estriba en un pensamiento de insuficiente radicalidad: no se ha atendido al más radical de los principios: «Dios es amor». Porque si me fijo en él, yo, por amor, debo defender ese principio como realmente absoluto y como el único realmente absoluto. Y pasar en seguida a las conclusiones más importantes: Dios crea por amor, Dios ama todas sus criaturas. Yo también debo amarlas, si soy un hombre de principios, si soy coherente con mi principio radical, yo tendré que invitar a todo el mundo a que descubra el gran primer principio de todo ser y que ha de serlo de todo obrar. No puedo «pasar» de largo sobre esas consecuencias.

Todo resulta relativo a ese principio absoluto. Por tanto, aunque yo esté, como es lógico, aferrado a mi primer gran principio -Dies es amor-, si veo que otros no le aman, si veo incluso que muchos le odian, no tengo derecho a odiarles, porque Dios no los odia, los ama con un misterioso e infinito dolor. Por tanto, el radicalismo cristiano no tiene nada que ver con el fanatismo, a no ser como herejía.

EL FANATISMO NO ES CONSECUENCIA DE LA RELIGIÓN

Es del todo injusto considerar el fanatismo como efecto de la religión. El fanatismo está en los hombres, no en la religión, mucho menos si se trata de la religión revelada por Dios en Jesucristo. Hay religiones que por tener menos verdad son más propicias al fanatismo. Y es preciso advertir que existe también -muy viva y operante- un fanatismo laicista, ateo o agnóstico militante, que no admite la manifestación de ese gran principio cristiano «Dios es Amor». No sólo lo niega; lo ridiculiza, le declara la guerra, margina a quienes lo sostienen, seguramente porque se imagina que es él quien ha llegado a la raíz del asunto; se imagina que la verdad, la felicidad, el bien común del universo se encuentra en la negación de los valores morales y religiosos. Es como una moral y una religión al revés, que prohibe por ejemplo la virginidad y la castidad, la obediencia, la comunicación desinteresada de bienes (comenzando por los espirituales), el heroísmo que los principios a veces imponen a sus conocedores.

No es raro detectar hoy una actitud intolerante hacia la religión, curiosamente en nombre de la tolerancia. Es una actitud basada en la promisa de que sólo es presentable en sociedad una religiosidad light, dispuesta a transigir en sus creencias. Si una persona mantiene convicciones religiosas profundamente arraigadas, el estereotipo afirma que será también sectaria, intolerante, fundamentalista, fanática; en suma, un riesgo para la convivencia. A título de curiosidad, cabe mencionar lo que resultó de un sondeo Gallup en Estados Unidos: el 83 por ciento de los norteamericanos dicen que sus creencias religiosas les exigen respetar a la gente de otras religiones. La firmeza en las convicciones religiosas, lejos de excluir el respeto a los demás, lo favorece (Cfr. Aceprensa 28 abril 1993 58/93).

Al radical del Amor le está vedado el fanatismo. Para el cristiano, el Amor con mayúscula es el valor absoluto, incondicional e intraicionable. Todo lo demás o es relativo a ese valor o participa de la absolutez de este principio Absoluto. Por eso, ante el mal sólo le cabe el dolor, la compasión, el perdón, la curación siempre que sea posible en el respeto a la persona y su libertad. El juicio es patrimonio exclusivo de Dios.

El materialismo en cambio, tiende al radicalismo contrario: la negación del Amor, es decir, tiende al egoísmo, que genera envidias, divisiones, impide el perdón o la disculpa… Es un radicalismo tanto más peligroso cuanto más se va radicalizando.

El cristiano cuanto más radical es, más beneficio produce a la sociedad, porque «el amor -la caridad- es -como dice San Pablo-, paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía. Cuando vendrá lo perfecto, desaparecerá lo parcial… Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad». Por eso el Apóstol había escrito inmediatamente antes: «aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha» (Cf 1 Cor 13, 1 ss).

LA PARADOJA DEL ATEISMO

El ateo, cuanto más radical o consecuente es, más vivo ha de tener el sentimiento de absurdidad. Todo va pareciendo cada vez más absurdo, contradictorio, angustioso y nauseabundo. Se llega a odiarlo todo, sobre todo a Dios o a su idea, y a quienes hablan de él. Es lógico. Triste, pero lógico. No pasa siempre, pero pasa, sobre todo a los más reflexivos. Es lógico que desde principios ateos (nihilistas, al cabo) se piense en el bien en sí más que en el bien para mí. Puede ser, pero no es lógico. Es más lógico concluir como Sartre: «el infierno son los otros». Si no lo ve así, tiene suerte. No es un hombre de consecuencias últimas, por lo que difícilmente puede ser un hombre de principios firmes. Lo lógico es que desde sus principios ateos, junto a una dosis inevitable de humanidad, nutra e incremente dosis cada vez más altas de inhumanidad. Siempre, por supuesto, cabe rectificar, volver al principio de los principios: algo debe haber razonable, existe alguna verdad absoluta, si no, no podría decir nada, no podría desde luego afirmar que la verdad no existe, porque entonces estaría diciendo que es verdad que no existe la verdad. Un galimatías. Luego la verdad existe y yo puedo conocer algo de ella. Hay algo a lo que aferrarme. Hay alga que existe indudablemente. Hay verdad y verdad absoluta.

Decía Ortega -no siempre consecuente con sus principios- que «formal o informalmente, el conocimiento es siempre contemplación de algo a través de un principio». En las ciencias, todos los datos de los problemas se refieren a principios explicativos; en filosofía se va aún más lejos, pues se remontan a los principios últimos, que son también los primeros principios, de los que se exige que den «radicalmente» (hasta la más oculta y profunda raíz) razón de lo que se investiga. «Todo filósofo es, pues, par vocación, un hombre de principios», dice Alain Guy. De ahí que la sociedad tenga tanta necesidad de filósofos, en el sentido auténtico del término (no en el estrafalario o disolvente); filósofo significa hombre que está enamorado de la verdad y la abraza y la difunde; y va sacando cada vez nuevas verdades y nunca acaba.

EL COLMO DE LA INTOLERANCIA: EN EL SIGLO XX

El cardenal Giacomo Biffi, arzobispo de Bolonia (Italia), desmontaba, recientemente, en el diario Avvenire (Milán), el tópico del nexo entre religión e intolerancia, en una entrevista firmada par Umberto Folena:

-Algunos afirman que la intolerancia es el destino de quien pretende poseer una verdad absoluta. Por verdad absoluta entienden la religión, y en concreto la católica.

-La realidad histórica es que la intolerancia, que llega hasta el asesinato en masa de inocentes, entra en el acontecer humano con el triunfo político de la razón separada de la fe, con el triunfo del «librepensamiento». El principio de que es lícito suprimir categorías enteras de personas por el solo hecho de ser consideradas obstáculos objetivos para la imposición de una ideología, fue aplicado por primera vez en la historia en 1793, con la incansable actividad de la guillotina y con el genocidio de La Vendee.

Los frutos más amargos de esta semilla se han producido en el siglo XX, el siglo más sangriento que se conoce, con la masacre de los campesinos rusos par parte de los bolcheviques, con la solución final del problema hebreo par los nazis, con las matanzas de camboyanos llevadas a cabo por los comunistas, etc.

-En la cultura dominante, la duda está bien vista, mientras que las certezas se miran con sospecha…

-En realidad, lo que se mira con sospecha no son las certezas, sino las certezas de los demás. Todos tienen certezas y no las discuten porque están demasiado ocupados en acusar a los demás de dogmatismo. Es interesante observar, a este propósito, que el desprecio de las certezas de los demás se da sólo sobre cuestiones morales o religiosas: ninguno de los que acatan la duda se dejaría operar por un cirujano que no estuviera seguro de su competencia , ni subiría en un avión de una compañía aérea que manifestase incertidumbres sobre la seguridad del vuelo.

-¿No es cierto, entonces, que la seguridad en la fe sea, de hecho, causa de intolerancia?

-Causa de intolerancia, en el sentido de incapacidad de apreciar los valores allí donde se encuentran, es la cerrazón mental que no hace distinciones: la encontramos tanto en espíritus incrédulos como en espíritus religiosos. A Santo Tomás de Aquino le gustaba repetir: «Toda verdad, la diga quien la diga, viene del Espíritu Santo». Bastaría esta frase, que no tiene reciprocidad en la llamada mentalidad tolerante, para comprender hasta qué punto puede ser abierto un creyente, incluso un creyente medieval.

Soluciones para frenar la exclavitud del aborto y defender los derechos constitucionales

Es un tema comparable al de la esclavitud. Tiene una gran importancia en la historia de nuestra cultura. Igual que fue muy difícil abolir la esclavitud, lo será yo creo acabar con este problema de la legalización del aborto y lo que lleva consigo de muerte de seres humanos, porque exige también ir contracorriente, luchar contra lo políticamente correcto.

Guadalupe Juárez: Regresamos con un tema que estoy segura, le va a interesar. Vamos a platicar esta mañana con el doctor Andrés Ollero Tassara. Él es catedrático de Filosofía y Derecho de la Universidad del Rey Juan Carlos allá en Madrid. Entre sus obras más relevantes sobre la Constitución Española pueden citarse Derechos humanos y metodología jurídica, Discriminación por razón de sexo, Igualdad en la aplicación de la ley y precedente judicial, Derecho a la verdad. Es miembro de la Junta Electoral Central y él ha sido diputado durante 17 años.

Andrés Ollero: Sí, en efecto.

Guadalupe Juárez: ¿Cómo le va doctor? Bienvenido. Que gusto saludarle. Muy buenos días.

Andrés Ollero: Encantado de estar aquí en México una vez más, porque afortunadamente ya tuve tres ocasiones de estar aquí.

Guadalupe Juárez: Y viene con un asunto muy particular. Va a platicar, va a dar una conferencia sobre el aborto. Se discutió mucho este tema, hace unas semanas, hace unos meses, estábamos platicando de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal donde se llevó a cabo esta resolución sobre el aborto aquí en la Ciudad de México.

Un asunto que dividió evidentemente a la población, la ciudadanía a favor y en contra de estos puntos y platicábamos doctor que no se necesita estar en un partido u otro. Aquí lo que se tiene que respetar son los derechos humanos.

Andrés Ollero: Sin duda alguna. Es un tema que me afecta mucho personalmente, porque me dedico a la teoría y a la filosofía del derecho y creo que es un tema comparable al de la esclavitud. Tiene una gran importancia en la historia de nuestra cultura .Igual que fue muy difícil abolir la esclavitud, lo será yo creo acabar con este problema de la legalización del aborto y lo que lleva consigo de muerte de seres humanos, porque exige también ir contracorriente, luchar contra lo políticamente correcto.

Lo políticamente correcto fue que hubiera esclavos, por supuesto; no se concebía un sistema económico que pudiera funcionar sin esclavos. Por ejemplo en el sur de Estados Unidos ¿no?

Sin embargo, hubo quien luchó contra aquello y consiguió que hoy en día nos extrañe que hubiera una época de la humanidad en que hubiera esclavos. Yo creo que dentro de algún tiempo, quizá demasiado, igualmente se extrañarán  de que en el siglo XX, en el siglo XXI, en zonas civilizadas se pudiera considerar normal jurídicamente, acabar con la vida de un ser humano ¿no?

Guadalupe Juárez: En este caso. ¿Cómo se divide la ciencia y el derecho?. ¿Cómo se pueden conjuntar?, ¿Qué es lo que sale de todo esto?

Andrés Ollero: Creo que es muy importante que cada uno esté en su sitio, porque si no, se engaña a la gente. La ciencia lo que hace es describirnos hechos. Por ejemplo, los científicos lo que hacen es decirnos: desde el momento de la concepción hasta el nacimiento, en la semana primera pasa tal cosa, en la semana segunda pasa tal otra, etcétera, etcétera y se acabó…

Por supuesto, un científico sabe que desde la concepción hay vida humana. Sabe distinguir una célula embrionaria humana de la célula de un chimpancé o de la célula de un vegetal. Eso está clarísimo. El asunto es, en qué medida luego el jurista considera o no justificados esos hechos que el científico va transmitiéndole; o sea, el jurista considera o no de justicia que reconozcamos como ser humano a efectos jurídicos lo que tenemos ahí. Esa es la clave. Ahora, lo que yo creo que hay que evitar es echarle al científico “el muerto” como suele decirse; y nunca mejor dicho que en este caso sería echarle “el muerto”… El científico lo único que ha dicho es que hasta la duodécima semana – puesto que de ese plazo habla la ley de la Asamblea Legislativa -, hasta la duodécima semana el desarrollo del embrión humano ha sido “éste…” Ahora, si debe o no considerársele como un ser humano a efectos jurídicos, como persona, etcétera, es ya un asunto respecto al cual el científico no tiene nada que decir.

El jurista no debe transferir su responsabilidad y decir, como he leído aquí a algunos prestigiosos colegas mexicanos, que hasta las doce semanas biológicamente no hay vida humana… Eso es un disparate. Vida humana hay desde la concepción; lo sabe cualquier biólogo. Observa esa célula y sabe distinguirla de la de un chimpancé, porque tenemos un ADN distinto. Eso es obvio. El asunto jurídico será si nosotros vamos a considerar que desde que hay un ser humano, lo vamos a respetar como tal, o si hacemos aquí un club donde admitimos a quienes creamos oportuno y cuando nos parezca oportuno. Entonces, en un país, serán doce semanas, en otro país serán más semanas, porque, por ejemplo en España, en algunos supuestos despenalizados, no se juega con doce semanas, sino con más. Eso es absolutamente arbitrario y no tiene nada que ver con la ciencia.

Guadalupe Juárez: ¿Cómo se divide el derecho y la moral? ¿Aquí cómo se le hace? Porque, pues, un abogado puede estar a favor. Un abogado puede estar en contra y aquí ¿cómo le hacemos para separar estas cuestiones?

Andrés Ollero: Eso es un problema interesantísimo; quizá el más complicado que hoy tenemos. Se suele decir que el derecho es un mínimo ético, lo que significa que el derecho no debe obligar a que se cumpla toda exigencia moral. A nadie lo condenan por malos pensamientos, afortunadamente… El derecho lo que va  a hacer es ocuparse de unos contenidos éticos mínimos imprescindibles para que haya una convivencia humana. Entonces aquí, el problema consiste en si vamos a entender que la vida del no nacido forma parte de ese mínimo ético que el derecho tiene que proteger o si por el contrario, consideramos que no y, por tanto, allá cada cual con su conciencia; que haga con el no nacido lo que le parezca. Lo que significa que o el ser humano va a estar disponible para que cada cual en conciencia haga con él lo que quiera o el ser humano va a estar protegido por el derecho de manera que no pueda nadie disponer de él. Esa es la clave de la cuestión. Estamos discutiendo si respetar la vida del no nacido es meramente una exigencia moral, y allá cada cual con el concepto de moral que tenga, su concepto de lo bueno o de lo útil o de lo que sea; o si, por el contrario, aquí hay un derecho humano que hay que defender y que además para eso está aquí la Corte Suprema de Justicia o el Tribunal Constitucional Español; para que, gobierne quien gobierne, haya que protegerlo siempre, para que no quede al albur de mayorías parlamentarias coyunturales. Los derechos humanos no pueden depender de que gane las elecciones fulanito o menganito, sino que tienen que estar protegidos siempre.

Guadalupe Juárez: En este aspecto, ha surgido el bioderecho. ¿Qué tan importante es esta rama para tratar de darle salida a asuntos como el aborto, como la clonación, como los embriones humanos, como la eutanasia. En fin, otros temas que también son muy delicados

Andrés Ollero: Sí. En concreto, tengo un libro sobre bioderecho y he utilizado ese término y no el de bioética, porque creo que es importante una vez más distinguir la moral y el derecho, por lo siguiente: en la moral, lo lógico es que surja en primer plano la compasión.

Por ejemplo en el caso de la eutanasia: un enfermo terminal que está sufriendo. Lo lógico es que uno sienta compasión por él y diga a ver cómo arreglamos esto como sea. O, por ejemplo en el caso del aborto, pues hay una mujer que ha sido violada, o una mujer que está en una situación social desesperada. En España la mayor parte de las que abortan, son inmigrantes, sin papeles, porque están abandonadas, sin nada, y encima de pronto, se encuentran embarazadas  y dicen y ahora qué hacemos… Entonces, se genera esa actitud de compasión.

El derecho, sin embargo, suelo decir de modo un poco gráfico, pinta con brocha gorda. El derecho no hace miniaturas, como hace la moral, que estudia un caso determinado y se compadece de él. El derecho tiene que regular relaciones generales y por tanto, intentar hacer una miniatura con brocha gorda es imposible. El derecho tiene que estar pendiente de cuáles son las consecuencias de lo que va a hacer, porque su problema no es resolver la situación de un enfermo determinado. Hubo alguno muy famoso, en España; fue el caso que mereció una película. Pero el jurista se tiene que preguntar: si yo despenalizo  la eutanasia, ¿qué pasa luego? Lo que pasa, según los holandeses nos cuentan, es que mil personas que no han pedido morir, mueren. Ah, pues eso es un disparate…

¿Qué pasa con el aborto? Si nos planteamos que está en peligro la salud de la madre, hay que elegir entre la vida de la madre y la del hijo, deberíamos solucionar esa tragedia en miniatura. Así, al final, en España ¿qué es lo que ocurre? Pues que se despenaliza el aborto y el último año ha habido cien mil abortos. Y según la última encuesta seis mil mujeres, seis mil, han sido víctimas del aborto ya tres veces. O sea, que se ha trivializado de tal manera el aborto, que se ha convertido en algo que se hace con absoluta naturalidad y sin que resulte particularmente escandaloso que se llegue a esa situación de auténtica trivialidad, cuando es impensable que una mujer se haya encontrado en tres ocasiones en una auténtica situación límite. Sucede que eso se ha convertido ya en algo que se hace con la misma  normalidad que operarse de apendicitis. Creo que el jurista debe sentirse responsable de las consecuencias de lo que está haciendo, porque, a lo mejor, argumenta queriendo resolver un caso que genera compasión moral, pero lo que está haciendo es un despropósito desde el punto de vista jurídico.

Guadalupe Juárez: Pero aunque no se despenalice el aborto, sigue habiendo abortos.

Andrés Ollero: Si, es un argumento que me ha llamado la atención entre los que aquí esgrimen los que defienden ese proyecto de la Asamblea Legislativa. Dicen: aborto hay de todas maneras; por tanto, para qué lo vamos a penalizar cuando además en un sistema liberal rige el principio de mínima intervención penal, por el cual el derecho penal debe entrar en juego lo menos posible.

Bueno, con ese mismo argumento se diría: robo va haber siempre, por tanto, para qué lo vamos a penalizarlo ¿no? Yo creo que es al contrario…

Guadalupe Juárez: Pero ¿no son dos casos diferentes, no son dos cosas diferentes?

Andrés Ollero: Evidentemente que son diferentes, para mi es mucho más importante la vida humana que la propiedad. Por tanto, para mi tiene más importancia penalizar el aborto, que lo que hace es sacrificar una vida humana, que penalizar el robo, que a lo mejor moralmente incluso, en estado de necesidad, sería totalmente inocuo. Una persona que necesita para subsistir algo, ese algo es suyo, desde el punto de vista moral, porque los bienes son de disposición general…

Guadalupe Juárez:: Pero entonces, ¿una mujer no tiene derecho a decir, no quiero tener un hijo, no puedo tener un hijo?

Andrés Ollero: Por supuesto que sí.

Guadalupe Juárez: ¿Y practicarse sin que haya penas para ella?

Andrés Ollero: Por supuesto que sí. Por supuesto que sí. La  mujer tiene absoluto derecho a autodeterminarse respecto a si quiere o no a tener un hijo y a cuántos quiere tener y cuándo los quiere tener. Eso es clarísimo. Lo que debería también estar clarísimo es que una vez que lo tiene, no tiene derecho a matarlo en absoluto.

Guadalupe Juárez: ¿Se le debe castigar a las mujeres?. ¿Debe haber mujeres en las cárceles por estos hechos?

Andrés Ollero: Eso ya es distinto y, en el fondo, nos lleva también una vez más a recordar cómo funciona el derecho, porque casi siempre estas cuestiones se acaban planteando a golpe de leyes, con brocha gorda, pero el derecho tiene también su capacidad de miniatura que es la función del juez. El juez, con una ley que penalice el aborto, puede utilizar lo que se llaman atenuantes o incluso eximentes y puede por tanto evitar tener que castigar a una mujer, si entiende que ha habido unas circunstancias que así lo justifican. De hecho, por ejemplo, en España no se condena por aborto a una mujer desde tiempo inmemorial.

Esto ha hecho que un magistrado penalista español escriba hace unos días: bueno, para qué penalizamos el aborto, si luego no castigamos a nadie… Pero esa es una visión del derecho penal falsa, porque el derecho penal no existe solamente para castigar. El derecho penal normaliza las relaciones sociales. Convierte en normal o anormal una conducta. Si yo despenalizo el aborto en las doce primeras semanas, lo que estoy diciendo es que es normal abortar en esas semanas; que es igual que decidir si me voy de vacaciones o no. Es un problema ante el que yo dispongo lo que me parezca. Como el ciudadano tiende a pensar que lo que le prohíbe el derecho es rechazable y lo que le permite es aceptable, lo que se está consiguiendo es que el aborto se convierta en algo aceptable.

         En España, en la práctica, no va a la cárcel por aborto ninguna mujer, pero, como consecuencia de la despenalización, el número de abortos crece cada año. El último año ha crecido un diez por ciento. ¿Por qué?, porque el ciudadano entiende que es normal abortar y entonces nos encontramos con esas mujeres que llegan a ser víctimas, porque las víctimas son ellas, llegan a ser víctimas de un aborto tres veces. Eso es consecuencia de la despenalización; si no, no hubiera ocurrido nunca. Probablemente, a lo mejor se hubieran visto involucradas en un proceso, no hubieran sido condenadas, no hubieran ido a la cárcel.

Guadalupe Juárez: En el caso del bioderecho, aquí ¿cuál sería la pena?, ¿cómo se sale de este problema para que no haya más abortos, para que no haya mujeres en la cárcel y para que las mujeres tengan derecho a realizar sobre su cuerpo lo que ellas decidan?

Andrés Ollero: Pues mire, en España hay una iniciativa muy interesante que está teniendo unos resultados bastante llamativos. Se está poniendo en marcha en todas las Comunidades Autónomas, que son como los Estados acá. Una iniciativa legislativa popular. Con millares de firmas de ciudadanos, se proyecta una ley, que lo que pretende es algo muy simple: que a cualquier mujer embarazada se le garantice ayuda para resolver todos los problemas que su embarazo le pueda producir.

Eso se ha puesto en marcha en la Comunidad Autónoma de Madrid y en un año se han evitado diez mil abortos, que equivale al diez por ciento de los que ha habido en toda España. Simplemente porque a esa inmigrante que de pronto está embarazada y se encuentra sin papeles, sin trabajo, convirtiéndose en un problema para los que la rodean, se le acoge, se le ayuda, se le resuelve la cuestión y no aborta. Si la primera que no quiere abortar es la mujer… Yo no conozco a ninguna mujer que disfrute abortando. Si hasta cuando se produce un aborto espontáneo hay que acudir con frecuencia a apoyo psicológico para ayudar a esa mujer, porque le produce un síndrome depresivo. Mucho más cuando ella misma se siente responsable de que su hijo haya muerto. Eso es tremendo…

Guadalupe Juárez: Claro que no solo es un problema de mujeres migrantes, también es un problema de mujeres españolas.

Andrés Ollero: En España sin embargo, se está dando una circunstancia muy original. Por un lado, las pocas veces que han detenido a médicos por abortos ilegales, suelen ser extranjeros. Y las pacientes en gran medida son también extranjeras, inmigrantes… O sea, que el número de españoles que intervienen en abortos es relativamente inferior… Y luego, otro aspecto más preocupante. Cada vez es mayor el número de menores de edad, menores de dieciocho años que abortan. En el fondo, el aborto se está convirtiendo en una especie de medio anticonceptivo de emergencia.

Guadalupe Juárez: ¿Cuál sería entonces la solución para el bioderecho en este asunto del aborto en particular?

Andrés Ollero: Para mi, la solución es defender los derechos humanos, defender, por tanto, el derecho a la vida del no nacido y luego a la vez…

Guadalupe Juárez: ¿Que se prohíba el aborto?

Andrés Ollero: Claro.

Guadalupe Juárez: ¿Esa es la solución?

Andrés Ollero: Evidentemente y a la vez ayudar a la mujer.

Guadalupe Juárez: Entonces, ¿se equivocó la Asamblea Legislativa al aprobar en la Ciudad de México esta ley  que se acaba de aprobar?

Andrés Ollero: No tengo la menor duda. Por supuesto que eso es un atropello a los derechos humanos. De hecho, según la jurisprudencia constitucional española, eso sería imposible hacerlo en España. Sería inconstitucional, porque esa es otra.. He leído aquí algunos argumentos sobre la jurisprudencia española que la verdad, fruto de la ignorancia serán, porque no creo que lo sean de la mala fe; no tienen nada que ver con lo que dice la sentencia del Tribunal Constitucional español. La sentencia española rechaza absolutamente la posibilidad de que se pueda disponer de un ser humano durante las doce primeras semanas. Otra cosa es que, en determinados casos, ponderando el derecho de la madre y el bien jurídico de la vida del no nacido, se admita en casos como violación o malformaciones congénitas, pero siempre con un elemento de justificación; no diciendo: durante las primeras doce semanas hagan lo que quieran. No, no, eso en absoluto…

Guadalupe Juárez: Pues que interesante la discusión doctor. ¿Dónde le podemos seguir, dónde va a ser la conferencia?

Andrés Ollero: Pues en la misma Corte Suprema Corte de Justicia.

Voz de hombre: En la sede de Avenida Revolución 1807.

Guadalupe Juárez: Avenida Revolución 1807. Junto al Teatro helénico. ¿A qué hora?

Voz de hombre: A las cinco de la tarde.

Guadalupe Juárez: A las cinco de la tarde. Muy bien, pues ahí los que nos están escuchando y que se han quedado “picados” como decimos por acá doctor, entonces que lo vayan a ver. ¿Es abierto para toda la población interesada?

Voz de hombre: Así es

Guadalupe Juárez: Muy bien, puede ir cualquier persona, la entrada es libre y ahí tiene una cita usted con el doctor Andrés Ollero Tassara que va a seguir con este tema. Doctor un placer. Muy buenos día.

Andrés Ollero: Muchas gracias a ustedes.

Respeto y tolerancia: ¿vale todo?

La tolerancia y el respeto a la opinión expresada, a pesar de ser temas de siempre, están de moda. No está mal, pero el problema es que se ha abusado de los términos, para defender lo que sea, chueco o derecho, distorsionando los conceptos de respeto y de tolerancia.

El respeto a la libertad de opinar, a manifestar las propias ideas, es en principio algo ya indiscutible: “no estaré de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta con la vida tu derecho a decirlo”.

Está bien, pero lo que no es aceptable es el decir que “todas las opiniones son respetables”. No, no es verdad, no todas las opiniones son respetables, solamente el derecho a opinar es digno de respeto. Si digo que a los viejos hay que matarlos, para no cargar con ellos, es una opinión indigna, no merece respeto.

Si alguien opina —y hay millones de ellos—, que tales razas humanas son inferiores, incapaces de razonar, se trata de una opinión que tampoco merece respeto. Podemos decir que, en principio, todas las generalizaciones despectivas sobre la gente son opiniones indignas de respeto.

El apoyo al terrorismo, a la guerra, al asesinato político, o a la justicia por propia mano, cosas que muchos defienden ¿son opiniones respetables? Claro que no.

Quizá por contagio o imitación, hay cada vez más personas que hablan en forma irrespetuosa, que opinan o más bien se expresan visceralmente, despotricando contra defensores de valores humanos y reclamando respeto para su manera de hablar y opinar. Pero al mismo tiempo, agraden a quien reclama esa forma de expresión, pues se trata de una opinión y trato moral o socialmente inaceptables.

A fin de cuentas, quien falta al respeto a otros, que defienden principios humanos o religiosos, pide que sin embargo se acepte que su opinión es respetable, solamente por ser una opinión. No, insisto: no todas las opiniones son respetables.

Del respeto a la libertad de expresión, se pasa al concepto de tolerancia. El caso es muy común; cuando alguien se expresa en contra de los valores humanos, esos valores o principios que a través de los siglos la humanidad ha sabido reconocer, como es el derecho a la vida, exige “tolerancia”.

La exigencia es que se debe tolerar lo intolerable, aquello que es en esencia una opinión indigna de respeto. Sin embargo, lo que estamos viviendo es que quienes exigen respeto, tolerancia hacia sus ideas desviadas o deshumanizadas, son incapaces de ser ellos mismos tolerantes con quienes opinan diferente.

En este tenor, cualquier punto de vista distinto al suyo, aunque esté fundado en el valor humano, es motivo no de la tolerancia exigida, sino objeto de burla, desprecio y agresión verbal, que incluso puede llegar a la agresión física. Me refiero a aquellos cuyas opiniones son rechazadas por ser contrarias a la moral o a los derechos humanos. No, los intolerantes no toleran a quienes defienden lo contrario, exigen respeto y lo niegan en los hechos y en las palabras para los demás. Pero lo peor es que es que intencionalmente confunden tolerancia con aceptación: si no aceptas lo que digo, aunque vaya contra tus principios morales, entonces eres intolerante. ¿Fácil, no?

El mundo está sufriendo una avalancha creciente de posiciones en contra de la vida, de la moral y de la familia. Es el caso de los partidarios de la matanza de no natos, es decir del aborto provocado; quieren que se les respete el vociferar en donde sea y como sea el inexistente derecho al infanticidio. Exigen tolerancia para ellos, pero no están dispuestos a tolerar a los defensores del derecho a la vida.

El racismo y la xenofobia están al alza, como un problema que crece en Europa, por ejemplo. Estas posiciones ideológicas contra razas no europeas y los nacidos en otros países y aún contra sus descendientes, no son respetables, no pueden serlo, puesto que en sí mismas son irrespetuosas de la dignidad del hombre. Lo mismo pasa en Estados Unidos, en el odio predicado contra los extranjeros indocumentados, no el simple rechazo a su situación ilegal; son opiniones vergonzosas, que nada tienen de respetable.

Pero no solamente se abusa de los conceptos de tolerancia y respeto a la opinión ajena. El mismo derecho a opinar es objeto de abuso. Se puede gritar a los cuatro vientos que a los niños se les debe enseñar que la homosexualidad “está bien”, pero cuando alguien reclama que se debe respetar la naturaleza biológica, anatómica, fisiológica y psicológica de los dos sexos de la humanidad, entonces la tolerancia no existe; al moralista no le conceden derecho a expresarlo.

No debemos dejarnos apabullar por gritos, violencia verbal y escrita, de parte de aquellos que intolerantemente exigen tolerancia para manifestarse contra la naturaleza humana, los derechos fundamentales de la persona humana y su infinita dignidad y los valores trascendentales.

No se debe ser tolerante —o falso prudente—, sobre lo que esencialmente es intolerable; tolerar la infamia, el ataque a la vida, a la patria o a la familia no es razonable ni prudente, por someterse a una torcida interpretación de lo que es la tolerancia. También el derecho a la réplica y la denuncia es indiscutible. Es legítimo denunciar las opiniones indignas, intolerables.

No se puede confundir el derecho a la libre expresión, con el abuso de este derecho, como tampoco se puede, por ejemplo, confundir el derecho a la educación de los hijos con el supuesto derecho a golpearlos “porque son mis hijos”. No es aceptable el sofisma de que todas las opiniones son respetables; eso va contra el mismo concepto de lo que es el respeto en las relaciones humanas.

Convivencia en el entorno inmediato: tribus urbanas

E mundo está lleno de gente cada vez más rara que se agrupa para intentar demostrarse que no es tan rara. A continuación ofrecemos una lista de las principales tribus urbnas y unas fotos para que puedas identificar en ellas las caracterizaciones de las tribus urbanas. De todas formas recuerda que la belleza de las personas está en su interior… ¡Vamos, es fácil!

 TRIBUS URBANAS

 
     · Emos
     · Grunges
     · Heavies
 
    · Hippies
 
    · Pijos
 
    · Punks
 
    · Raperos
         · Hip-Hop
 
       · Graffiti
  
       · Break Dance
     
    · Skate Board
     · Rockeros
 
    · Ska
     · Skin Heads
 
    · Sharps

 FOTOS PARA CLASIFICAR EN LAS CATEGORIAS ANTERIORES

 
     

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Cristianos solidarios luchando contra el racismo

CONTRIBUCIÓN DE LOS CRISTIANOS A LA PROMOCIÓN, CON LOS DEMÁS, DE LA FRATERNIDAD Y LA SOLIDARIDAD ENTRE LAS RAZAS

24. El prejuicio racista, que niega la igual dignidad de todos los miembros de la familia humana y blasfema de su Creador, sólo puede ser combatido donde nace, es decir, en el corazón del hombre.

Del corazón brotan los comportamientos justos o injustos, según que el hombre se abra a la voluntad de Dios, en el orden natural y en su Palabra viva, o se encierre en sí mismo y en su egoísmo, dictado por el miedo o por el instinto de dominio. Es la visión del otro que es preciso purificar.

Alimentar concepciones y fomentar actitudes racistas es un pecado contra la enseñanza específica de Cristo, para quien el “prójimo” no es solamente el hombre de mi tribu, de mi ambiente, de mi religión o de mi nación, es todo ser humano que encuentro en mi camino.

Los medios externos, legislación o demostración científica, no bastan para extirpar el prejuicio racista. No es suficiente, en efecto, que las leyes eviten o sancionen toda clase de discriminación racial. Pueden ser fácilmente soslayadas si la comunidad a la cual son destinadas no adhiere a ellas plenamente. Y para esto, una comunidad debe apropiarse los valores que inspiran las leyes justas y además traducir en la vida cotidiana la convicción de la igual dignidad de todo ser humano.

25. La conversión del corazón no puede ser alcanzada, sin afirmar las convicciones del espíritu acerca del respeto debido a las otras razas y grupos étnicos.

La Iglesia, por su lado, coopera a la formación de las conciencias presentando claramente la íntegra doctrina cristiana sobre este punto.

Pide en especial a los pastores, a los predicadores, a los maestros y a los catequistas, esclarecer la enseñanza auténtica de la Escritura y la tradición acerca del origen de todos los hombres en Dios, de su destino final común en el reino de Dios, del valor del precepto del amor fraterno y de la total incompatibilidad entre el exclusivismo racista y la vocación universal de todos los hombres a la misma salvación en Jesucristo.

El recurso a la Biblia para justificar a posteriori prejuicios racistas debe ser enérgicamente condenado. La Iglesia no ha autorizado nunca semejante distorsión de la interpretación bíblica.

La obra de persuasión de la Iglesia se realizará igualmente mediante el testimonio de vida de los cristianos: respeto de los extranjeros, aceptación del diálogo, la participación, la ayuda fraterna y la colaboración con los otros grupos étnicos.

El mundo necesita la verificación entre los cristianos, de esta parábola en acción, a fin de dejarse convencer por el mensaje de Cristo. Sin duda, los cristianos ellos mismos deben confesar humildemente que miembros de la Iglesia, en todos los niveles, no han tenido siempre una conducta coherente, en este punto, en el curso de la historia. No obstante, deben continuar proclamando lo que es justo, mientras se empeñan a la vez por “realizar” la verdad.

26. No basta tampoco exponer la doctrina y proponer un ejemplo.

Es necesario además asumir la defensa de las víctimas del racismo dondequiera se encuentren. Los actos de discriminación entre los hombres y pueblos, por motivos racistas, o por otros motivos, sean religiosos o ideológicos, pero que desembocan en una actitud de menosprecio o de exclusión, deben ser dados a conocer con severidad y enérgicamente reprobados, para suscitar comportamientos, disposiciones legales y estructuras sociales equitativas.

Son muchos aquellos que se han vuelto más sensibles a esta injusticia y se empeñan en la lucha contra toda forma de racismo. Lo hagan por convicción religiosa o por razones humanitarias, son llevados a veces a desafiar las represiones de ciertos poderes, o por lo menos la presión de una opinión pública sectaria, y a hacer frente a persecuciones y a la cárcel. Los cristianos no dudan en asumir su propio lugar en esta lucha por la dignidad de sus hermanos, con el necesario discernimiento y prefiriendo siempre los medios no violentos.

27. La Iglesia, en su denuncia del racismo, procura mantener una actitud evangélica respecto de todos.

En esto consiste su originalidad. Si ella no teme analizar lúcidamente las causas del racismo y manifestar su desaprobación, incluso delante de los responsables, procura también comprender cómo se ha podido llegar a estos extremos, y querría ayudar a encontrar una salida razonable del callejón en el cual aquellos responsables se han encerrado. Como Dios, que no se regocija con la muerte del pecador, la Iglesia mira más bien a su reconciliación, si consiente en reparar las injusticias cometidas.

Ella se preocupa también de evitar que las víctimas recurran a la lucha violenta y acaben por caer en un racismo análogo al que rechazan. Quiere ofrecer un espacio de reconciliación y no acentuar las oposiciones. Exhorta a obrar de tal modo que se excluya el odio. Predica el amor y prepara pacientemente un cambio de mentalidad, sin el cual un cambio de estructuras sería inútil.

28. Para la instauración de una conciencia no racista, el papel de la escuela es primario.

El Magisterio de la iglesia ha subrayado siempre la importancia de una educación que insiste en lo que es común a todos los seres humanos. Importa también ayudar a ver que el otro, porque es diferente, puede precisamente enriquecer nuestra experiencia.

Es normal ciertamente que la historia, por ejemplo, cultive el aprecio por la propia nación, pero sería lamentable que condujera a un miope chauvinismo y asignara a las realizaciones de las otras naciones sólo un lugar accesorio que resulte inferior.

Como se ha hecho ya en algunos países, puede llegar a ser necesario revisar los manuales escolares que falsifican la historia, al callar los crímenes históricos del racismo o justifican sus principios. Igualmente, la instrucción cívica debe ser concebida de tal manera que sean arrancados de raíz los reflejos discriminatorios respecto de personas que pertenecen a otros grupos étnicos.

La escuela brinda siempre más, a los hijos de inmigrantes, la ocasión de mezclarse con los autóctonos: ¡ojalá se aprovechara esta circunstancia para ayudar unos y otros a conocerse mejor y preparar una convivencia armoniosa!

Muchos jóvenes parecen, hoy día, estar menos ligados a prejuicios raciales. Se nos brinda así un recurso para el futuro, que es preciso saber cultivar. Mueve tanto más a amargura comprobar que otros jóvenes se organizan en bandas para cometer violencias contra ciertos grupos raciales o transformar encuentros deportivos en manifestaciones de chauvinismo que culminan en actos vandálicos o en masacres.

Los prejuicios raciales, si no se nutren de ideologías, nacen, más a menudo, de una ignorancia del otro, que abre la puerta a la imaginación legendaria y engendra el temor. Ahora bien, no faltan, hoy, ocasiones para acostumbrar a los jóvenes al respeto y la estima de la diversidad: intercambios internacionales, viajes, cursos de lenguas, creación de vínculos entre ciudades gemelas, campamentos de vacaciones, escuelas internacionales, actividades deportivas y culturales.

29. La persuasión y la educación deben ir acompañadas paralelamente por la voluntad de traducir en textos legales el respeto de otros grupos étnicos, así como también en las estructuras y el funcionamiento de las instituciones regionales o nacionales.

Cuando el racismo muere en los corazones, acaba por desaparecer en las leyes. Pero es preciso actuar directamente también en el terreno jurídico. Donde existen todavía leyes discriminatorias, los ciudadanos, conscientes de la perversidad de tal ideología, deben asumir sus responsabilidades a fin de que, por medio de los procesos democráticos, el derecho sea puesto de acuerdo con la ley moral.

Dentro de un mismo Estado, la ley debe ser igual para todos los ciudadanos indistintamente. Un grupo dominante, numéricamente mayoritario o minoritario, no puede, en ningún caso, disponer a su arbitrio de los derechos fundamentales de los demás grupos.

Es necesario que las minorías étnicas, lingüísticas o religiosas que viven dentro de las fronteras de un mismo Estado, se vean reconocer los mismos derechos inalienables de los otros ciudadanos, incluido el de vivir como grupo según sus finalidades culturales y religiosas. Deben gozar de la facultad de integrarse libremente a la cultura circundante.

El estatuto de otras categorías de personas, como los inmigrantes, los refugiados, o también los trabajadores extranjeros estacionales, es a menudo más precario todavía. Es así más urgente que sus derechos humanos fundamentales sean reconocidos y garantizados.

Ahora bien, son estas personas quienes, más frecuentemente, resultan víctimas de prejuicios racistas. Las leyes deberán atender a que sean reprimidos los actos de agresión respecto de ellos, como también los comportamientos de quienquiera (empleador, funcionario o persona privada) pretendiera someter las personas más desprotegidas a diversas formas de explotación, económicas u otras.

Pertenece, sin duda, a los poderes públicos, responsables del bien común, determinar la proporción de refugiados o inmigrantes que el país acoge, atendidas las posibilidades de empleo y las perspectivas de desarrollo, pero también la urgencia de las necesidades de otros pueblos.

El Estado cuidará igualmente que no se creen situaciones de grave desequilibrio social, acompañadas por fenómenos sociológicos de rechazo como puede ocurrir cuando una excesiva concentración de personas de diferente cultura es percibida como una amenaza directa a la identidad y las costumbres de la comunidad de acogida. En el aprendizaje de la diversidad, todo no se puede exigir de entrada.

Pero es preciso considerar las posibilidades que se abren de una nueva convivencia y aun de un mutuo enriquecimiento. Y una vez que un extranjero ha sido admitido y se ha sometido a los reglamentos de orden público, tiene derecho a la protección de la ley mientras dure el período de su inserción social.

Igualmente, la legislación laboral no debe permitir que, por una prestación igual de trabajo, los extranjeros que hubieran encontrado empleo en un país del cual no son ciudadanos, padezcan discriminación en cuanto al salario, los beneficios sociales y seguro de ancianidad, respecto de los trabajadores autóctonos. Es justamente en las relaciones de trabajo que debería surgir un mejor conocimiento y aceptación mutuos entre personas de origen étnico y cultural diferente, y crearse una solidaridad humana capaz de superar los prejuicios de la primera hora.

30. En el plano internacional, importa continuar a elaborar instrumentos jurídicos de lucha contra el racismo, y sobre todo conferirles plena eficacia.

Luego de los excesos del nazismo, las Naciones Unidas se empeñaron intensamente en favor del respeto de hombres y pueblos. Una importante Convención internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial fue adoptada por la XX Asamblea General de las Naciones Unidas el 21 de diciembre de 1965.

Estipula, entre otras cosas, que “nada podría justificar, en ninguna parte, la discriminación racial, ni en teoría, ni en la práctica” (Preámbulo, 6ta parte); y prevé medidas legislativas y judiciales para poner por obra estas disposiciones. Entró en vigor el 4 de enero de 1969 y fue formalmente ratificada por la Santa Sede el 1° de mayo de ese mismo año.

La ONU decidía todavía, el 2 de noviembre de 1973, proclamar un “Decenio de lucha contra el racismo y la discriminación racial”. El papa Pablo VI manifestó en seguida su “gran interés” y su “viva satisfacción” por esta nueva iniciativa: “Esta iniciativa eminentemente humana encontrará una vez más lado a lado la Santa Sede y las Naciones Unidas, si bien en planos diversos y con medios diferentes”.

El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) comprende desde 1946 una Comisión de Derechos Humanos, la cual ha instituido a su vez una Subcomisión de prevención de discriminaciones y protección a las minorías.

La contribución de la Santa Sede ha proseguido mediante la participación de sus delegaciones en numerosas manifestaciones importantes del primer decenio y en otras reuniones intergubernamentales. Un segundo Decenio ha sido proclamado después (1983-1993).

31. Estos esfuerzos de la Santa Sede en cuanto miembro cualificado de la comunidad internacional, no deben ser disociados de los múltiples esfuerzos de las comunidades cristianas en el mundo ni del empeño personal de los cristianos en el marco de las comunes instituciones sociales.

En este contexto, es necesario mencionar especialmente la contribución de algunos episcopados. Se puede citar, por ejemplo, los esfuerzos realizados por los obispos de dos países signados por una experiencia aguda, si bien distinta en cada caso, de los problemas del racismo.

El primer caso es el de Estados Unidos de América, donde la discriminación racial ha sido mantenida en la legislación de varios estados, mucho después de la Guerra civil (1861-1865). Recién en 1964 la Ley sobre los derechos civiles puso punto final a toda forma de discriminación racial legalmente practicada. Fue un gran paso adelante, largamente madurado y jalonado por numerosas iniciativas de carácter no-violento. La Iglesia católica, particularmente por medio de las declaraciones del Episcopado, y su extensa red educacional, contribuyó a este proceso.

A pesar de los esfuerzos continuados y múltiples, mucho queda todavía por hacer para eliminar del todo el prejuicio y la conducta racista, incluso en este país que puede ser tenido por uno de los más interraciales del mundo. Prueba de ello es la declaración adoptada por el “Administrative Board” de la Conferencia católica de los Estados Unidos, el 26 de marzo de 1987, que llama la atención sobre la persistencia de indicios del racismo en la sociedad americana y condena la actividad de organizaciones de tipo racista como el “Ku Klux Klan”.

El segundo ejemplo es el de la Iglesia de África del Sud, que hace frente a una situación muy diferente. El empeño de los obispos sudafricanos, a menudo en estrecha colaboración con otras Iglesias cristianas, en favor de la igualdad racial y contra el apartheid, es bien conocido. A este respecto, se pueden mencionar algunos recientes documentos de la Conferencia episcopal: la Carta Pastoral del l de mayo de 1986, con el título significativo: “La esperanza cristiana en la crisis actual” y el mensaje dirigido al Jefe del Estado en agosto del mismo año.

La situación en África del Sud ha suscitado en todas partes numerosas manifestaciones de solidaridad con los que sufren a causa del apartheid y de apoyo a las iniciativas eclesiales, tomadas por los demás frecuentemente en un acuerdo ecuménico.

El papa Juan Pablo II, de parte suya, no ha dejado de demostrar a menudo su solicitud a los obispos católicos de este país. Durante su viaje al África Austral, el 10 de setiembre de 1988, el Papa se dirigió a todos los obispos de la región, reunidos en Harare, diciéndoles entre otras cosas: “El problema del apartheid, entendido como sistema de discriminación social, económica y política, ocupa vuestra misión como maestros y guías espirituales de vuestra grey en un esfuerzo serio y resuelto para contrarrestar injusticias y propugnar la sustitución de esa política por una que esté de acuerdo con la justicia y el amor.

Yo os aliento a que continuéis manteniendo firme y valientemente los principios en los que se basa la respuesta pacífica y justa a las legítimas aspiraciones de vuestros conciudadanos. Tengo presentes las actitudes expresadas a lo largo de estos años por la Conferencia Episcopal Sudafricana, desde su primera declaración conjunta de 1952.

La Santa Sede y yo mismo hemos llamado la atención sobre las injusticias del apartheid en numerosas ocasiones y muy recientemente ante un grupo ecuménico de líderes cristianos de Sudáfrica en visita a Roma. Les recordé que “puesto que la reconciliación está en el corazón del evangelio, los cristianos no pueden aceptar estructuras de discriminación racial que violen los derechos humanos.

Pero deben advertir también que un cambio de estructuras está ligado a un cambio de corazones. Los cambios que buscan están enraizados en la fuerza del amor, el amor divino del que brota toda acción y transformación cristiana´” (Discurso a una Delegación Ecuménica Conjunta de Sudáfrica, 27 de mayo de 1988).

32. Finalmente, el racismo, si perturba la paz de las sociedades, contamina asimismo la paz internacional. Cuando falta la justicia en este punto capital, la violencia y las guerras se desencadenan fácilmente, y las relaciones con las naciones vecinas se alteran.

En el campo de las relaciones entre los Estados, la aplicación leal de los principios sobre la igual dignidad de todos los pueblos debería impedir que unas naciones sean tratadas por otras a partir de prejuicios racistas.

En situaciones de tensión entre Estados, es posible incriminar tal decisión política de un adversario, su comportamiento injusto en tal o cual punto, eventualmente el faltar a la palabra dada, pero no se puede condenar globalmente un pueblo por lo que no es a menudo más que una falta de sus dirigentes. Es en estas reacciones primarias e irracionales que los prejuicios racistas pueden reanimarse y comprometer de manera perdurable las relaciones entre las naciones.

La comunidad internacional no dispone de medios de coacción respecto de los Estados que practican todavía, conforme a su sistema jurídico, la discriminación racial con sus propias poblaciones. No obstante, el derecho internacional permite que adecuadas presiones exteriores puedan serles aplicadas a fin de conducirlos, según un plano orgánico y negociado, a abolir la legislación racista y a establecer, en su lugar, una legislación conforme a los derechos humanos.

La comunidad internacional deberá, en este caso, atender, con sumo cuidado, a que su acción no arroje al país en cuestión a conflictos interiores todavía más dramáticos.

En cuanto a los mismos países donde reinan graves tensiones raciales, es preciso que se den cuenta de lo precario de una paz que no se funda sobre el consenso de todos los componentes de la sociedad. La historia enseña que el desconocimiento prolongado de los derechos del hombre concluye casi siempre por provocar explosiones de violencia incontrolable.

A fin de generar un orden fundado en el derecho, es necesario que los grupos antagonistas se dejen vencer por los valores supremos y trascendentes que están en la base de toda comunidad humana y de toda relación pacífica entre las naciones.

Echar las culpas a otro

“El Caballero de la Armadura Oxidada” es un sorprendente best-seller de Robert Fisher que se vende por millones en Estados Unidos y que en España lleva ya más de cuarenta ediciones. Es un relato de fantasía adulta, cuyo protagonista es un ejemplar caballero medieval que “cuando no estaba luchando en una batalla, matando dragones o rescatando damiselas, estaba ocupado probándose su armadura y admirando su brillo”. El éxito del libro está en que simboliza nuestra ascensión por la montaña de la vida y hace certeras observaciones sobre la conducta humana.

Nuestro caballero se había enamorado hasta tal punto de su armadura que se la empezó a poner para cenar, y a menudo para dormir. Después de un tiempo, ya no se tomaba la molestia de quitársela para nada. Su mujer estaba cada vez más harta de no poder ver el rostro de su marido, y de dormir mal por culpa del ruido metálico de la armadura.

La situación llega a ser tan insostenible para la desdichada familia que nuestro caballero decide finalmente quitarse la armadura. Es entonces cuando descubre que, después de tanto tiempo encerrado en ella, está totalmente atascada y no puede quitársela. Marcha entonces en busca del mago Merlín, que le muestra un sendero estrecho y empinado como la única solución liberarse de aquel curioso encierro. Se trata del sendero de la verdad, y decide tomarlo de inmediato, pues se da cuenta de que si no se lanza puede cambiar pronto de opinión.

Tiene que superar diversas pruebas. En una de ellas comprueba que apenas se había ganado el afecto de su hijo, y eso le hace llorar amargamente. La sorpresa llega a la mañana siguiente, cuando ve que la armadura se ha oxidado como consecuencia de las lágrimas, y parte de ella se ha desencajado y caído. Su llanto había comenzado a liberarle.

Más adelante, con ocasión de otras pruebas, advierte que durante años no había querido admitir las cosas que hacía mal. Había preferido culpar siempre a los demás. Se había comportado de manera ingrata con su mujer y su hijo. Había sido muy injusto. Las lágrimas resbalaban por sus mejillas cada vez con más profusión. Había necesitado a su mujer y a su hijo, pero apenas los había amado. En el fondo, se consideraba en poco a sí mismo, y eso le hacía comportarse de una forma poco natural, con idea de ganarse así la consideración de los demás, y por eso resultaba orgulloso y altivo. Había puesto una armadura invisible entre él y su verdadero modo de ser, y le estaba aprisionando. Una armadura que “ha estado ahí durante tanto tiempo —le decía Merlín—, que al final se ha hecho visible y permanente”.

Recordó todas las cosas de su vida de las que había culpado a su madre, a su padre, a sus profesores, a su mujer, a su hijo, a sus amigos y a todos los demás. Por primera vez en muchos años, contempló su vida con claridad, sin juzgar y sin excusarse. En ese instante, aceptó toda su responsabilidad. A partir de ese momento, nunca más culparía a nada ni a nadie de sus propios errores. El reconocimiento de que él era la causa de sus problemas, y no la víctima, le dio una nueva sensación de poder. Ya no tenía miedo. Le sobrevino una desconocida sensación de calma. “Casi muero por las lágrimas que no derramé”, pensó.

Todos solemos poner en nuestra vida barreras ante los demás, y un día nos damos cuenta de que estamos atrapados tras esas barreras y nos resulta difícil salir. Por eso, la sabiduría de vivir está, en buena medida, en conocerse lo suficiente a uno mismo como para saber cuándo y cómo ha quedado uno atrapado. De lo contrario, la voluntad se hará cada día más débil, y la habilidad para engañarse, cada día más fuerte. Buscaremos la culpa en los demás, alimentando un orgullo que poco podrá ayudarnos, y quizás luchemos contra todos para no luchar contra nosotros mismos.

Nuestro caballero tenía que quitarse la armadura para enfrentarse a la verdad sobre su vida. Se lo habían dicho muchas veces, pero siempre había rechazado esa idea como una ofensa, tomando la verdad como un insulto. Y hasta que no reconoció sus errores y lloró por ellos, no consiguió liberarse del encerramiento al que a sí mismo se había sometido.

Encontrar escapatorias cuando no se quiere mirar dentro de uno mismo es la cosa más fácil del mundo. Siempre hay culpas exteriores, y hace falta mucha valentía para aceptar que la responsabilidad es nuestra. Pero esa es la única manera de avanzar, aunque sea un recorrido siempre cuesta arriba. Como decía la protagonista de aquella novela de Susanna Tamaro, “cada vez que, al crecer, tengas ganas de convertir las cosas equivocadas en cosas justas, recuerda que la primera revolución que hay que realizar es dentro de uno mismo, la primera y la más importante. Luchar por una idea sin tener una idea de uno mismo es una de las cosas más peligrosas que se pueden hacer.”

Educación sexual elemental: ¿eres raro o normal?

Conviene saber qué es ser normal y qué no. No para maltratar a nadie, pero sí para saberlo. Aquí presentamos la lista de comportamientos anormales en temas de sexualidad.  ¿Cuáles son las parafilias, desviaciones o variantes de la conducta sexual?  Algunas de ellas son:  

Homosexualismo, que consiste en mantener relaciones sexuales con personas del mismo género. Actualmente la presión del lobby gay ha conseguido quitar esta conducta sexual de la lista de enfermedades psiquiátricas con mucha polémica.


Exhibicionismo, que consiste en sentir placer sexual solamente cuando se muestran a otras personas los órganos genitales.
 

Voyerismo, que es cuando la persona obtiene satisfacción sexual exclusivamente observando a otras personas desnudas. El objetivo del voyerista no es tocar, ni tener relaciones sexuales con las personas a las que mira, le resulta excitante observar detalladamente.
 

Escoptofilia, que es obtener placer sexual exclusivamente al observar a otras personas teniendo relaciones sexuales.

Sadismo, que es cuando una persona obtiene placer sexual únicamente provocándole dolor físico o emocional a otra persona. Ejemplo: una persona se excita y logra placer sexual únicamente golpeando y humillando a su pareja.

 Masoquismo, que es cuando una persona siente placer sexual exclusivamente experimentando dolor. Dolor que puede provenir de sí mismo/a o de otras personas. Ejemplo: una persona se excita y logra placer sexual sólo si siente dolor propiciándose ella misma golpes, heridas y humillaciones o recibiéndolos de otra persona.
 

Fetichismo, que es cuando una persona obtiene placer sexual únicamente si tiene contacto con un objeto determinado. Por ejemplo, la persona que sólo logra excitarse observando y tocando ropa interior.
 

Zoofilia, que consiste en obtener placer sexual al mantener relaciones sexuales con animales. En algunas culturas no se considera un comportamiento anormal o una desviación sexual, simplemente hace parte de sus costumbres y rituales.
 

Paidofilia, que es el adulto o adulta que obtiene placer sexual únicamente cuando tiene relaciones sexuales con niños o niñas.
Incesto, que es cuando una persona obtiene placer sexual al tener relaciones sexuales con los hijos o hijas y los hermanos o hermanas. En Colombia el incesto es un delito.
 

Necrofilia, que es cuando se obtiene placer sexual únicamente teniendo relaciones sexuales con personas muertas o cadáveres.

 Hay más pero estas son las desviaciones más comunes. Si conoces a alguien que las padece conviene ayudarle y orientarle hacia un profesional adecuado que lo trate.

Ciudadanía al ir a la iglesia

Puede que a los más radicales no les guste que se enseñe cuáles son las normas elementales de comportamiento cuando se va a la iglesia o se asiste a un acto religioso. Por eso las ponemos, para que no seas como ellos de ignorante y sepas convivir en tu entorno inmediato, respetando a todos. Aquí hay algunas normas de convivencia que deberías conocer cuando vas a la iglesia o acudes a un acto religioso. Comprueba que conoces estas normas, y no hagas el ridículo cuando asistas a estos actos. Si no las sigues puede que demuestres poco tacto y respeto por los demás.

Normas elementales de educación en la asistencia a actos religiosos y a la Santa Misa:

1. No llegues tarde a la celebración. La puntualidad es una demostración de respeto.

Si no puedes llegara a la hora señalada, haz los arreglos para llegar antes.

Si llegas tarde, mantente en la parte de atrás, sin pasar a los bancos, para no distraer y molestar a los que han llegado antes. Hazlo solamente, aprovechando los cambios en las fases litúrgicas.

Al llegar, procura sentarte en la parte central del banco para que los que vayan llegando, puedan sentarse en los extremos, así molestarán lo menos posible.

Si la iglesia está muy concurrida, no ocupes un sitio dejando bolsos o los libros sobre el banco. Ese sitio lo puede ocupar otra persona.

2. No salgas hasta que se termine la Celebración. La procesión de salida también forma parte de la liturgia.

No salgas hasta que no haya terminado de salir la comitiva con el Sacerdote que ha celebrado la Santa Misa.

No saldrás hasta que haya terminado de cantar el coro o haya terminado la música.

3. No asistas mal presentado o mal vestido. 

El pudor y la decencia deben impedirte ir con escotes, minifaldas, ropas insinuantes, ni exageradas, para no distraer ni provocar a los asistentes.

No es una excursión, por lo que no deberás ir con pantalones cortos. Si tienes pensado ir a otro sitio después de la Santa Misa, vete a casa a cambiarte y si éso no es posible, quédate discretamente atrás.

No lleves los labios pintados si vas a Comulgar, pues puedes dejar marcas en el Cáliz y en los dedos del que te da la Sagrada Comunión.

4. No comas ni des nada a comer a los niños.

5. No hagas nada que lleve a la distracción de los demás y mantén la atención.No escribas, pues también distraes la atención, aunque sean cosas relacionadas con la homilía o la Celebración.  Espera a hacerlo a la salida.

6. No permitas que los niños alboroten o distraigan a otras personas. La buena educación principalmente, se demuestra en los sitios importantes.

Si no les puedes convencer a los niños de que estén atentos, deberás llevarles al sitio designado para éllos o ponerte en la parte de atrás.

No des a los niños juguetes o lecturas ajenas a su educación religiosa, para que se distraigan de la Celebración. Deberás convencerles de la importancia del acto para que estén atentos.

No permitirás que los niños pongan los pies sobre los bancos, ni sobre los reclinatorios.

7. No charles con otros dentro de la Iglesia. Además distraerás a los que les hablas y a los que estén cerca.

Ni antes, ni durante, ni después de la Celebración. Sal fuera para hacerlo.

8. No tengas posturas inapropiadas durante la Celebración.

No pongas los pies sobre los reclinatorios aunque estén subidos, no te retumbes en el banco, no cruces las piernas.

No te sientes con las piernas debajo del cuerpo, como si estuvieras viendo la televisión.

Cuando estés de pie, sentado o de rodillas, mantén una postura respetuosa.

No estés abrazado con tu familiar o amigo, ni con la mano le acaricies la espalda, aunque algunos crean que es una señal de cariño.

9. No te arrodilles con precipitación y sigue los gestos previstos sin adelantarte.

Con la rodilla derecha hasta tocar el suelo cuando se cruza delante del Sagrario.

Con las dos rodillas hasta tocar el suelo e inclinando la cabeza cuando está expuesto el Santísimo Sacramento en el altar o en el Sagrario.

Si no esta el Santísimo en el Altar Mayor, no te arrodilles delante del altar, haz solamente una inclinación de cabeza al pasar delante y al entrar o salir de los bancos.

Aunque no haya reclinatorio, arrodíllate en el momento de la Consagración y cuando el Sacerdote presente la Comunión a todos los fieles. Estas ante Dios, tu Padre Supremo.

10. No te santigües o persignes sin hacerlo despacio, completamente. Los signos religiosos haciendo garabatos son ridículos y demuestran una seria ignorancia.

Santiguarse desde la frente hasta el pecho y del hombro izquierdo hasta el derecho rezando la oración que conlleva.

Persignarse con la primera Cruz en la frente, la segunda en la boca y la tercera en el pecho, rezando la oración que conlleva.

Conclusión: La iglesia es un sitio importante y demostrar un mal comportamiento es de ignorante. Conviene conocer todos los detalles necesarios para no hacer el rídículo.

Violencia contra la mujer – violencia contra el hombre: ciudadanía

Violencia contra el hombre, un artículo de Francisco Pérez Abellán

Imagen tomada de www.diariovital.com.ar.

Aunque la violencia contra el hombre es, en medio de esta avalancha, una mera anécdota, existe, y hay que reaccionar frente a ella. Son muchas las mujeres maltratadas, golpeadas, heridas y muertas, pero también hay que denunciar la violencia de la mujer contra el hombre. En Educación para la ciudadanía te venderán ochocientas veces la cabra de que la violencia de género se da sólo en una dirección. Pues no siempre, claro.

 

En los lugares pequeños es bien sabido cuando se da algún caso en que el hombre es amenazado, golpeado y sometido por su pareja femenina. Hasta ahora lo han sufrido en silencio, avergonzados por el qué dirán y temerosos ante las represalias. En la historia criminal hay notables ejemplos de mujeres que han ejercido absoluto dominio sobre los varones, torturándolos o matándolos por motivos muy similares a los que se exhiben con harta frecuencia cuando las víctimas son femeninas.

 

La opinión pública generada señala al varón como fuente de la violencia en la mayoría de los casos, lo que permite que algunas indeseables se aprovechen para colar denuncias falsas que les favorecen en procesos de divorcio. Jueces, como la decana Sanahuja, de los tribunales de Barcelona han sido rápidos al exponer la situación de desequilibrio que se ha creado. Por un lado no han disminuido, sino que han aumentado considerablemente, los casos de malos tratos a mujeres, y por otro se ha criminalizado al hombre, sometiéndolo a prejuicios que pueden resultar dañinos.

 

Frente a eso, algunos varones han decidido romper su tradicional postura de guardarse para sí, por vergüenza o miedo, su situación de víctimas y denunciarla ante los tribunales. Insistimos en que no puede compararse una situación con la otra, y que sigue siendo prioritario y urgente acabar con el tsunami de violencia doméstica contra la mujer, pero eso no exime de combatir los casos en que el varón es la víctima, pese a que se estime como pequeño maremoto.

 

Tal vez las normas que se dictan o aplican contribuyan a dificultar las relaciones más que a resolver las tensiones en la pareja. Una prueba es la denuncia reciente, por presunta inconstitucionalidad, de las órdenes de alejamiento, porque algunos jueces consideran que, en ocasiones, perjudica a la vez al agresor y la víctima. ¿Qué decir entonces de los casos en los que si la acción la comete el hombre es un delito y sólo una falta si lo hace la mujer? Los españoles y españolas, a partir de ahora, ya no son iguales ante la ley.

 

Sin embargo, en lo que sí son más iguales es a la hora de denunciarse ante los tribunales. Y recientemente un varón ha logrado que su novia sea condenada a ocho meses de prisión por maltrato y amenaza con una katana, la célebre espada japonesa de Kill Bill, de Tarantino. Un juzgado de Santander ha dictado la sentencia que condena a Marta por maltratar a B., su novio, cuando le anunció que deseaba abandonar la casa que compartían, en Castro Urdiales. Igualmente, se prohíbe a la chica comunicarse con su ex pareja durante dos años.

 

¿Qué es lo que ha ocurrido para tan severo castigo? Según relata el papel judicial, el 25 de abril de 2005, sobre las ocho y media de la tarde, cuando B. anunció su intención de romper la relación, recibió un puñetazo en el labio por parte de la mujer, y luego varios en la cabeza. Más tarde le arrojó un frasco de colonia, mientras le insultaba con lindezas de las que suelen dedicarse los amantes indignados –si se trata de mujeres, adjudican calumnias a la madre y definen al hombre como macho cabrío–. Pero más allá de todo eso, la ahora condenada le infirió, según hechos que se consideran probados, una tanda de patadas en la rodilla y los testículos, y mordiscos en el brazo y en las nalgas. Finalmente, el agredido tuvo que salir a escape, cuando ella agarró la katana que curiosamente adornaba la habitación…

 

Afortunadamente, no hubo heridas graves ni derramamiento de sangre. En otra época se habría calificado el encontronazo de desagradable pelea con hembra brava y no habría terminado en denuncia, ni ante al juez. Los tiempos han cambiado y las parejas, hoy, comparten sus relaciones con el peso enorme de la ley, que se mete entre ellos, los vigila en el domicilio conyugal y comparte su cama. ¿Es suficiente lo que pasó en Castro Urdiales para arrearle a una ciudadana ocho meses de prisión?

 

Se supone que la sentencia vendrá dada tras el más que conveniente peritaje del labio magullado, la cabeza golpeada, las rodillas tundidas y, muy especialmente, los testículos machacados; luego de valorar los daños presentes y futuros, así como las secuelas psicológicas, tal y como se haría en el caso de que la mujer hubiera sido la agredida. La gran duda que nos asalta es si el castigo de prisión habría sido cinco veces mayor para el varón por el mero hecho de serlo.

 

Lo ocurrido en Santander con Marta, a la que seguro el recurso afinará la pena, nos permite reflexionar sobre si los españoles debemos permitir que las leyes entren de tal forma en nuestra intimidad; hasta estos puntos de escándalo, en los que la pasión amorosa se ve constreñida por la inculta letra de la ley. ¿O acaso ya no hay diferencia alguna entre violencia de género y una brava pelea entre amantes?

Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación del racismo

Proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1963
[resolución 1904 (XVIII)]


La Asamblea General,

    Considerando que la Carta de las Naciones Unidas está basada en el principio de dignidad e igualdad de todos los seres humanos y tiene, entre otros propósitos fundamentales, el de realizar la cooperación internacional en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión,Considerando que la Declaración Universal de Derechos Humanos proclama que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en la misma, sin distinción alguna, en particular por motivos de raza, color u origen nacional,

    Considerando que la Declaración Universal de Derechos Humanos proclama, además, que todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley, y que todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación y contra toda provocación a tal discriminación,

    Considerando que las Naciones Unidas han condenado el colonialismo y todas las prácticas de segregación y discriminación que lo acompañan, y que la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales proclama entre otras cosas la necesidad de poner fin al colonialismo rápida e incondicionalmente,

    Considerando que toda doctrina de diferenciación o superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa, y que nada permite justificar la discriminación racial, ni en la teoría ni en la práctica,

    Teniendo en cuenta las demás resoluciones aprobadas por la Asamblea General y los instrumentos internacionales aprobados por los organismos especializados, en particular la Organización Internacional del Trabajo y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en la esfera de la discriminación,

    Teniendo en cuenta que, si bien gracias a la acción internacional y a los esfuerzos realizados en varios países ha sido posible lograr progresos en esta esfera, las discriminaciones por motivos de raza, color u origen étnico en algunas regiones del mundo siguen siendo causa de gran preocupación,

    Alarmada por las manifestaciones de discriminación racial que aún existen en el mundo, algunas de las cuales son impuestas por determinados gobiernos mediante disposiciones legislativas, administrativas o de otra índole, en forma, entre otras, de apartheid, segregación o separación, así como por el fomento y difusión de doctrinas de superioridad racial y expansionismo en algunas regiones,

    Convencida de que todas las formas de discriminación racial y, más aún, las políticas gubernamentales basadas en el prejuicio de la superioridad o en el odio racial, a más de constituir una violación de los derechos humanos fundamentales, tienden a poner en peligro las relaciones amistosas entre los pueblos, la cooperación entre las naciones y la paz y la seguridad internacionales,

    Convencida asimismo de que la discriminación racial daña no sólo a quienes son objeto de ella, sino también a quienes la practican,

    Convencida también de que la edificación de una sociedad universal libre de todas las formas de segregación y discriminación raciales, que son factores de odio y división entre los hombres, es uno de los objetivos fundamentales de las Naciones Unidas,

    1. Afirma solemnemente la necesidad de eliminar rápidamente, en todas las partes del mundo, la discriminación racial en todas sus formas y manifestaciones, y de asegurar la comprensión y el respeto de la dignidad de la persona humana;

    2. Afirma solemnemente la necesidad de adoptar con tal objeto medidas de carácter nacional e internacional, incluidas medidas en las esferas de la enseñanza, la educación y la información, para asegurar el reconocimiento y la observancia universales y efectivos de los principios que se enuncian seguidamente;

    3. Proclama la presente Declaración:

Artículo 1

    La discriminación entre los seres humanos por motivos de raza, color u origen étnico es un atentado contra la dignidad humana y debe condenarse como una negación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, un obstáculo para las relaciones amistosas y pacíficas entre las naciones y un hecho susceptible de perturbar la paz y la seguridad entre los pueblos.

Artículo 2

    1. Ningún Estado, institución, grupo o individuo establecerá discriminación alguna en materia de derechos humanos y libertades fundamentales en el trato de las personas, grupos de personas o instituciones, por motivos de raza, color u origen étnico.2. Ningún Estado fomentará, propugnará o apoyará, con medidas policíacas o de cualquier otra manera, ninguna discriminación fundada en la raza, el color o el origen étnico, practicada por cualquier grupo, institución o individuo.

    3. Se adoptarán, cuando las circunstancias lo aconsejen, medidas especiales y concretas para asegurar el adecuado desenvolvimiento o protección de las personas que pertenezcan a determinados grupos raciales, con el fin de garantizar el pleno disfrute por dichas personas de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Esas medidas en ningún caso podrán tener como consecuencia el mantenimiento de derechos desiguales o separados para los diversos grupos raciales.

Artículo 3

    1. Se pondrá particular empeño en impedir las discriminaciones fundadas en motivos de raza, color u origen étnico, especialmente en materia de derechos civiles, acceso a la ciudadanía, educación, religión, empleo, ocupación y vivienda.2. Toda persona tendrá acceso en condiciones de igualdad a todo lugar o servicio destinado al uso del público, sin distinción por motivos de raza, color u origen étnico.

Artículo 4

    Todos los Estados deben adoptar medidas efectivas para revisar las políticas gubernamentales y otras políticas públicas a fin de abolir las leyes y los reglamentos que tengan como consecuencia el crear la discriminación racial y perpetuarla allí donde todavía exista. Deben promulgar leyes encaminadas a prohibir esa discriminación y adoptar todas las medidas apropiadas para combatir aquellos prejuicios que dan lugar a la discriminación racial.

Artículo 5

    Debe ponerse término sin demora a las políticas gubernamentales y otras políticas de segregación racial y especialmente a la política de apartheid, así como a todas las formas de discriminación y segregación raciales resultantes de esas políticas.

Artículo 6

    No debe admitirse ninguna discriminación por motivos de raza, color u origen étnico en cuanto al disfrute por toda persona en su país de los derechos políticos y de ciudadanía, en particular del derecho de tomar parte en las elecciones por medio del sufragio universal e igual y de participar en el gobierno. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

Artículo 7

    1. Toda persona tiene derecho a la igualdad ante la ley y a que se le haga justicia conforme a la ley y en condiciones de igualdad. Toda persona, sin distinción por motivos de raza, de color o de origen étnico, tiene derecho a la seguridad personal y a la protección del Estado contra todo acto de violencia o atentado contra su integridad personal cometido por funcionarios públicos, o por cualquier individuo, grupo o institución.2. Toda persona tiene derecho a un recurso y amparo efectivos contra toda discriminación de que pueda ser víctima en sus derechos y libertades fundamentales por motivos de raza, de color o de origen étnico ante tribunales nacionales independientes y competentes para examinar esas cuestiones.

Artículo 8

    Deben tomarse inmediatamente todas las medidas efectivas, en las esferas de la enseñanza, de la educación y de la información, para eliminar la discriminación y los prejuicios raciales y para fomentar la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y los grupos raciales, así como para propagar los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales.

Artículo 9

    1. Toda clase de propaganda y organizaciones basadas en ideas o teorías de superioridad de una raza o de un grupo de personas de determinado color u origen étnico, que tengan por objeto la justificación o promoción de la discriminación racial en cualquier forma, serán severamente condenadas.2. Toda incitación a la violencia, o actos de violencia, cometidos por individuos u organizaciones, contra cualquier raza o grupo de personas de otro color u origen étnico, deben ser considerados como una ofensa contra la sociedad y punibles con arreglo a la ley.

    3. Con el fin de realizar los propósitos y principios de la presente Declaración, todos los Estados deben tomar medidas inmediatas y positivas, incluidas las legislativas y otras, para enjuiciar y, llegado el caso, para declarar ilegales las organizaciones que promuevan la discriminación racial o inciten a ella, que inciten al uso de la violencia o que usen de la violencia con propósitos de discriminación basados en raza, color u origen étnico.

Artículo 10

    Las Naciones Unidas, los organismos especializados, los Estados y las organizaciones no gubernamentales tienen el deber de hacer cuanto les sea posible para fomentar una acción enérgica que, combinando medidas jurídicas y otras medidas de índole práctica, permita la abolición de todas las formas de discriminación racial. En particular, deben estudiar las causas de dicha discriminación a fin de recomendar medidas adecuadas y eficaces para combatirla y eliminarla.

Artículo 11

    Todos los Estados deben fomentar el respeto y la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, y cumplir plena y fielmente las disposiciones de la presente Declaración, de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales.

Pink Floyd contra Educación para la ciudadanía

La famosa canción de Pink Floyd contraria a la manipulación de lso aumnos en las aulas ya está adaptada para Educación para la ciudadanía. Este es un clásico con una letra muy interesante que aparece ahora traducida en este vídeo y adapatada a Educación para la ciudadanía. pásalo, es muy cachondo. Estudia cómo y por qué se hizo este vídeo por Pink Floys y lo que significó en su momento. Indica si es actual o no de cara al intento del Estado de adoctrinar en las aulas a los ciudadanos jóvenes.

Normas de convivencia en Educación para la Ciudadanía

Este ejercicio pretende ayudarte a descubrir cuáles no son las actitudes democráticas del ciudadano modelo. Te vas a divertir. Se mezclan textos donde hay ausencia de Educación para la ciudadanía con otros donde la Educación para la ciudadanía se muestra en su faceta más asquerosila. A ver si descubres qué textos son los del buen ciudadano y los del que pasa de Educación para la ciudadanía. De todas formas, recuerda que puedes utilizar libremente algunos de los términos que aquí encontrarás porque puedes hacer con tu cuerpo lo que quieras y a nadie te tiene que decir lo que es un ciudadano educado en Educación para la ciudadanía. Ya eres mayor, pasa de adoctrinamientos asquerosillos. ¿O vas a ser el repelente de la clase?

-Estimado vecino: ya hay que ser hijo de puta para irse de vacaciones a las cinco de la mañana y dejarse el despertador encendido.

 -¿Tienes el libro de cómo hacer amigos, calvo de mierda?

-Me da un sello de provincias.

– Me lo ha dodo el negro de clase.

– Su madre es un poco zorrix porque tiene un hermano que es de otro padre.

– No he podido evitar echar un gargajo delante de dos maricones que venían hacia mi cogiditos de la manita.

– El pobre no conoce a su padre, se piró hace mucho.

– Te creo menos que al ministro.

– No seas pecesbarba y vete a tomar por culo.

– Su madre tiene un nuevo novio y se van a casar el mes que viene, a ver si éste le dura.

– Es pobre porque no tiene ropa de marca.

– Es un skin porque ha dicho que hay unos moros en su barrio que mangan en las tiendas.

– Hay que respetar a los hijos de puta de derecha.

– Mi padre dice que si follo que lo haga con condón porque no quiere luego líos.

– Mi madre es muy moderna, compra El País los domingos.

– Lo que hay que hacer es un buen botellón a la hora de Educación para la ciudadanía.

– Las normas están para saltárselas.

– El dinero de los contribuyentes donde mejor está en su bolsillo.

– Paso de ir a clase al Instituto porqu está lleno de moros y sudacas.

– El aborto es un derecho que tiene toda mujer porque tenemos que hacer cada uno lo que queramos con nuestro cuerpo.

– Hay que respetar a todos, también a los que están equivocados.

– No son terroristas, es que luchan por su libertad.

– Para sacar un poco de pasta hago lo que sea.

– El ordenador lo tengo para ver porno.

– El carca de mi padre me ha dicho que tengo que volver a as dos de la mañana porque mañana le tengo que ayudar.

– Las tías de izquierdas son feas que te cagas, ¿no te has fijado?

– Fumar tabaco es terrible pero un buen peta de vez en cuando no hace daño a nadie.

– Me he ido a vivir con mi novia, es como si estuvieramos casados y eso.

– Mi madre tiene derecho a tener un amiguito, ¿quién no lo tiene? Además mi padre está muy ocupado en el curro y le da igual.

– Papá, mañana pilla unos folios del ministerio que se están acabando.

– ¡Menudo coñazo el de Educación para la ciudadanía!

– Qué chachi, reguay, Maripili se ha enamorado de Borja Mari y le da corte que se sepa.

– Los de izquierdas son unos guarros y peludos.

– Antes me hago maricón que ir a clase de Educación para la ciudadanía.

– La constitución es un puto coñazo que no vale para nada.

– Los políticos hacen o que les sale de la polla.

– Mira tía, si no enseñas un poco esas tetas los chicos no se van afijar en ti y no vas pillar.

– Esta tarde voy a estudiar porque quiero sacar buena nota y no ser una mediocre más.

– Me cae mal porque es una empollona que saca buenas notas. Es una insolidaría de mierda.

– Esa lo que tiene que hacer es operarse las tetas.

– El cabrón del cojo está exento de hacer deporte en clase.

– Hay que abortar si vas a tener un hijo con Down y además hay que eliminar del planeta a los Down que ya han nacido porque así no sufrirán.

– En rebajas me voy a gastar todo lo que tengo.

– Las multas hay que pagarlas porque vivimos en sociedad y si nos han multado llevan razón.

– Mi padre va a pedir un crédito porque necesitamos comprar un segundo coche para mi hermano que empieza la uni.

– Hay que luchar por los servicios públicos porque son de todos y son un derecho que pagamos entre todos.

– Voy a llevar esta caja de papel a reciclar, ¿alguien tiene algo más para reciclar?

– No compres música pirata, ¿no te das cuenta de que es ilegal y que el ministerio te puede sancionar?

– Hay que cumplir todas la leyes y si ahora los homosexuales pueden ser matrimonio tenemos que respetar esa ley también.

– Yo respeto a la mierda de familia tradicional pero ellos deberían respetarme a mi porque no tengo la culpa de ser lesbiana.

– Le he pillado pasta a mi padre sin que se entere porque estoy pelao y él comprando revistas porno.

– Yo tengo varios móviles porque necesito uno para cada cosa.

– Nunca cruzo por el semáforo si no está en verde.

Derecho a la información de la mujer: el síndrome post aborto

Dada la extrema frecuencia del aborto «legal» –26 millones al año en el mundo–, es sorprendente que «todavía hoy no se tomen adecuadamente en consideración los efectos que la “interrupción voluntaria del embarazo” [IVE] determina en la psiquis de la mujer».

Es la alerta de dos especialistas, el profesor Tonino Cantelmi –psiquiatra y psicoterapeuta- y Cristina Carace –psicóloga clínica–, en una intervención acerca del síndrome post-aborto.

Autores de publicaciones sobre la materia y responsables del Centro para el Tratamiento del Síndrome Post-aborto –con sede en Roma–, los dos advierten de que cada vez se está evidenciando más –científicamente— la repercusión aborto en la aparición de trastornos psicológicos.

Los efectos psicológicos del aborto «son extremadamente variables y no parecen estar determinados por la educación recibida o por el credo religioso», apuntan.

«La reacción psicológica al aborto espontáneo y al aborto voluntario es distinta»; está relacionada –aclaran— con las características de cada uno de estos sucesos: «el aborto espontáneo es un evento imprevisto e involuntario, mientras que la IVE [aborto provocado interrumpiendo el desarrollo del embrión o del feto y extrayéndolo del útero materno] contempla la responsabilidad consciente de la madre».

Decisión irreversible en plena vulnerabilidad de madre e hijo
«El embarazo es un momento extremadamente delicado en la vida de una mujer», caracterizado «por una vivencia psíquica y emocional muy particular, pues desde el momento de la concepción se verifican en la mujer una serie de cambios no sólo físicos, sino sobre todo psicológicos», recuerdan Cantelmi y Carace.

Y es que «convertirse en madre presupone una adecuación de la propia identidad en el paso del papel de hija al de madre», un proceso que «comienza con la concepción» y que tienen muchos momentos de «gratificación y entusiasmo», pero «inevitablemente también de sentimientos de angustia».

En conjunto, en la futura madre ello indica «mayor necesidad de seguridad y de afecto para poder trabajar la ansiedad que acompaña este proceso transformador que lleva a la mujer a abandonar una condición conocida para afrontar otra completamente nueva», apuntan los especialistas.

También de lo anterior se deduce el impacto y la crisis que puede representar en la vida de una mujer descubrir que se espera un niño «cuando esto sucede en condiciones poco favorables», añaden psiquiatra y psicóloga.

«El vínculo madre-feto comienza inmediatamente después de la concepción también en las mujeres que proyectan abortar –recalcan–, en cuanto que los procesos psicológicos sustantivos a esta relación precoz son inconscientes y van más allá del control consciente de la madre».

Así, «una mujer, frente a la elección de llevar a término o no el embarazo, vive sentimientos ambivalentes y extremadamente dolorosos que la dejan muy vulnerable a cualquier influencia, tanto interna como externa», subrayan.

«La fragilidad psicológica en la que se encuentra, de hecho, la lleva a tener menos confianza en aquello que piensa y en la capacidad de lograr tomar la decisión adecuada; por esto se verifican, con demasiada frecuencia –constatan–, situaciones en las que padres, compañeros, amigos, personal sanitario u otras figuras significativas pueden tener una grandísima influencia en la decisión final».

Así que, «pensando que abortar puede ayudarle a sentirse mejor» o puede contribuir «a volver a poner las cosas en su sitio», la mujer «se puede encontrar con que toma una decisión que no se corresponde a una elección consciente y que sucesivamente puede provocar graves sentimientos de arrepentimiento», explican.

El «día después» del aborto voluntario

Ambos especialistas concuerdan en que, inmediatamente después del aborto, la mujer puede experimentar una reducción de los niveles de ansiedad, pues decae el elemento ansiógeno constituido por un embarazo indeseado; pero sucesivamente «muchísimas mujeres viven una ansiedad mayor, presentando trastorno de estrés post-traumático, depresión y mayor riesgo de suicidio y abuso de sustancias».

«Estos trastornos se deben a un profundo sufrimiento que atenaza a la mujer que ha abortado voluntariamente y pueden manifestarse también bastante tiempo después del aborto, para luego durar a veces varios años», confirman.

El rasgo traumático del aborto voluntario procede del hecho –puntualizan– de que «cuando la mujer descubre que espera un niño no lo considera sólo un “embrión” o un “montón de células”, sino el propio hijo, un ser humano pequeño e indefenso que está creciendo dentro de su propio cuerpo, de forma que abortar significa permitir que se mate de manera voluntaria el propio niño».

Un porcentaje considerable de mujeres que han abortado desarrolla el trastorno de estrés postraumático, cuyos síntomas son «recuerdos desagradables, recurrentes e intrusivos de la IVE que se manifiestan en imágenes, pensamientos o percepciones; sueños desagradables y recurrentes del suceso; sensación de revivir la experiencia del aborto a través de ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos en los que a través del “flashback” resurge el recuerdo; malestar psicológico intenso a la exposición de factores desencadenantes internos o externos que simbolizan o se asemejan a algún aspecto del evento traumático, como el contacto con recién nacidos, mujeres embarazadas, volver al lugar donde se practicó la IVE o someterse a una exploración ginecológica; evitación persistente de todo estímulo que pueda asociarse con el aborto», enumeran los especialistas.

Ya se empiezan a definir estos trastornos como «síndrome post-aborto» –subrayan–, que muy frecuentemente además «evoluciona en una vivencia de dolor y temor que determina cambios en el comportamiento sexual, depresión, incremento o inicio de consumo de alcohol u otras drogas, cambios del comportamiento en la alimentación, trastornos somáticos, aislamiento social, trastornos de ansiedad, pérdida de autoestima, ideación suicida e intentos de suicidio».

«Todos estos trastornos pueden manifestarse también varios meses después de la intervención, en el aniversario de la IVE o en el del hipotético nacimiento del niño», sin olvidar que las mujeres que han abortado anteriormente «pueden seguir teniendo sentimientos de culpa o depresión ligados a tal aborto, incluso durante los embarazos sucesivos», advierten el profesor Cantelmi y la psicóloga Carace.

Derechos de los niños y ciudadanía

Mira esta animación sobre los derechos de los niños.

Educación para la Ciudadanía y Derechos humanos

En este vídeo se habla de los derechos humanos, de Educación para la Ciudadanía. Se habla de verdaderos líderes mundiales que han luchado por cambiar el mundo y eludir las injusticias. Después de ver el vídeo puedes contestar las siguientes dos preguntas:

 – ¿Es el presidente del gobierno español un líder de la envergadura de los que salen en el vídeo?

– ¿Objetar contra Educación para la ciudadanía es alinearse con los líderes que han defendido las libertades?

Las cuatro mentiras más usadas por el lobby gay

Esta es una ista de cosas que todos hemos escuchado alguna vez. El obby gay se encarga de hacernos creer que todo es como ellos quisieran. Empápate y diles que no eres un ignorante ni estás indefenso ante su presión.

Los sodomitas pretenden imponer sus costumbres a través de falsos mitos como son que el 10% de población tiene tendencias uranitas, que la homosexualidad siempre ha sido parte aceptada de la historia del mundo, que los antiguos griegos practicaban la homosexualidad libremente, al igual que sus grandes filósofos, que la oposición al homosexualismo es una idea nueva inventada por los derechistas religiosos, que las grandes obras de la civilización occidental se deben a genios homosexuales, etc… Los estudios de VHI demuestran las mentiras de estas argumentaciones

El mito del 10%

Durante años se ha “estimado” que el 10% o más de la población es homosexual. Este porcentaje se basa en los fraudulentos e inmorales “estudios” del Dr. Alfred C. Kinsey. Kinsey, que no era psiquiatra ni psicólogo ni sexólogo, sino profesor de biología y experto en la clasificación de insectos de la Universidad de Indiana y que también era un pervertido sexual, se dedicó por su propia cuenta a “investigar” la sexualidad humana llegando a fraudulentos resultados como el de la tasa del 10%. Esta tasa se ha mencionado rutinariamente en trabajos académicos, materiales sobre educación sexual, informes gubernamentales y medios noticiosos. También ha sido citada extensamente como “evidencia” de la influencia política de los homosexuales, así como por activistas que cabildean a favor de programas en pro del homosexualismo, como por ejemplo la extensión de beneficios a las familias de empleados homosexuales en las grandes corporaciones.

Pero desde hace tiempo han existido muchas evidencias de que el índice del 10% es un porcentaje demasiado alto. Las encuestas hechas con grandes cantidades de personas en EE.UU., Canadá, Gran Bretaña, Francia, Noruega, Dinamarca y otras naciones, muestran un cuadro de experiencias homosexuales de un 6% o menos, y de una incidencia exclusivamente homosexual de un 1% o menos.

El ejemplo más completo es el de una encuesta llevada a cabo por el Buró del Censo de los EE.UU. desde 1988, para el Centro Nacional de Estadísticas sobre Salud del Centro para el Control de las Enfermedades. La encuesta, que interroga unos 10,000 sujetos trimestralmente, sobre “Conocimientos y Actitudes Acerca del SIDA”, pregunta confidencialmente si alguna de varias de estas afirmaciones son ciertas, incluyendo esta: “Usted es un hombre que ha tenido relaciones sexuales con otro hombre al menos una vez desde 1977”. No más de un 3% de los 50.000 hombres que participaron en la encuesta respondieron “sí” a por lo menos una de las afirmaciones. Puesto que algunas de las otras respuestas afirmativas correspondían a las otras cuestiones (transfusiones de sangre, uso de drogas intravenosas, etc.), los datos definitivamente sugieren que la prevalencia de un comportamiento homosexual esporádico es menos de un 3% entre los hombres.

La mayoría de los estudios reportan que las mujeres constituyen la mitad de esta prevalencia, de modo que el estimado de homosexualidad en la población femenina en general sería menor del 1,5%.

Una encuesta nacional mostró que 2,4% de los votantes en las elecciones presidenciales del 1992 se describieron como homosexuales.

Muchas otras encuestas revelan porcentajes similares. Los investigadores Paul y Kirk Cameron (padre e hijo) han recopilado un nuevo reporte, “The Prevalence of Homosexuality” (“La incidencia del homosexualismo”), que resume más de 30 encuestas hechas en cantidades grandes, de personas que no tenían prejuicios. He aquí algunas de ellas:

*Francia: Una encuesta del gobierno de 1991-92 de 20.055 adultos reportó que el 1.4% de los hombres y el 0,4% de las mujeres habían tenido relaciones homosexuales durante los 5 años que precedieron a este sondeo. Las proporciones de conducta exclusivamente homosexual a través de toda una vida fueron del 0,7% para los hombres y el 0,6% para las mujeres; y de experiencias homosexuales durante toda la vida fueron del 4,1% para los hombres y el 2,6% para las mujeres.

*Gran Bretaña: Una encuesta nacional de 1990-91 de 18.876 personas entre las edades de 10 a 59 años, arrojó que el 1,4% de los hombres habían tenido relaciones homosexuales durante los 5 años que precedieron a la encuesta. Solamente el 6,1% de los hombres había tenido experiencias homosexuales a través de toda su vida.

*Estados Unidos: Una encuesta nacional llevada a cabo por el National Opinion Research Center de 1.537 adultos, en la Universidad de Chicago, arrojó que de los adultos mayores de 18 años sexualmente activos, el 1,2% de los hombres y el 1,2% de las mujeres reportaron haber tenido relaciones homosexuales durante el año anterior a la encuesta; del 4,9% al 5,6% de las personas de ambos sexos reportaron que desde los 18 años habían tenido compañeros de ambos sexos, y del 0,6% al 0,7% compañeros exclusivamente homosexuales.

Otra encuesta que comprende 36.741 estudiantes de escuelas públicas desde séptimo a duodécimo grado del Minnesota Adolescent Health Survey (1986-87), mostró que un 0,6% de los varones y un 0,2% de las chicas se identificaron como “mayormente o el 100% homosexuales”; el 0,7% de los varones y el 0,8% de las chicas se identificaron como “bisexuales”; y el 10,1% de los varones y el 11,3% de las chicas “no estaban seguros”.

*Canadá: En un grupo de 5.514 estudiantes universitarios de primer año menores de 25 años de edad escogidos a través de la nación se halló que el 98% era heterosexual, el 1% bisexual, y otro 1% era homosexual.

*Dinamarca: En 1989 una encuesta de 3.178 adultos de las edades de 18 a 59 años hecha al azar, arrojó relaciones homosexuales en un 2,7% de los varones. Menos de un 1% de los hombres eran exclusivamente homosexuales.

Muchos otros estudios también varían grandemente del que llevó a cabo el Kinsey, que en retrospectiva, tiene poca validez. El nuevo reporte muy diseminado “Janus Report”, arrojó el dato de que el 9% de los hombres y el 5% de las mujeres pueden ser considerados homosexuales y se basó en un grupo específico de personas previamente seleccionadas, este es uno de los problemas. Los fallos en la metodología también contribuyeron a estos resultados tan fuera de proporción.

Entre las mayores fallas en el reporte de Kinsey se encuentran las siguientes:

1. Cerca de un 25% de los sujetos que Kinsey entrevistó (5.300 hombres) eran o habían sido prisioneros; un alto porcentaje de ellos estaban acusados de abusos sexuales (él tenía las historias de unos 1.400 de ellos). Muchos de los que respondieron fueron reclutados de seminarios sobre sexualidad, a los que habían asistido para obtener respuestas a sus problemas sexuales; otros fueron reclutados por criminales o por líderes de grupos homosexuales. Por lo menos 200 hombres que practicaban la prostitución figuraban entre las personas entrevistadas, lo cual puede haber aumentado hasta en un 4% los resultados. Otros grupos no estaban bien representados, tales como las personas que van a la iglesia; otros estaban ausentes por completo. Kinsey presentó esto como una “encuesta de la población, cuidadosamente planeada”. Su falsa imagen de lo que la población estaba haciendo sexualmente, fue lo que inició la revolución sexual.

2. Ni siquiera el mismo Kinsey dijo jamás que el 10% de la población era homosexual, sólo que el 10% de los hombres mayores de 16 años eran más o menos exclusivamente homosexuales por períodos de hasta tres años. (Al definir como adulto a un muchacho de 16 años o más, Kinsey representó como comportamiento adulto los juegos homosexuales entre adolescentes heterosexuales que pueden haber ocurrido solo una vez.) En el caso de las mujeres, la cifra fue de casi la mitad de la prevalencia masculina. La cifra que dio Kinsey de personas exclusivamente homosexuales durante toda la vida, fue de un 4%, y de cualquier otra experiencia homosexual, el 37%.

3. Las estadísticas de Kinsey nunca se pueden considerar como algo definitivo porque los voluntarios estaban prejuiciados. Muchas personas no quieren discutir su sexualidad con una persona extraña que está tomando notas o con personas anónimas que les hacen preguntas por teléfono. Se estima que con respecto a las encuestas que se hacen sobre el tema de la sexualidad, existe un rechazo por parte de personas que se niegan a participar de más de un 50%. Aunque los homosexuales mantienen que el estigma social les impide estar completamente representados en las encuestas, los investigadores han encontrado que los que están “sexualmente liberados” están más ansiosos de discutir el tema de su sexualidad que la mayoría de las otras personas.

Aunque Kinsey ha sido criticado anteriormente por otros científicos, incluyendo el psicólogo Abraham Maslow (cuyos consejos él ignoró), el mito del 10% fue revelado a mitad de la década de los 80, cuando los estadistas comenzaron a seguirle la pista a los casos de SIDA. Adaptando el estimado del 10% y los casos de infección con HIV entre los hombres homosexuales, el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York sobreestimó el número de casos de la población homosexual infectada de HIV en 250.000 (indicando así indirectamente que el número total de hombres homosexuales/bisexuales era entre 400.000 y 500.000).

En 1988 estos números fueron revisados y se llegó a las cifras de 50.000 y 100.000 respectivamente. Los Centros para el Control de las Enfermedades también dejaron de usar las cifras de Kinsey para las proyecciones nacionales.

La cifra del 10% no quedó grabada en piedra accidentalmente. En su libro publicado en 1989 titulado After the Ball, que es un programa de acción en favor de los homosexuales, Marshall Kirk y Hunter Madsen, se jactan de que “cuando a los heterosexuales se les pide un estimado formal, la cifra que con más frecuencia se usa es la del 10% de homosexuales”, estadísticas que nuestros propagandistas han estado inculcándole al público durante años.

[Fuentes: “Kinsey Was Secret Homosexual, Masochist,” Lambda Report on Homosexuality (enero-febrero de 1998): 2. J. Gordon Muir, M.D., Wall Street Journal, 31 de marzo de 1993. El Dr. Muir es doctor en medicina general y ex-investigador médico. También es co-editor del libro Kinsey, Sex and Fraud (Lafayette, Louisiana: Huntington House Publishers, 1990), que denuncia los experimentos fraudulentos e inmorales de Kinsey y sus colegas. ]

Sólo el 1% de los hombres admiten ser homosexuales

La afirmación de que el 10% de los hombres son “gay” (homosexuales) que proviene de los estudios de Alfred Kinsey y ha sido diseminada por activistas homosexuales, se está desvaneciendo debido al peso de nuevos estudios.

En los últimos estudios que se han llevado a cabo, sólo el 2,3% de los hombres en EE.UU. entre las edades de 20 a 39 dicen que han tenido una experiencia homosexual en la última década. Sólo el 1,1% de ellos dicen que han sido exclusivamente homosexuales. La encuesta aparece publicada en el Alan Guttmacher Institute Journal. “En términos de lo que se cree generalmente, tenemos que admitir que es sorprendente”, dice el investigador John O.G. Billy, del Battelle Human Affairs Research Center en Seattle, EE.UU.

Los datos son similares a los de otros estudios recientes:

*Una encuesta de 1989 arrojó que no más del 6% de los adultos han tenido experiencias sexuales con personas del mismo sexo y menos del 1% de ellas son exclusivamente homosexuales.

*El estudio de 1992 en Francia arrojó que el 4% de los hombres y el 3% de las mujeres reportaron haber tenido contactos sexuales con personas del mismo sexo; el 1.4% de los hombres y el 0.4% de las mujeres dijeron que habían tenido dicho contacto cinco años antes.

[Fuente: Diario USA Today (EE.UU.), 15 de abril de 1993. ]

Otros mitos sobre la homosexualidad

Las investigaciones de Kinsey contienen la única fuente de información de apoyo para alegar falsamente que los niños desde muy temprana edad tienen “necesidades” sexuales. Esta “sabiduría” es parte de los fundamentos “científicos” de la actual “educación” sexual, e hizo posible que Lester Kirkendall, pionero de la “educación sexual” y colega de Kinsey, predijera en una revista profesional en 1985, que una vez que nuestro sentido de culpabilidad disminuya, las relaciones sexuales entre niños y adultos y otras formas de expresión sexual “llegarán a ser legítimas.”

Pero los “descubrimientos” de Kinsey están basados en experimentos criminales, llevados a cabo con pederastas quienes estimularon sexualmente a niños de sólo 2 meses de nacidos, a niños en contra de su voluntad y sin consentimiento de sus padres (obviamente), durante un período de hasta 24 horas cada vez. Kinsey recopiló estos datos en una serie de tablas, para ilustrar el estímulo sexual infantil y la capacidad de éstos para reaccionar sexualmente.

Un escritor de la revista Lancet ha pedido una explicación a los colegas que sobrevivieron a Kinsey. (No se le ha dado ninguna.) El especialista en fraudes del Instituto Nacional de Salud, Walter Stewart, ha solicitado que se lleve a cabo una investigación. Ya era hora.

[Fuente: J. Gordon Muir, M.D., Wall Street Journal, 31 de marzo de 1993. El Dr. Muir es doctor en medicina general y ex-investigador médico. Es autor, editor y co-publicador del libro Kinsey, Sex and Fraud (Lafayette, Louisiana: Huntington House Publishers, 1990).]

Mitos acerca de la homosexualidad en la historia del mundo

1. Mito: La homosexualidad siempre ha sido parte aceptada de la historia del mundo.

Eso es una ficción. La práctica de la homosexualidad ha ocurrido en varias épocas de la historia del mundo y ha sido condenada como un tabú social y moral en todos los casos, excepto en unos pocos. Los antropólogos declaran que solamente durante un período del Japón antiguo y en unos pocos casos de grupos especiales de tribus primitivas, es que la práctica de la homosexualidad ha sido aprobada. Esta es la verdad: El 2% de los individuos de una sociedad que practican la homosexualidad observan una conducta pervertida que -hasta últimamente- raras veces ha sido permitida, y mucho menos promovida como un estilo de vida deseable.

2. Mito: Los antiguos griegos practicaban la homosexualidad libremente, al igual que sus grandes filósofos.

Eso es incorrecto. Durante la Edad de Oro de Atenas, la práctica de la homosexualidad fue declarada contra la ley y se la castigaba severamente. A pesar de lo que eruditos con prejuicios políticos puedan decir, los escritos de Sócrates y Platón demuestran claramente que no sólo no eran homosexuales, ¡sino que se oponían vehementemente a la conducta homosexual! Platón mismo fue víctima de sodomía por parte de un regente homosexual, una experiencia que él condenó como la más degradante y humillante de su vida. Más tarde escribió con respecto a la homosexualidad: “¿Quién en su sano juicio podría promulgar una ley que protegiera tal conducta?” ¡Ese era Platón!

3. Mito: La oposición al homosexualismo es una idea nueva inventada por los derechistas religiosos.

La oposición a la homosexualidad y su desaprobación no es nada nuevo. En realidad, precisamente lo contrario es cierto. Esa ha sido la respuesta de la humanidad a través de la historia. Cuando algunos segmentos de la sociedad de la Grecia antigua comenzaron a practicarla, el gran legislador persa Hamurabi declaró con desprecio que era “una mancha de la que ningún hombre podía limpiarse.”

La tradición judeo-cristiana, cuyos principios fueron la base sobre la que se fundaron los Estados occidentales, ha condenado el homosexualismo como una abominación ante Dios. Esto no quiere decir que los homosexuales deban ser maltratados o privados de sus derechos civiles (algunos de los cuales pueden ser limitados por desórdenes de conducta que dañen la integridad física o moral de otras personas, como los niños); pero significa que nuestra cultura está de acuerdo con la tradición de todas las sociedades civilizadas cuando desaprueba la conducta homosexual o se opone a ella. Lo que es realmente nuevo es el poder sin precedentes, político y cultural, del movimiento homosexual militante. Los que desaprueban el homosexualismo nunca habían sido amenazados antes con la pérdida de su libertad de palabra y creencias, simplemente por razón de sus convicciones.

4. Mito: Las grandes obras de la civilización occidental se deben a genios homosexuales.

Eso no es cierto. En realidad, esa afirmación fue hecha por primera vez por David Thorstad, un homosexual militante y miembro de la Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Niños o NAMBLA (North American Man-Boy Love Association), grupo de pederastas (adultos que tienen relaciones sexuales con menores). Como puede verse, estaba defendiendo a los pederastas cuando hizo esa declaración.

La mayoría de los homosexuales militantes se refieren a Grecia y sus grandes filósofos cuando hacen esta declaración, pasando por alto el hecho de que Sócrates y Platón hicieron constar que no sólo eran heterosexuales, sino que se oponían vehementemente a la práctica de la homosexualidad. No, lo mejor de la civilización occidental viene de la herencia de la fe que ha surgido de la tradición judeo-cristiana, que enseña todos somos creados iguales, a imagen del Creador, y como hijos de Dios, tenemos derechos inalienables.

Matrigay más allá de la política

El IVAF nos ofrece 13 consideraciones que cada uno debe ponderar antes de asumir una posición sobre la equiparación legal de las uniones homosexuales con el matrimonio.

“Matrimonio” homosexual. Los niños tienen derecho a una familia y a un matrimonio normal

Autor: Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF)
www.ivaf.org

Desde hace un tiempo los medios de opinión se esfuerzan en deslegitimar cualquier intento de oponerse por razones científicas y sociales a la ideología del homosexualismo y lo que representa; sobre todo el matrimonio y adopción por homosexuales. No son pocos los que defienden que la sociedad progresa y que tiene un compromiso con el avance social manifestado en la superación de las barreras discriminatorias contra los homosexuales. Los defensores de estas posturas han tratado de difamar a los que defendemos el derecho de los niños a la mejor familia posible y el derecho de la sociedad proponer el matrimonio como unión de un hombre y una mujer diciendo que imponemos nuestras creencias religiosas a los demás y que impedimos el reconocimiento de derechos civiles para todos.

No es verdad. Estamos a favor de que las personas homosexuales registren públicamente sus amistades íntimas como uniones de hecho en el marco de la protección de la seguridad social; pero insistimos que el reconocimiento de esas uniones como matrimonio va contra el bienestar público y de forma particular contra el equilibrio y el desarrollo afectivo de nuestros hijos. Las personas homosexuales deben de ser respetadas y protegidas como personas pero su estilo de vida no debe de ser propuesto a los niños como una inocua opción de vida. Antes de formar tu propia opinión al respecto, considera, por favor, estas reflexiones.

1.-Los homosexuales, como todos, pueden casarse y no es discriminatorio que muchos prefieran no hacerlo. Los homosexuales pueden casarse con los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales. Es decir, sólo con otra persona y sólo del sexo opuesto y que tenga cierta edad y dé su consentimiento. Que un homosexual se queje de discriminación porque no le dejan casarse con alguien del mismo sexo es como si un polígamo se queja de discriminación porque no le dejan casarse con varias mujeres, o un promiscuo con varios y varias a la vez. No hay discriminación: la ley es igual para todos y la sociedad tiene un modelo de matrimonio que ha demostrado su eficacia durante siglos.

2.-Casar homosexuales es un experimento social inédito. Casar personas del mismo sexo es un experimento social que nunca antes se ha intentado. Ninguna civilización ha implantado el matrimonio homosexual. Incluso sociedades que permitían la homosexualidad y hasta la fomentaban en ciertas edades y clases sociales, como los griegos antiguos, entendían claramente el matrimonio como la unión estable entre un hombre y una mujer abiertos a tener hijos. Una cosa eran las prácticas sexuales de los ciudadanos y otra muy distinta la familia y la generación y educación de hijos. La homosexualidad ha adoptado muchas formas en distintas sociedades, pero nunca se le ha relacionado con el matrimonio. Experimentar con el modelo social es irresponsable y peligroso, sin embargo muchos defienden esa experimentación por razones ideológicas de rechazo a la familia y no por razones científicas y ni siquiera de demanda social (la inmensa mayoría de la población mundial está en contra).

3.- No existe el gen homosexual. El homosexual no nace, se hace. No se ha podido demostrar científicamente que la homosexualidad esté ligada a la herencia genética o que la tendencia a ser homosexual esté determinada desde el nacimiento. Sí que se ha demostrado y es defendido por un amplio y respetable sector científico que la prevalencia de la tendencia homosexual obedece a factores ambientales y está condicionada por la propia psicología y la educación. Cualquiera puede realizar actos homosexuales si quiere y cualquiera puede también dejar de realizarlos. Por eso la mayoría de los homosexuales puede dejar de serlo, como la terapia clínica ha demostrado. El homosexualismo insiste en el carácter innato de la homosexualidad para defender que se trata de un hecho natural, sin embargo la ciencia nos dice que la homosexualidad es humana no porque sea genética sino porque es influenciable por el ambiente y por las propias decisiones. Un ambiente proclive a la homosexualidad aumenta el número de homosexuales en ese ambiente, mientras que en un ambiente donde la homosexualidad se tolere pero no se proponga disminuye el número de homosexuales.

4.- Para evitar abusos contra /entre homosexuales o el desamparo legal no hace falta aprobar el matrimonio homosexual. Casi todos los beneficios de un matrimonio a nivel de herencias, transmisión de bienes, propiedades compartidas, etc., pueden regularlo dos (o más) personas con acuerdos legales ante notario, independientemente de que tengan relaciones sexuales. De hecho, las pocas parejas homosexuales realmente interesadas en estos temas ya han establecido acuerdos así. El problema aquí es muchas veces otro: la inestabilidad de estas relaciones hace que muchas de las previsiones relativas al matrimonio no sean aptas para las uniones homosexuales, por esa inestabilidad. Si un homosexual varón tiene como media relaciones con 39 personas a lo largo de su vida, ¿con cuantas se casará? ¿de cuantas se divorciará? ¿cuáles de ellas tendrán esos derechos legales, puesto que con todas, o algunas, ha estado casada? Y cuando se haya hartado de casarse, ¿no tendrán las parejas de hecho posteriores esos mismos derechos?

5.- Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con las personas que viven juntas sin relaciones sexuales. Dos ancianas que viven juntas, tres hermanos en una casa, cuatro amigos que comparten piso desde hace seis años…,tienen una relación con afectividad, compromiso y convivencia igual que puedan tener dos homosexuales. Sin embargo, se ven privadas de las ventajas legales del matrimonio gay porque no practican sexo entre ellos. El matrimonio gay en realidad premia a los practicantes de cierto tipo de sexo, privilegiándoles sobre otras convivencias afectivas y estables. Es evidente la diferencia con el matrimonio común, que premia la complementariedad hombre-mujer estable y está abierta a la generación y crianza de los hijos.

6.- Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con los polígamos… y con cualquier otra combinación numérica. Al contrario que el matrimonio homosexual, que nunca ha sido aceptado por ninguna civilización, la poligamia tiene una larga tradición en numerosos países y sociedades, incluso en nuestros días. Si casamos a dos hombres, ¿con qué argumentos impediremos a nuestros ciudadanos islámicos o de origen subsahariano que no se casen con dos o más mujeres? ¿Puede un emigrante pedir por reagrupación familiar que vengan sus tres esposas? Al menos, las uniones polígamas tradicionales tienen hijos y suelen ser estables, lo cual es un bien social. ¿Con qué argumento los defensores del matrimonio gay lo impedirían? En los ambientes homosexuales lo que ya se pide es la aprobación de la poligamia bisexual. Un famoso escritor lo ejemplificaba en un número de la revista homosexualista Zero: un amigo suyo está casado con una mujer, madre de sus hijos, y la quiere; pero es homosexual, y tiene una relación con un hombre. ¿Por qué esconderlo? ¿Por qué no casarse todos entre ellos? Así, los niños tendrían dos papás, que siempre es mejor que uno. Cuando el matrimonio deja de ser lo que es (un hombre y una mujer unidos en un acto de amor que puede generar nuevas vidas), entonces puede re-definirse para ser cualquier cosa.

7.-Legalizar el matrimonio gay debilita al matrimonio heterosexual, igual que la moneda falsa debilita la moneda verdadera. Muchas personas piensan que no les afecta en nada que los homosexuales se casen. Es lo mismo que pensar: “no me afecta en nada que haya gente que haga circular falsos billetes de 100 euros, yo soy honrado y no los usaría, de hecho casi nunca veo billetes de 100 euros”. Sin embargo, es evidente que la circulación de moneda falsa nos afecta a todos, porque se pierde confianza en la moneda, la gente la usa con reticencias y prefiere usar otras monedas (dólares, por ejemplo) o no comerciar o no aceptar ciertos billetes y al final la economía de todos se resiente porque todo es más costoso. Lo mismo pasa cuando se hace circular un matrimonio falso como si fuese matrimonio. En los países nórdicos, donde a las uniones se les equipara al matrimonio, la mitad de los niños nacen fuera del matrimonio. Al darle a la unión homosexual la vitola de matrimonio se da el mensaje a la sociedad de que en realidad casarse no significa nada ni se contrae ninguna responsabilidad ante los hijos. Como consecuencia la gente no se casa y su compromiso es débil. Igual que la moneda falsa crea desconfianza en el sistema económico, el matrimonio falso crea desconfianza en el compromiso inter-personal y social. Una sociedad basada en la desconfianza, la desvinculación y la falta de compromiso nunca funcionará tan bien como una basada en familias estables, comprometidas de por vida por el bienestar de los cónyuges, hijos y parientes.

8.- En realidad, pocos homosexuales se casan; el objetivo del movimiento gay es destruir el matrimonio heterosexual. Lo han reconocido muchas veces los líderes homosexuales en España y en el resto del mundo. En realidad muy pocos de ellos quieren “casarse”. Pero el movimiento del homosexualismo político se vuelca en la exigencia del matrimonio para cambiar la sociedad y eliminar una institución (el matrimonio monógamo y de por vida) en la que no creen. “Luchar por el matrimonio del mismo sexo y sus beneficios y entonces, una vez garantizado, redefinir la institución del matrimonio completamente, pedir el derecho de casarse no como una forma de adherirse a los códigos morales de la sociedad sino de desbancar un mito y alterar radicalmente una institución arcaica. […] La acción más subversiva que pueden emprender los gays y lesbianas […] es transformar por completo la noción de familia” [Michael Signorile, activista homosexual y escritor, citado en Crisis Magazine, 8 de enero de 2004] . El activismo homosexual no quiere formar “familias como las demás”. Más bien, quiere llegar a que todas las familias sean como las suyas, para lo cual la clave es desmontar “conceptos arcaicos y caducos como fidelidad, monogamia, compromiso, fecundidad, paternidad/maternidad”, etc.

9.- Legalizar el matrimonio homosexual significa legalizar la entrega de niños a homosexuales. Hay gente que dice “yo veo bien que los gays se casen pero no que adopten niños”. Es un error pensar que se va a legalizar el matrimonio sin la adopción: si se legaliza el matrimonio incluirá siempre la adopción. Quien apoye una cosa estará apoyando, quiera o no, la otra porque nuestro derecho permite adoptar conjuntamente a los cónyuges: una vez casados, ya son cónyuges, y podrán adoptar Aunque algunas lesbianas tienen hijos de anteriores relaciones o los han buscado (mediante inseminación artificial o con la cooperación de un hombre) la adopción se plantea para que los homosexuales que, obviamente, no tienen niños, accedan a la educación de niños que, obviamente, eran de parejas heterosexuales. La adopción de homosexuales tiene diversas desventajas para la sociedad que la permita, empezando por que la escasez de niños hace que se traigan de China, Rusia y otros países… que no van a dar niños a países donde los homosexuales adopten. Así, el deseo de una minoría ínfima va a dificultar a miles de matrimonios que quieren adoptar. Pero el punto clave es que un niño tiene derecho a un padre y una madre, derecho conculcado si se le entrega a dos hombres o a dos mujeres. Dos personas del mismo sexo no son idóneos para la cría y educación de los niños, que carecerían de referente paterno/masculino (si son dos lesbianas) o materno/femenino (si son dos homosexuales).

10.- Legalizar el matrimonio homosexual significa poner toda la maquinaria educativa y mediática del Estado al servicio del homosexualismo político. Si el matrimonio gay es legal, se enseñará en las escuelas. Los libros de texto de los niños explicarán la doctrina que las asociaciones homosexualistas hayan indicado: que la homosexualidad es normal, que es bueno tener dos papás y dos mamás, que los niños deben experimentar con su sexualidad para descubrir qué sexo les atrae más y que las personas que se oponen a la homosexualidad (como los papás de los niños cristianos) son intolerantes. Por supuesto, cada serie de televisión tendrá su pareja de homosexuales o lesbianas con niños, conviviendo felices para ejemplo y edificación de tantos matrimonios con problemas. De hecho, hay en España centros de scouts y de ocio infantil que activamente difunden ya esta ideología.

11.- Legalizar el matrimonio homosexual implicará a medio plazo multas y penas de cárcel para quien critique la actividad homosexual. En Suecia, donde hay uniones gay desde 1995 con adopción de niños desde 2002, se decretó pena de cárcel para un pastor luterano que se limitaba a predicar las palabras de San Pablo sobre la homosexualidad. Otro país donde criticar la homosexualidad ha significado multas y juicios es Canadá. El grado de respetabilidad de la relación gay (no ya de la persona, que obviamente es merecedora de respeto simplemente por ser persona) será extremo y su crítica punible. La libertad de expresión se verá recortada y probablemente también la libertad religiosa. Muchos de nuestros obispos y líderes cristianos acabarán en la cárcel.

12.- La legalización del matrimonio homosexual provocará un descenso de la calidad de vida. Los homosexuales tienen menor esperanza de vida y son más propensos a sufrir conflictos psicológicos y a manifestar tendencias suicidas. Muchos homosexuales viven la homosexualidad como sufrimiento. Las mismas publicaciones gays muestran el alto índice de incidencia de desórdenes afectivos y de patologías conductuales entre el colectivo homosexual. El sida, con ser uno de los factores más importantes, no es, desde el punto de vista de la salud, el que más incide en la disminución de la esperanza de vida gay. La homosexualidad va generalmente acompañada de adicciones no saludables y de trastornos como ansias neuróticas y, en la edad más adulta, de soledad. La propuesta generalizada de la homosexualidad como opción de vida saludable originaría un incremento de los gastos sanitarios para toda la sociedad

13.- Legalizando el matrimonio homosexual, España ensanchará su abismo con otras civilizaciones y la propia cultura occidental. Casar homosexuales y devaluar la familia no va a ayudar nada al diálogo Oriente-Occidente ni a mostrar las bondades de la democracia. Llamar “derechos humanos” al matrimonio homosexual va a servir para erosionar los verdaderos derechos humanos, para que el mundo no Occidental vea que Occidente impone una moral (o una inmoralidad, desde su punto de vista) no basada en la naturaleza común del ser humano sino en el individualismo, el materialismo y el hedonismo. Millones de musulmanes y de chinos (y la autoridad moral de Occidente) van a ser perjudicados por esta piedra en el camino de extender una auténtica democracia y derechos humanos para todos. Hay pues razones prácticas de convivencia internacional para que una sociedad responsable diga “no” al matrimonio entre homosexuales desde el respeto a estas personas.

Ninguno de nuestros argumentos ha sido de índole religiosa. Permitir el matrimonio homosexual y la adopción de niños por homosexuales es atentar contra las familias y supone un grave daño a los niños y a la sociedad entera.

Sida y homosexualidad también es educación para la ciudadanía

SIDA y Homosexualidad

¿Es muy alto el riesgo de infección en los homosexuales?

En los homosexuales que practican el coito anal ese riesgo es muy elevado, sobre todo en el receptivo, y más aún cuando se mantienen contactos sexuales con varias parejas (promiscuidad homosexual). También hay posibilidad de transmisión del VIH mediante “sexo oral” (7% de los casos de homosexuales en San Francisco).

Los varones homosexuales fueron el grupo más afectado al inicio de la epidemia de SIDA, precisamente porque coincidían en ellos las relaciones sexuales de muy alto riesgo (como el coito anal) y la elevada promiscuidad.

¿Qué propuestas existen para reducir la transmisión del VIH asociada a la homosexualidad?

En primer lugar, abstenerse de este comportamiento sexual, que es, obviamente, el modo absolutamente eficaz para prevenir esta vía de contagio. Esta es la verdadera prevención. Una terapia adecuada puede ayudar a equilibrar la vivencia de la sexualidad.

Pueden ser útiles, las siguientes medidas propuestas con frecuencia: no mantener relaciones sexuales con sujetos seropositivos; evitar la promiscuidad; rechazar el coito anal; y, en situaciones especiales, utilizar el llamado preservativo.

¿Cuál es el riesgo de transmisión por relaciones heterosexuales?

La probabilidad de infección por el VIH después de una única relación heterosexual varía desde el 1/1000 al 1/10, aunque para los hombres que tienen relaciones con prostitutas infectadas la probabilidad de contagio puede elevarse al 3% – 5%.

Entre parejas heterosexuales que no tienen contactos sexuales con otras personas, y en las que el varón está infectado y la mujer no, la posibilidad de contagio después de dos años de relaciones sexuales normales, aún utilizando el preservativo, es de aproximadamente un 5%.

El contagio heterosexual es hoy, a nivel mundial, la principal vía de contagio del virus del SIDA. En los países en vía de desarrollo del 75% al 85% de los infectados lo son por contactos heterosexuales. En los países desarrollados este porcentaje es menor, aunque la vía heterosexual es la segunda causa de contagio.

En España, según los datos de 2000, el 22% de los nuevos contagiados lo han sido por contactos heterosexuales, aunque cabe destacar que esta vía adquiere un especial relieve en las mujeres, ya que representa aproximadamente el 40% de las nuevas infecciones.

¿Cómo se intenta reducir la transmisión heterosexual del SIDA?

Hay unanimidad entre los científicos en que sólo la abstinencia sexual y las relaciones monógamas con persona no infectada aseguran la no transmisión del SIDA. Para los que quieran asumir el grave riesgo de mantener relaciones sexuales fuera de la monogamia con persona sana, la recomendaciones habituales son: utilizar el preservativo; evitar las relaciones sexuales con personas posiblemente infectadas; evitar las relaciones sexuales traumáticas, etc.

Educación para la ciudadanía: cuidado con el SIDA

A. ¿QUÉ ES EL SIDA?1. ¿Qué es el sida? El sida (en inglés aids) es una enfermedad producida por un virus. SIDA significa Síndrome de InmunoDeficiencia Adquirida. El virus se le ha llamado VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana).

2. ¿Qué es un virus? Un virus es una molécula de ácido nucleico envuelta en proteínas. Su actividad suele ser así: entran en una célula, la obligan a reproducir el virus, y se expelen al exterior, repitiéndose el proceso. Puede hablarse de dos clases de virus:

  • Los virus normales constituidos por una molécula de dna. Siguen el flujo normal de información: dna-rna-proteínas.
  • Los retrovirus, formados por una molécula de rna. Al entrar en la célula se convierte en dna para luego seguir el flujo normal. El vih se incluye entre estos virus.

3. Características del virus del sida.-

  • Como los demás retrovirus no se sabe cómo erradicarlos del cuerpo invadido, sobre todo porque infectan órganos y tejidos del sistema linfático, genital y nervioso.
  • El virus del sida infecta también el cerebro con dos consecuencias: desórdenes de pensamiento, y el sistema inmunitario no es capaz de localizarlo allí.
  • Es un virus terrible a largo plazo, pero su actividad es lenta y para que se contagie es necesaria cierta cantidad de virus.
  • Las células favoritas del vih son los linfocitos T muy importantes en el sistema inmunitario. Por esto el sida destruye poco a poco las defensas del cuerpo humano.
  • La concentración del vih es elevada únicamente en la sangre, semen y secreción vaginal, que son lugares con abundantes linfocitos. por esto el sistema de contagio del sida es muy peculiar.

B. ¿CÓMO SE PROPAGA EL SIDA?

1. ¿Cómo no se trasmite el sida? El sida no se trasmite por el aire, ni el agua, ni objetos, ni animales, ni moscas, ni mosquitos (no sobrevive en la saliva del mosquito).

2. ¿Cómo se trasmite el sida? Hay tres modos:

  • Parenteral (inyecciones): es el caso de las transfusiones de sangre y el uso de jeringas contaminadas. Hoy día la sangre de las tranfusiones está muy controlada.
  • Pre y perinatal (de madre a hijo): Actualmente hay modos de evitar este contagio.
  • Sexual. Es el modo principal de transmisión del sida. Basta el simple contacto entre dos mucosas genitales, pues allí siempre hay linfocitos. El sexo con varias personas es lo que propaga la enfermedad.

3. ¿Proceso de la enfermedad del sida?.-

  • Tras el contagio, el virus empieza su actividad en las células y se activan las defensas produciéndose anticuerpos. Esta producción se llama seroconversión, y por esto al contagiado se le dice seropositivo. Suelen pasar tres meses desde el contagio hasta que se detecta.
  • Al principio el virus se propaga lentamente. Luego llega un momento crítico en que avanza con rapidez. El cuerpo pierde entonces sus defensas y algunas infecciones pueden causarle la muerte.
  • En el 30% de los casos llega la demencia, pues el sida ataca también al cerebro.

4. La epidemia del sida.- Desde 1982 hasta 2000 han muerto de sida 22 millones de personas (el 75% en África). En el año 2000 viven 36 millones con sida (70% en África). Como los muertos son personas entre 15 y 50 años de edad, se producen problemas de orfandaz. Es algo serio.C. ¿CÓMO PREVENIR EL SIDA?

1. La solución eficaz frente al sida.- Como las transfusiones de sangre están ya muy aseguradas, puede decirse que el sida se adquiere únicamente por vía sexual. Por tanto, los matrimonios fieles tienen certeza de no contagiarse. Y la medida eficaz para detener esta epidemia es no usar el sexo con cualquiera.

2. El engaño mortal La medida que suele proponerse ante el sida es usar preservativo. Esto es un grave error, por dos motivos:

  • El preservativo usado como anticonceptivo funciona más o menos bien, aunque con un 15% de fracasos. Pero ante el sida su protección empeora. Tengamos en cuenta que el virus del sida es 500 veces más pequeño que un espermatozoide y traspasa fácilmente el preservativo. Lo mismo sucede con la sífilis, la gonorrea, el papiloma, etc. Con preservativo se contagian en el 50% de los casos.
  • Al recomendar el preservativo, se está fomentando el sexo con unos y otros, y esto es precisamente lo que extiende la epidemia.

Es tremendo. Ante el sida, el libertinaje sexual es como dispararse con un revólver de 6 agujeros con cinco balas. El mismo vagabundeo sexual con preservativo equivale a dispararse ese revólver con dos balas. Si se hace a menudo, el contagio llega.3. ¿Si el preservativo fuera 100% eficaz, sería correcto? Sería eficaz ante el contagio del sida, pero continúa siendo incorrecto moralmente. Esto es otro tema pero oigamos unos motivos:

  • Disminuye la dignidad de la sexualidad humana que con preservativo se reduce a ser algo que produce placeres.
  • El preservativo disminuye la dignidad de las personas por el mismo motivo: ofrecen su intimidad y no ganan paternidad sino sólo paceres.
  • El preservativo falsea la entrega mutua, que se convierte en egoísmo aceptado. La capacidad de amor disminuye.

4. Una aclaración.- No se contrae el sida por homosexulidad, aunque los estudios demuestren que la mayoría de los homosexuales tienen SIDA, sino por la promiscuidad sexual, con diferentes personas, hasta toparse con alguien contagiado. Contagiado aunque aún no lo conozca, pues este virus tarda meses en manifestarse.

Machismo y actitudes sexistas: ideas claritas en primer lugar

A. IDEAS GENERALES
1. ¿Qué es el machismo? Se llama machismo al conjunto de actitudes y comportamientos que rebajan injustamente la dignidad de la mujer en comparación con el varón. (Hablamos aquí del machismo pernicioso y rechazable, no del machismo bromista, indiferente o chulesco que no tiene mayor importancia).2. ¿Injustamente? En este tema la justicia ocupa un papel importante: si un comportamiento es justo, no hay machismo. Hay circunstancias donde la mujer está más cualificada y sería machismo postergarla. En cambio, hay otros casos donde el varón está más dotado; es justo reconocerlo y no hay machismo sino realismo.

3. Ejemplos de actitudes machistas: Limitar o estorbar el acceso de la mujer a la universidad, a la cultura o a los puestos de dirección; intentar que la mujer piense, vista o se comporte como el varón; considerar a la mujer como objeto sexual para uso y gusto del varón… Estos comportamientos son injustos con la dignidad de la mujer y deben rechazarse.

4. Aclaraciones. En este enfrentamiento entre hombres y mujeres cabe equivocarse por exceso o por defecto. Para evitar estos errores conviene tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • No es bueno plantear el tema como lucha. Más bien se trata de conseguir entendimiento y colaboración: solidaridad. Se pretende que ambos mejoren, que se alegren con la dignidad del otro.
  • El feminismo o el machismo no es el valor absoluto y principal. Debe tener en cuenta otros aspectos, como la justicia, la caridad, la libertad de asociación…
  • El ideal no es la igualdad absoluta: no se trata de que las mujeres sean hombres, sino de que hombre y mujer gocen de la misma dignidad como personas.
  • El hombre y la mujer son distintos, y esas diferencias se deben respetar. Se trata de fomentar la igualdad en lo que son iguales, y la diferenciación en lo que son diferentes.

B. ACTITUDES CORRECTAS
Veamos unos ejemplos de buenos comportamientos explicando dónde defender la igualdad, dónde la diversidad, y qué exageraciones deben evitarse:5. En el trabajo y en la política
– Igualdad de derechos para optar a un puesto de trabajo o de gobierno.
– Diferenciación:
        . Deben regularse bien las ausencias por embarazo.
        . Hay puestos que las mujeres desempeñan mejor (amas de casa, enfermeras,…). Esas labores no se deben menospreciar, como tampoco son rechazables las tareas más propias de varones (cargador de muelle…).
– Aclaración: dentro de la libertad de contratación, una empresa puede fichar un predominio de varones sin ser machista: habría machismo si la mujer no dispusiera de otras empresas con puestos de trabajo igualmente cualificados. Tampoco hay machismo si se contrata a un varón por su mejor preparación profesional.

6. En la cultura (aspecto fundamental en estos temas).
– Igualdad de derechos para acceder a la cultura (escolarización, universidad,…).
– Diferenciación: libertad para seguir tendencias culturales distintas a las varoniles, como su atención por la moda. Esas inclinaciones no se deben menospreciar. (Tampoco es rechazable el interés del varón por el rugby).
– Aclaración: los colegios y universidades para varones no son machistas de por sí, sino que entran dentro de la libertad de asociación. Serían machistas si hubiera menosprecio, o si la mujer no dispusiera de instituciones similares donde acceder a la cultura.

7. En el sexo
– Igualdad de derechos a que su cuerpo -y su alma- sean respetados.
– Diferenciación: es distinto el modo de ejercitar y proteger ese respeto. Por ejemplo, la mujer debe cuidar más la modestia en el vestir.
– Aclaraciones:
        . La pornografía es claramente machista pues rebaja la dignidad de la persona convirtiéndola en objeto sexual.
        . Los atentados contra la maternidad (métodos anticonceptivos, aborto…) son perjudiciales para la mujer pues le privan de un don muy grande. Serán machistas si con ellos el hombre desprecia a la mujer utilizándola a su gusto.

8. En las relaciones hombre mujer
– Igualdad: Uno con una y una con uno. El amor mutuo debe ser exclusivo. El harén o los amantes rebajan la dignidad de la persona.
– Diferenciación: El modo de amarse es distinto. Por ejemplo, en general una rosa es más bien una muestra de amor hacia la mujer.
– Aclaraciones:
        . La poligamia es claramente machista.
        . El divorcio es perjudicial para la familia, pero sólo será machista en los casos similares a una poligamia por etapas. En la práctica las leyes de divorcio son machistas, pues la realidad ha mostrado que la mujer suele salir más perjudicada.

9. En el deporte
– Igualdad de derechos a la práctica deportiva.
– Diferenciación:
        . Es correcto que haya categorías distintas para el hombre y la mujer. Puede parecer una separación machista, pero no es machismo sino justo realismo: tienen diferente capacidad atlética.
        . Los vestuarios deben estar separados.
– Aclaración: Las asociaciones deportivas para hombres no son machistas de por sí, pues hay libertad de asociarse con quien se desee. Sólo serían machistas si las mujeres no pudieran disponer de otras similares, o si esa selección fuera unida al menosprecio.

Libertad y educación para la ciudadanía

Sus padres, un hermano y su mujer habían muerto en las cámaras de gas. Él mismo había sido torturado y sometido a innumerables humillaciones. Durante meses, nunca pudo estar seguro de si al momento siguiente lo llevarían también a la cámara de gas, o se quedaría de nuevo entre los que se salvaban, o sea, entre aquellos que luego tenían que llevar los cuerpos los hornos crematorios, y retirar después sus cenizas.

Victor Frankl había nacido en Viena pero era de origen judío, y eso precisamente le había conducido hasta aquellos campos de concentración nazis de la Segunda Guerra Mundial. Allí experimentó en su propia carne la dura realidad de una tragedia que asombró y asombra aún al mundo entero. Fue testigo y víctima de un gigantesco desprecio por el hombre, de todo un cúmulo de vejaciones y hechos repugnantes que, por su dimensión y su crueldad, constituyeron una triste y dura novedad en la historia.

Frankl era un psiquiatra joven, formado en la tradición de la escuela freudiana, y fiel a sus principios, era determinista de convicción. Pensaba que aquello que nos sucede de niños marca nuestro carácter y nuestra personalidad, de tal manera que nuestro modo de entender las cosas y de reaccionar ante ellas queda ya esencialmente fijado para el futuro, sin que podamos hacer mucho por cambiarlo.

Sin embargo, aquel día, estando desnudo y solo en una pequeña habitación, Frankl empezó a tomar conciencia de lo que denominó la libertad última, un reducto de su libertad que jamás podrían quitarle. Sus vigilantes podían controlar todo en torno a él. Podían hacer lo que quisieran con su cuerpo. Podían incluso quitarle la vida. Pero su identidad básica quedaría siempre a salvo, sólo a merced de él mismo.

Comprendió entonces con una nueva luz que él era un ser autoconsciente, capaz de observar su propia vida, capaz de decidir en qué modo podía afectarle todo aquello. Entre lo que estaba sucediendo y lo que él hiciera, entre los estímulos y su respuesta, estaba por medio su libertad, su poder para cambiar esa respuesta.

Fruto de estos pensamientos, Frankl se esforzó por ejercitar esa parcela suya de libertad interior que —aunque estuviera sometida a tantas tensiones— era decisivo mantener intacta. Sus carceleros tenían una mayor libertad exterior, tenían más opciones entre las que elegir. Pero él podía tener más libertad interior, más poder interno para decidir acertadamente entre las pocas opciones que se presentaban a su elección.

Gracias a esa actitud mental, Frankl encontró fuerzas para permanecer fiel a sí mismo. Y se convirtió así en un ejemplo para quienes le rodeaban, incluso para algunos de los guardias. Ayudó a otros a encontrar sentido a su sufrimiento. Les alentó para que mantuvieran su dignidad de hombres dentro de aquella terrible vida de los campos de exterminio. Su vida, precisamente en aquel momento de tanto desprecio por el hombre, de un desprecio como quizá nunca lo había habido, allí, en medio de unas circunstancias en que una vida humana no valía nada, precisamente entonces, la vida de este hombre se hizo especialmente valiosa.

En las más degradantes circunstancias imaginables, Frankl comprendió con mayor hondura un principio fundamental de la naturaleza humana: entre el estímulo y la respuesta, el ser humano tiene la libertad interior de elegir. Una libertad que nos singulariza como seres humanos. Ni siquiera los animales más desarrollados tienen ese recurso: están programados por el instinto o el adiestramiento, y no pueden dirigir en nada ese programa, ni cambiarlo; es más, ni siquiera tienen conciencia de que exista.

En cambio, los hombres, sean cuales fueren las circunstancias en que vivamos, podemos formular nuestros propios programas, proponernos proyectos en la vida y alcanzarlos. Podemos elevarnos por encima de nuestros instintos, de nuestros condicionamientos personales, familiares o sociales. No es que esos condicionamientos no influyan, porque sí influyen, y mucho, pero nunca llegan a eliminar nuestra libertad. Y son esas dotes específicamente humanas las que nos elevan por encima del mundo animal: en la medida en que las ejercitamos y desarrollamos, estamos ejercitando y desarrollando nuestro potencial humano.

Condones defectuosos, un mercado al alza

Los preservativos que comercializan las grandes marcas no cumplen en la mayoría de las ocasiones los requisitos exigidos y fallan más que una escopeta de feria. En Europa, los estudios se paralizan por la presión del mercado y de los laboratorios farmacéuticos que no quieren sacar a la luz datos sobre el tema. La corrupción está a la orden del día y los fabricantes no quieren saber nada sobre las enfermedades de transmisión sexual ni el sida mientras hagan caja.

El 60% de los condones son defectuosos

Cuatrocientos noventa y dos muestras de los preservativos más comercializados en El Salvador, República Dominicana, Perú, Ecuador y Colombia, fueron analizados en laboratorios de países como Inglaterra para ver si cumplían con los parámetros internacionales de calidad.En la prueba de estallido, el resultado más significativo fue que el 60 por ciento de las 125 unidades de varios modelos analizados presentó fallas. Este examen consiste en la habilidad o capacidad del condón de permanecer intacto ante las tensiones que ocurren durante una relación sexual.Además del estallido se analizaron otros aspectos como las dimensiones (largo, ancho y espesor), la inexistencia de agujeros y la integridad del embalaje. Todo esto bajo las normas internacionales como la ISO 4074 y la ASTM D3492, especificaciones estándar para anticonceptivos de goma (condones masculinos) de los Estados Unidos. En términos generales, doce marcas de preservativos vendidos en estos países resultaron sin fallas en las pruebas realizadas en Canadá, Estados Unidos y el mencionado país europeo. En el caso de las muestras enviadas por El Salvador, sólo una de las siete marcas seleccionadas salió bien librada. Los productos restantes presentaron una o más desperfectos. Estos son Piel Sensitive Grip, Vive Original, Condor High Quality, Durex Sensitive Ultra Thin, Rough Rider Studded y Panter High Quality. El estudio fue realizado en el marco del proyecto “Fortalecimiento de las organizaciones de consumidores de América Latina y el Caribe en los procesos de normalización”, promovido por la entidad Consumers International (CI). Además fue apoyado por otras dos organizaciones, la International Research and Testing (ICRT) del Reino Unido y Consumers Union (CU) de Estados Unidos. “Nuestro planteamiento es que primero que sea como sea un condón es siempre mejor en una relación sexual que no tener ninguno”, afirmó Margarita Posada, dirigente de la Red Acción para la Salud en El Salvador (Apsal), entidad que participó -por el país- en la investigación junto al Centro para la Defensa del Consumidor (CDC). ( ¿Y tener un condón que crees seguro, no te alienta a tener sexo? ). (Comentario editorial)Posada pidió al Consejo Superior de Salud Pública y al Ministerio de Salud que se regule el tema de los condones vendidos en el país. Los resultados del estudio, realizado entre 2004 y 2006, provocaron reacciones encontradas. Iván Solano, del Colegio Médico de El Salvador, teme que la falta de calidad de estos productos se traduzca en infecciones de transmisión sexual como el sida.

Sudáfrica retira millones de condones defectuosos

El Ministerio de Salud de Sudáfrica a retirado millones de preservativos defectuosos. Asimismo, las autoridades han cancelado el contrato que tenían con Kohrs, por el cual esta empresa suministraba preservativos que después el gobierno distribuía gratuitamente.En un comunicado, el Ministerio de Salud hace un llamamiento a los ciudadanos y a todos los actores implicados en la distribución de condones para que “sean conscientes cuanto antes de esta retirada”, ya que se trata de productos que no cumplen las funciones para la que se han creado, esto es, evitar embarazos y prevenir la infección por VIH.El gobierno tiene acuerdos con siete compañías para que proporcionen 425 millones de preservativos al año. En dos meses, dos de estas empresas, primero Zalatex y ahora Kohs Medical Supplies, han traicionado la confianza de los sudafricanos y han puesto en el ojo del huracán a algunos oficiales del Organismo de Estándares sudafricano (SABS, según sus siglas en inglés), encargado de velar por la seguridad de los condones.En agosto, tras la retirada de 20 millones de preservativos de Zalatex, salió a la luz pública un escándalo de sobornos y corrupción que implicaba directamente a responsables de este organismo.En cualquier caso, lo que más preocupa a los activistas de la lucha contra el sida en Sudáfrica es que estas medidas perjudican los esfuerzos para prevenir el sida en Sudáfrica, el país con mayor número de afectados, con 5,5 millones y en el que 900 individuos mueren cada día por culpa del virus.

Bullying – cómo detectarlo y afrontarlo: info para profesores, padres y alumnos

Cómo saber si un alumno sufre Bullying:

Desgraciadamente la mayoría de las veces los padres y profesores son los últimos en enterarse de lo que les ocurre a los alumnos. La vergüenza o el miedo a las represalias son los principales motivos, Si descubre en sus alumnos, alguno de estos signos, actúe…, Esperar a que el asunto se arregle sólo, no sirve de nada,

Indicios que los padres deben vigilar:

· Cambios en el comportamiento del niño. Cambios de humor.

· Tristeza, llantos o irritabilidad.

· Pesadillas, cambios en el sueño y /o en el apetito.

· Dolores somáticos, dolores de cabeza, de estómago, vómitos.

· Pierde o se deterioran sus pertenencias escolares o personales, gafas, mochila, pantalones rotos, pérdida del estuche, etc. de forma frecuente.

· Aparece con golpes, hematomas o rasguños , dice que tiene frecuentes caídas o accidentes.

· no quiere salir, ni se relaciona con sus compañeros

· no acude a excursiones, visitas, etc, del colegio.

· Quiere ir acompañado a la entrada y salida

· Se niega o protesta para ir al colegio.

Indicios que los profesores deben detectar o vigilar:

· La relación de los alumnos y alumnas en los pasillos y en el patio. En el recreo. En el comedor .no olvidemos que los peores momentos se sufren cuando los profesores no están presentes.

· Las “pintadas” en las puertas de baños y paredes (Qué nombres aparecen habitualmente.

· La no participación habitual en salidas del grupo.

· Darle importancia a las risas o abucheos repetidos en clase contra determinados alumnos o alumnas

· El hecho de pirar en algunos alumnos puede indicar que no quieren acudir por miedo y que no se atreven a decirlo, Sobretodo cuando ese absentismo sea de un alumno que pira solo

· Estar atentos a aquellos alumnos que sean diferentes. Por su forma de ser o aspecto físico.

· Se queja de forma insistente de ser insultado. Agredido. Burlado…

· Si comenta que le roban sus cosas en el colegio o si cada día explica que pierde su material escolar. Les faltan materiales. Libros.. Con frecuencia

· Investigar los cambios inexplicables de estados de ánimo. Tristeza. Aislamiento personal…del alumno o alumna. La aparición de comportamientos no habituales. Cambios en su actitud: se muestra triste. Poco comunicativo. Lágrimas o depresión sin motivo aparente

· Escasas o nulas relaciones con los compañeros/compañeras.

· Evidencias físicas de violencia y de difícil explicación, moratones. Rasguños o cortaduras cuyo origen el niño no alcanza a explicar, ropa rasgada o estropeada. Objetos dañados o que no aparecen.

· Quejas somáticas constantes del alumno. Dolores de cabeza, de estómago o de otro tipo cuya causa no está clara;

· Accesos de rabia extraño

· Variaciones del rendimiento escolar. Con pérdida de concentración, Aumento del fracaso

· Quejas de los padres que dicen que no quiere ir al colegio.

Consejos prácticos para alumnos espectadores del Buyilling:

· ¿Sabías que si alguien que esté presenciando una agresividad dice «¡Basta ya!», en la mitad de los casos se termina la agresividad? Eso es difícil de hacer, pero es importante tratar. Estarse ahí parado y no hacer nada es aprobar la agresividad. Eso te iguala al agresor mismo.

· Decirle al agresor que pare, Por ejemplo: «¡para, ya está bien!». «¡Eso no es gracioso!». «¿Te gustaría que alguien te hiciera lo mismo?» Haz que el agresor sepa que lo que está haciendo es estúpido y malo.

· Si sientes que no puedes decir nada, vete del sitio y díselo al adulto más cercano, Haz que vaya a ayudar, ¡Eso no es acusar!

· Si ves a alguien que sufre una y otra vez las agresiones de otros, sea esa persona tu amigo, hermano o compañera de clase, puedes hacer mucho para terminar esa situación.

· Si el colegio tiene un programa de informe de agresiones, como una línea de teléfono especial o un «buzón de agresores», o un en email, úsalo.

· Haz que la víctima so lo cuente a sus padres o a un maestro. Ofrécele acompañarle si eso le ayuda.

· Si el acosado no quiere hablar con nadie, ofrécele hablar con alguien en su nombre.

· Involucra tanta gente como puedas, incluso a otros amigos o compañeros de clase, a padres, maestros, orientador o director. no uses violencia contra los agresores ni trates de vengarte por tu cuenta. Es posible que por hablar o ayudar a alguien, hayas hecho que el agresor quiera irse contra ti.

Algunos consejos de urgencia para las víctimas:

Ignora al agresor, como si no lo oyeras, ni siquiera lo mires.

No llores, ni te enfades, ni muestres que te afecta, Eso es lo que el agresor pretende, no le des esa satisfacción. Aun si te sientes verdaderamente mal, no dejes que se te note. Más tarde podrás hablar o escribir sobre tus reacciones.

Responde al agresor con tranquilidad y firmeza. Di, por ejemplo: «¡no!» «Eso es lo que tu piensas.» Si puedes, trata de ironizar o tratar con humor lo que te diga. Por ejemplo. «¡Qué pantalones más ridículos!» y tú dices «¡Gracias! Me alegra que te hayas dado cuenta.»

Aléjate o corre si es necesario si crees que puede haber peligro. Aléjate de la situación. Vete a un sitio donde haya un adulto.

Si eres una víctima permanente de los agresores, lo más importante que tienes que hacer es hablar con un adulto.
Comienza con tus padres. Eso no es «acusar». Es pedir ayuda a las personas que te quieren cuando de verdad las necesitas. Haz que tus padres lo hablen con alguien del colegio, no con los padres del agresor
Si sientes que no les puedes contar a tus padres o que tus padres no te apoyan de la manera que necesitas, habla con otro adulto en quien confíes: un maestro, el director, el orientador. Si no quieres hablar de ello con nadie a solas, lleva un amigo o a un hermano. Te ayudará mucho llevar a alguien que haya visto cuando te agreden.
Haz que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente. Especialmente si eres víctima de «agresiones verbales», porque muchos adultos no consideran graves las agresiones verbales. La realidad es que esta clase de agresiones es la que más puede hacer daño.

Si sientes que no puedes decirle a nadie, trata de escribir una carta contando lo que te sucede. Dásela a un adulto en quien confíes.

Empleo del tiempo en hombres y mujeres en España

Diferencias en el uso del tiempo entre los hombres y las mujeres en España.

  

      2001

Examen tipo test de Educación para la ciudadanía

Para alumnos y profesores. Test de autoevaluación muy interesante.

1. Si sólo pudieras tener un amigo, elegirías:
a) Un amigo normal
b) un homosexual
c) un gato

2. Las personas que sienten atracción por las de su mismo sexo se llaman:
a) Homosexuales
b) Maricones
c) Todas las anteriores son correctas.

3. Las guerras son:
a) buenas porque muere gente y hay mucha
b) malas porque muere gente
c) depende de si lo ha aprobado el Parlamento

4. Número de elementos mínimos para formar una familia:
a) Padre con padre y un hijo adoptado.
b) Padre, madre e hijo.
c) Mujer con perro y gato.

5. Para qué valen los doce puntos del carnet de conducir en España:
a) Para gastarlos cuanto antes.
b) Para venderlos en Ebay
c) Para nada

6. Estás en urgencias de un hospital y ves que una persona se muere y nadie se da cuenta:
a) Rematarlo para que no sufra más
b) Se rellena un formulario en el mostrador solicitando ayuda
c) Me pongo a pedir ayuda y a atender a esa persona

7. No me llega el presupuesto a final de mes, ¿qué hago?:
a) Llevo a mis hijos a un instituto público para poder seguir pagando las letras del Audi.
b) Me lamento porque la sociedad de consumo me ha llevado a esta situación sin culpa mía
c) Ahorro y dejo de gastar dinero en gilipolleces

8. Actúa en democracia cuando se te ha roto el coche y no puedes ir a trabajar:
a) Convoco un plebiscito en casa para ver cuál es el mejor taller
b) Hago lo que me da la gana
c) Consulto a la asociación de vecinos más cercana y presento una instancia en mi Junta Municipal

9. El mejor modo de ganarse la vida es:
a) Pillar cuantas más subvenciones, mejor
b) Trabajar honradamente
c) Vivir de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos

10. Qué hacer cuando tu mujer, compañera o concubina te pone la cabeza como un bombo porque quiere volver a la peluquería habiendo estado ayer:
a) Le das la razón para no traumatizarla psicológicamente y que no sufra violencia de género
b) Me voy al bar a ver el fútbol mientras ella vuelve a la peluquería
c) Intento hacerle ver que si ha estado ayer quizá es mejor esperar un par de días

SOLUCIONES
Las soluciones son evidentes y el examen es muy fácil. Si tienes dudas lo mejor es que le preguntes a tu padre o a tu madre, o a tu hermano pequeño.

Cómo prepararse para llegar a la política en educación y evitar errores ajenos

Sobre el tema la asignatura de educación para la ciudadanía puede ir directamente al último minuto y medio. Material de base para el estudio de varias capacidades en sociedad: optimismo, espontaneidad, laboriosidad, locuacidad, seguridad en sí misma,…

Mediocres y perdedores en el mundo actual: mira lo que pasa cuando eres el mejor

Vivimos en una sociedad que pretende imponer un igualitarismo mediocre. Ya sabes que en Educación para la Ciudadanía es esencial mostrarse piadoso y respetuosos con los perdedores y mediocres. Pero ahora mira esta presentación de Windows donde Steve Ballmer, el Director Genral de la compañía y el brazo derecho de Bill Gates, sale a presenar e producto a los rabajadores de la compañía. Por si no sabes todavía inglés, te traducimos la última parte: tengo cuatro palabras: amo esta compañía.

En el segundo vídeo puedes ver a Steve Ballmer en una reunión de desarrolladores de Microsoft, convencidos de que son los número uno del mundo después de lo que han hecho. Hay que sudar mucho para ser el número uno. Mira a Steve en el segundo vídeo.

Tu decides: mediocre, perdedor, ganador, trabajador, comprometido, valioso, estúpido, uno más, triunfador.

Adopciones de niños y niñas por parejas homosexuales: ¡cuidado!

El estado actual del debate pasa por permitir que los homosexuales y lesbianas se hagan con el control de niños mediante adopción. En el mejor de los casos se habla de niños abandonados que así estarían mejor pero parece que el debate se está olvidando de la pesadilla a la que podemos someter a un niño cuando lo dejamos en esta situación. El recorte siguiente muestra algunas opiniones advirtiendo del riesgo que existe para los niños y niñas abandonados a la adopción por homosexuales. Atentos…  

Rafael Simancas, candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, lo dejó claro: una de las primeras actuaciones que llevará a cabo cuando ocupe la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol si llega será la de revisar la Ley de Parejas de Hecho para permitir la acogida de niños por parejas homosexuales «en función de los criterios de los técnicos». Aunque Simancas no explicó a qué «técnicos» se refería, lo cierto es que numerosos psiquiatras, psicólogos y profesionales sanitarios consultados han mostrado su oposición a que prospere la iniciativa del dirigente socialista.

«El fin de la adopción no es tanto dar un hijo a unos padres que no pueden tenerlo como dar unos padres idóneos a un niño que carece de ellos», ha alegado el psicólogo Luis Riesgo. «Aprobar la adopción de niños por parejas homosexuales implicaría ir contra el séptimo principio de la Declaración Universal de los Derechos del Niño, que estipula que “El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación”», matiza el psicólogo.

La pediatra, miembro de la Asociación Española de Pediatría y de la «European Society for Pediatric Research» («Asociación Europea para la Investigación Pediátrica»), Ana Martín Ancel, coincide con Riesgo al afirmar que «la adopción existe para acoger a un niño que ha sido privado de su familia, y pretende darle un ámbito lo más adecuado posible para su desarrollo. Un niño es un regalo, no un derecho para la utilidad de nadie», sentencia en un artículo publicado el pasado marzo en la revista mensual «Páginas para el mes».

«Normalidad forzada»

El doctor Aquilino Polaino, catedrático de Psicopatología en la Universidad Complutense de Madrid, señala también que «el derecho de adoptar pedido por los homosexuales esconde el deseo de hacer lo que cualquier pareja heterosexual», lo que califica de «pretensión igualitaria»: «Todos somos iguales, no se puede hacer distinción en ningún caso. Es como si al ver pasar al vecino en un Rolls Royce yo exigiera, por vivir en la misma colonia, que el Estado me diese un Rolls Royce», explica. «De aquí se deriva una normalidad forzada, basada en un afán contra la discriminación, muy de moda en la actualidad», añade. «En los homosexuales y las lesbianas siempre hay un otro que no comparece: la identidad del niño queda coja», concluye.

Para el psiquiatra Enrique Rojas, «suponiendo que la educación que reciba un niño de una pareja homosexual se realice intentando lo mejor para el niño y no ofreciéndole como un trofeo de las reivindicaciones de la militancia homosexual, sería complejo que se desarrollara de un modo similar que un niño educado por una pareja heterosexual». «Un niño educado por una pareja homosexual puede carecer del complemento que a la formación aporta cada uno de los padres, y podría también adquirir modelos erróneos de pensamiento, sentimiento y conducta», apostilla el psiquiatra.

Conflictos con otros niños

Mónica Fontana, profesora de Orientación y Terapia Familiar en la Universidad San Pablo CEU de Madrid y especialista en Psicología Clínica y Terapia Familiar, abunda en la idea de la necesidad de un padre y una madre, ya que «es mejor para el niño adoptivo que su emplazamiento filial sea lo más parecido posible al de su familia biológica». «Esta relación que inicia con la familia será necesaria para el niño no sólo para su desarrollo, sino para llegar a ser él mismo», prosigue.

«A los dos años, un niño ignora conscientemente si es varón o mujer. Esta identidad se aprenderá de los que le rodean en su infancia. Por eso el niño tiene derecho a ser formado en una familia», añade Fontana. «Por último, necesariamente surgirán en el niño problemas de socialización. Lo quieran o no, las uniones homosexuales serán siempre minoritarias y los niños adoptados por ellas, por mucho que se les diga, nunca podrán sentirse iguales a los demás. ¿Qué respuesta puede darse a un hijo que pregunta por qué sus amigos tienen un papá y una mamá? O bien, ¿qué es una mamá?», apostilla.

La Asociación Española de Pediatría también se ha manifestado en reiteradas ocasiones sobre la adopción de niños por parejas homosexuales. Y ha sido contundente: «Un núcleo familiar con dos padres o dos madres es, desde el punto de vista pedagógico y pediátrico, claramente perjudicial para el armónico desarrollo de la personalidad y adaptación social del niño».

aquilino polaino

Catedrático de Psicopatología

Porque al adoptado se le debe educación y afecto, es una terrible injusticia que no pueda contar con un modelo de padre y madre, conforme a su naturaleza, indispensable para la formación de su propia identidad de género. La persona sin esa identidad está incompleta en lo más íntimo. Y si se adopta un niño es para hacer de él una persona plena.

juan josé lópez ibor

Pte. Asoc. Mundial de Psiquiatría

Un niño «paternizado» por una pareja homosexual entrará necesariamente en conflicto en sus relaciones personales con otros niños. Se conformará psicológi- camente como un niño en lucha constante con su entorno y con los demás. Creará frustración y agresividad. ¿Y cuántas cosas más? En definitiva, un ensayo que repercutirá en sus personas.

enrique rojas

Psiquiatra

El ser humano necesita firmeza y flexibilidad, autoridad y condescendencia, corazón y cabeza, fortaleza y ternura. Se trata de características complementarias que son aportadas por el padre y la madre. Es imposible una educación completa en un ambiente homosexual. Es antinatural condenar a un niño a una educación privada de padre o madre.

mónica fontana

Especialista Terapia Familiar

Si la relación entre dos mujeres o entre dos hombres es natural, ¿por qué hay una imposibilidad biológica para procrear? Además, está comprobada la mayor promiscuidad de las uniones homosexuales, que se rompen cuatro veces más. Imaginemos las consecuencias sobre los niños – tan necesitados de seguridad y estabilidad – por un segundo abandono.

¿Es razonable creer en Dios?

Responder esta pregunta no es sencillo, pero implica, fundamentalmente, introducir dos términos esenciales para intentar dar alguna explicación o respuesta. Estos dos términos son la fe y la razón. La fe, así como la esperanza y la caridad son las tres virtudes teologales de las que nos habla Santo Tomás de Aquino. La fe, como virtud sobrenatural, da lugar a la gratuidad con la que el hombre se pone ante su propia existencia. Pero hay diferentes tipos y diversos grados de fe. Esta puede contemplarse desde una visión racionalista y por una transmisión de la tradición o confianza. El creyente contemporáneo, llevado por una visión racionalista de la fe que pretende un conocimiento para sí mismo, ha menospreciado la transmisión de la fe por tradición. Ciertamente, la actitud de obertura y fidelidad, contraría al espíritu crítico, lleva al creyente a una fe confiada, sencilla y natural. Así pues, la fe da por supuesta una revelación anterior de Dios que se nos abre y se nos da para el conocimiento de ÉI mismo. Aunque este asentimiento, si quiere ser humano, tiene que ser libre y razonable, que son dos propiedades intrínsecas de la esencia humana. La fe no puede ser vista como un acto irracional, sino al contrario, como un acto conforme a la razón. Por eso se afirma que no puede haber verdadera oposición entre fe y razón; es Dios mismo quien nos crea y quien nos infunde una y otra.

La fe cristiana se basa en un misterio, el misterio de Jesucristo. Pero hay que averiguar que s’ entiende por misterio, cuáles son las señales que acreditan el acto de fe en él, cuál es la certeza de la fe y qué papel juega la libertad. Una de estas señales son los milagros, entendidos como hechos prodigiosos que van más allá de lo previsto en las leyes naturales y que Dios produce con la finalidad de ser entendidos como signos claros de su acción. Jesús confirmaba a menudo su palabra con acciones milagrosas. Otro tipo de señal de la acción divina son las profecías hechas en la Escritura. Jesús, muy a menudo, también se presentaba a sus discípulos cumpliendo una profecía hecha siglos antes. Así pues, los milagros y las profecías son signos razonables de los que todos los hombres pueden ser objeto o sujeto, sin embargo no agente, porque sólo Dios puede ir más allá de los límites de lo natural y sólo EI puede dar cumplimiento a las profecías.

Los misterios de la fe no son contradictorios ni absurdos, sino una de las dimensiones más profundamente humanas. En todo lo que conocemos se da una gran parte de misterio; cualquier conocimiento de la naturaleza nos sorprende por la cantidad de misterios que esconde. Es verdad que el avance de la ciencia, el avance del conocimiento humano, consigue revelarnos muchos de estos misterios naturales, pero descubrimos de nuevos. Algunos podrían pensar que entonces el milagro ya no es tal prodigio sobrenatural. Ciertamente, algunos fenómenos considerados milagrosos en realidad no lo son, sin embargo eso no es cierto en todos y, además, a menudo se cae en el grave error histórico del anacronismo, desconsiderando el progreso tecnológico y la evolución creciente del conocimiento humano. Podría decirse que un milagro es un prodigio sobrenatural mientras no sea descubierto su mecanismo por la ciencia. No obstante, han de considerarse las coordenadas espacio-tiempo, es decir, un milagro no puede dejar de ser un fenómeno sobrenatural en un espacio y tiempo determinado por el hecho de que siglos después se descubra un mecanismo científico que lo explique y lo demuestre, un ejemplo de ello es la curación de varios leprosos que hizo Jesús.

Pero la realidad es que hoy en día muchos de los milagros de los que nos habla la Biblia no han podido ser explicados por la ciencia. Entonces, aquí ya se entraría en la dimensión de la fe.

No es de extrañar, sin embargo, que el cristianismo nos presente misterios que no podemos coger ni comprender completamente. Ahora bien, parafraseando al filósofo francés Jean Guitton, ”un misterio no es un absurdo, ni algo contradictorio sólo porque no podamos entenderlo” sino que sobrepasa simplemente nuestra capacidad. Al acercarnos a Dios, topamos con el Misterio, pero no porque nos sobrepase quiere decir que sea absurdo. Lo que sucede hoy en día, es que cada vez más vamos perdiendo la capacidad de sorpresa. Sería bueno recordar a Jesús en el evangelio cuándo dice que ”para entrar en el Reino de Dios hemos de volvernos infantes”; aparte de las significaciones de bondad, pequeñez, humildad e inocencia que seguramente se interpreta del contexto evangélico, otra interpretación que podría hacerse es tener o mantener la capacidad de sorpresa que tienen los niños. De esta manera podremos preguntarnos por algo que nos sorprenda, aunque quizás no obtengamos una respuesta unívoca y científica, y así no tendremos esta actitud de autosuficiencia, de ”fe ciega” en una ciencia que, ante el gran progreso tecnológico, cree poder demostrarlo todo.

Esta capacidad de sorprenderse es uno de los soportes de la fe. El grado de fe es variable y depende del estado de la persona así como del ambiente de su entorno. Esta variabilidad se da en momentos de nuestra vida en que nuestra aceptación de la fe es condicionada y, por lo tanto, fragmentaría. Cuando al creer ponemos condiciones a Dios, no es EI el centro de la fe, sino nosotros. Eso quiere decir que si estamos en este punto todavía no creemos o no confiamos completamente en Dios, porque la fe no es un acto de adhesión ideológica, sino una oblació de toda la persona y un asentimiento de toda la verdad de Dios.

La fe no es sólo una opinión que viene y va; pero tampoco es una evidencia que se imponga necesariamente. La paradoja de la fe reside en que sea firme y cierta pero al mismo tiempo sea una certeza libre. Esta certeza libre da lugar a un acto de fe. Éste siempre ha sido relacionado con un tipo de acto psicológico, que tiene como características principales ser incondicional y totalizador; es decir, el buen creyente cree, sin condiciones, todo aquello que hace falta creer. Ahora bien, obsérvese que en el acto de fe no aparece su contenido objetivo y, no obstante, el creyente le da asentimiento como si se tratara de una verdad absolutamente evidente. Y es que el acto de fe forma una totalidad muy rica, que une, a la vez, el aspecto comunicable y objetivo y el aspecto existencial y salvador.

La intuición del creyente de que es bueno creer es fruto de un acto de libertad. La fe, en general, es creer algo de alguien, y eso no es sólo un asentimiento a un contenido sino también a una persona en quien se confía. Así pues, la credibilidad del testigo y su mediación afectan a la propia formalidad de la fe, que es lo mismo que afirmar que la ilimitación sin reservas e incondicional del acto de fe sólo se justifica por la autoridad de quien revela y por la libertad de creer de la persona a quien se le revela.

El hecho de la autoridad tiene mucha importancia en cualquier creencia o proceso intelectual de tradición, sin embargo ha quedado muy deteriorado en la visión racionalista de la fe, en la cual las verdades no se cruzan en la medida en que son garantizadas por el Dios que las revela, sino por el sentimiento de unidad o belleza que genera su cosmovisión. EI creyente contemporáneo a menudo olvida que creer es creer totalmente y no parcialmente ya que su criterio ideológico lo remite a actuar más como filósofo de la vida que como verdadero creyente.

De los dos extremos de la fe, la visión racionalista y la tradicional, sería bueno mantenerlos en un equilibrio como dice Aristóteles, ”la virtud se encuentra justo en medio de los extremos”– para tener una fe natural, total, incondicional, segura, libre y confiada en el testimonio y mediación de la autoridad porque sino podría caerse en el cientificismo y en el fideísmo, respectivamente. Y esta fe libre, en que la ausencia de evidencia se suple por lo que se cree bueno porque se sabe que es bueno, tiene que existir en todo tipo de actitud para que fomente la piedad y haga atractivo para el hombre el bien espiritual que significa Dios. Porque toda persona tiene la idea innata de un ser superior a ella, su Creador o Dios y por tanto tiene también necesidad.

Eres el amor de mi vida: campañas de la píldora abortiva

A continuación se presenta unas reflexiones sobre la sexualidad humana a raíz de las campañas del gobierno para imponer la píldora del día después.

De nuevo el Gobierno y también quien no es el Gobierno lanzan una campaña que atenta directamente contra los principios más elementales de la ética de la sexualidad humana. En esta ocasión propiciando la distribución gratuita de la píldora del día de después.

No voy a hablar de ella, no es el momento, únicamente quiero recordar, dejar bien sentado, que su mecanismo de acción es, en la mayoría de los casos, antiimplantatorio, y por tanto abortivo. Se diga lo que se diga, quien lo diga, como lo diga y en el medio en que lo diga, si se termina con una vida humana, si se termina con un embrión que ya ha iniciado su andadura vital, si se impide que se implante en el útero de su madre, se está cometiendo algo que se puede o no denominar aborto, no importa, pero lo indudable es que se está eliminando un ser humano inocente, terminando con su vida, y esto es lo que importa para juzgar éticamente el hecho. Y esto es lo que en la gran mayoría de las veces ocurre cuando se administra la píldora del día de después, y esto es lo que el Gobierno y quienes no son el Gobierno deberían hacer saber a los jóvenes a los que quieren suministrar gratuitamente dicha píldora.

Pero no es recordar esto el motivo de este artículo. Su objetivo es reflexionar sobre los programas de educación sexual que el Gobierno y quien no es el Gobierno están realizando o van a realizar con motivo de su campaña para promocionar el uso gratuito de la píldora del día siguiente. Según se puede comprobar a través de los medios de comunicación social, estas campañas van dirigidas únicamente a instruir sobre la anatomía y fisiología de los órganos sexuales, a detallar que medios existen para impedir un embarazo y cómo usarlos, a promocionar el placer del adolescente, como un objetivo fundamental de su vida. Pero de educación en el amor, que yo sepa, nada, nada de nada.

Sin duda, comentar algunas de las anteriores cosas puede ser conveniente, pero siempre cuando vayan orientadas a ayudar a nuestros jóvenes a conocer y valorar, sobre todo valorar, la sexualidad como una parte fundamental del amor humano. No como algo que se usa y se tira.

Para ello, sin duda, habría que empezar por hablar a los jóvenes usuarios de la píldora del día de después, muchos de los cuales aún no han empezado su vida en pareja, del valor que tiene la fidelidad, incluso la fidelidad a esa persona aún desconocida que va a ser su compañera/o a lo largo de su vida. Puedo serte fiel antes de conocerte, y eso me ayudará a serte fiel cuando te conozca. Para educar en la fidelidad, valor que nadie creo que se atreva a poner en duda, hay que empezar por educar a ser fieles ya antes del matrimonio. Habría que transmitir a los jóvenes la grandeza de poder afirmar, puedo decirte que soy tuyo/a, porque no he sido de nadie más. Me he conservado todo/a para ti. Te amo tanto, que mi mayor gozo es darte un cuerpo que no he compartido con nadie. Habría que decirles lo que significa esperar hasta el matrimonio para unir de forma definitiva sus cuerpos y sus almas. La grandeza de esa espera, y las inigualables sensaciones que una pareja que así actúa tiene cuando pronuncia su sí ante el altar. ¡Qué pena que los jóvenes usuarios de la píldora del día después no disfruten de la temblorosa entrega por la que dos personas enamoradas unen sus cuerpos para no separarse más!

Hay que mostrar a nuestros jóvenes el valor del amor adolescente, pero también habría que enseñarles el valor del amor adulto. Habría que decirles que se puede marchitar el cuerpo, pero que no se marchita el alma. Habría que hacerles ver que las lentillas no son capaces de disminuir la luz de una mirada enamorada. Habría que contarles, ahora, que para disfrutar durante toda su vida de un amor que no se agoste hay que prepararse desde la adolescencia y la juventud, y eso no tiene nada que ver con las relaciones sexuales que se están proponiendo, ni con el uso de una píldora que lo único que persigue es una genitalidad sin sobresaltos.

Ciertamente muchas veces se reduce el amor a las sensaciones que de él se tiene en la juventud. Pero yo he de decir que, después de haberlas vivido, no sé qué es más hermosa: si la primavera o el otoño. Sin duda, las dos estaciones de la vida tienen algo inimaginablemente bello si se sabe admirar. Pero para poder hacerlo hay que prepararse y esto empieza con la educación del amor desde la adolescencia, desde la juventud.

Me gustaría decirles a los jóvenes lo que significa poder decir a tu pareja, tras una prolongada convivencia, muchas veces construida sobre un amor no exento de dificultades, eres el amor de mi vida, lo has sido siempre, lo eras antes de conocerte y espero que lo seguirás siendo hasta que la muerte nos separe, y ni aun después, pues creo que nuestro amor nació eterno y durará eternamente.

Artículo de Justo Aznar publicado en las Provincias en octubre de 2004

One, la canción de U2 con subtítulos de la letra en castellano

Utiliza este vídeo de un concierto de U2 con la traducción de la letra de la canción One para plantear las cuestiones siguientes:

Relaciones hombre mujer
Perdón
¿Ha sido maltratado el cantante?
¿Qué ha recibido y qué ha dado él?
Amor como entrega mutua desinteresada
¿Hay alguna referencia religiosa en algún momento de la canción?
Presta especial atención al momento final en el que se dice:
en nuestra vida…junto a los demás… hermanos, hermanas…no somos lo mismo…pero hemos de cuidar unos de otros… ¿Qué te sugiere?

Aquí tienes la traducción completa en inglés y castellano de la canción:

Is it getting better, or do you feel the same?
Will it make it easier on you, now you got someone to blame?
You say one love, one life, when it’s one need in the night.
One love, we get to share it
Leaves you baby if you don’t care for it.

Did I disappoint you or leave a bad taste in your mouth?
You act like you never had love and you want me to go without.
Well, it’s too late tonight to drag the past out into the light.
We’re one, but we’re not the same.
We get to carry each other, carry each other… one

Have you come here for forgiveness,
Have you come to raise the dead
Have you come here to play Jesus to the lepers in your head
Did I ask too much, more than a lot
You gave me nothing, now it’s all I got.
We’re one, but we’re not the same.
Well, we hurt each other, then we do it again.

You say love is a temple, love a higher law
Love is a temple, love the higher law.
You ask me to enter, but then you make me crawl
And I can’t be holding on to what you got, when all you got is hurt.

One love, one blood, one life, you got to do what you should.
One life with each other: sisters, brothers.
One life, but we’re not the same.
We get to carry each other, carry each other.
One life, one.
————————————
Está mejorando, o sientes lo mismo?
Será más fácil para ti ahora que tienes alguien a quien echarle la culpa?
Dices…Un amor, una vida, cuando es la necesidad de uno en la noche.
Un amor, llegamos a compartirlo,
Te deja cariño, si no lo cuidas.

Te decepcioné o te dejé un mal sabor en tu boca?
Actúas como si nunca hubieras tenido amor y quieres que yo prescinda de ello.
Bueno, es muy tarde esta noche para sacar el pasado a la luz.
Somos uno, pero no somos lo mismo.
Tenemos que sostenernos el uno al otro…Uno

Has venido aquí para el perdón
Has venido para levantar a los muertos
Has venido aquí para hacer de Jesús con los leprosos en tu cabeza?
Te pedí demasiado, más que mucho
No me diste nada, ahora eso es todo lo que tengo.
Somos uno, pero no somos lo mismo.
Bueno, nosotros nos herimos mutuamente y entonces lo volvimos a hacer.

Dices que el amor es un templo, el amor una ley suprema,
El amor es un templo, el amor, la ley suprema.
Me pides que entre, pero luego me haces gatear.
Y no puedo aferrarme a lo que tienes, cuando todo lo que tienes está herido.

Un amor, una sangre, una vida, tienes que hacer lo que debes.
Una vida uno con el otro: Hermanas, hermanos,
Una vida, pero no somos lo mismo.
Llegamos a sostenernos el uno al otro, sostenernos el uno al otro.
Una vida, una.

Tony Meléndez: testimonio de un artista distinto

Vídeo testimonio del artista y cantautor Tony Meléndez: un luchador ejemplar que ha superado las limitaciones físicas y los prejuicios sociales.

Bullying: “se meten conmigo más que con otros compañeros”

Algunos chicos y chicas creen que, cuando se meten con ellos, lo mejor es callarse y pasar desapercibido, pero eso a menudo agrava la situación. Tampoco hay que ir por el mundo desafiando a aquellos que nos gastan una broma o que se meten un poco con nosotros. A veces es mejor evitar una situación que nos pueda resultar difícil. Pero: cuando de forma continuada se metan mucho contigo, o con un compañero, debes recordar lo siguiente:

  • Cuéntaselo a alguien: a un amigo, un profesor, a tus padres, o pide ayuda a PROTEGELES a través de esta Línea de Ayuda.
  • Tú solo posiblemente no puedas hacer frente a un acoso reiterado de un grupo de compañeros. No es ninguna vergüenza pedir ayuda. Hazlo y te escucharemos.
  • Busca protección en otros compañeros: no andes solo/a; busca amigos/as con quien relacionarte.
  • Respétate a ti mismo/a y piensa que nadie tiene derecho a tratarte mal de forma reiterada y con intención de hacerte daño. Sé firme en la convicción de que tú vales tanto como cualquier otra persona.
  • Intenta no mostrar miedo. En cuanto puedas, expresa tus sentimientos a alguien en quien puedas confiar y que pueda ayudarte a buscar soluciones.
  • Hazle saber al profesor Tutor lo que te pasa y que te gustaría que se hablara de la convivencia en tu grupo clase, sin tener que centrarse en tu problema en particular.
  • Revisa si hay algunas cosas de las que dices o haces que irrita a tus compañeros o no suele gustarles e intenta cambiarlas. Practica otras formas de responder en esas situaciones concretas.

Pide cuanto antes ayuda y orientación a PROTEGELES. Acude a contacto@protegeles.com

Recuerda: Si sientes que se están metiendo contigo debes seguir una serie de pautas para protegerte. No te quedes parado sin hacer nada. Expresa tu situación a alguien en quien confíes. Pide ayuda.

Modificación de la conducta homosexual: terapia reparativa en el mundo de hoy

Existen importantes grupos de psicólogos y psiquiatras que trabajan para ayudar a los homosexuales. Muchos de ellos desarrollan lo que se llama una Terapia Reparativa para ayudar a los homosexuales distónicos a recuperar la heterosexualidad y han cosechado importantes éxitos aunque la opinión publica y las acciones del lobby gay pretendan encubrir estos trabajos.

Por la presión del lobby gay la Asociación psiquiátrica americana (APA) excluyó la homosexualidad de los trastornos psicológicos contemplados en el DSM-III. La decisión fue calurosamente aplaudida por los grupos de presión gays. Sin embargo los psiquiatras siguen trabajando con éxito entre los homosexuales.

Esta es la lista de las mejores asociaciones y webs relacionadas con el tema de la Terapia Reparativa para homosexuales:

NARTH 

eS UNA gran PÁGINA DE ESPECIALISTAS Y TERAPEUTAS QUE TRABAJAN CON PERSONAS HOMOSEXUALES PARA AYUDARLES A ENCONTRARSE DE NUEVO CON SU HETEROSEXUALIDAD. HAY INFORMACIÓN ABUNDANTE SOBRE DIVERSAS CUESTIONES RELACIONADAS CON EL ACTIVISMO DE GRUPOS DE PRESIÓN GAYS Y LESBIANAS; SOBRE LA EFICACIA DE DIFERENTES ENFOQUES TERAPÉUTICOS; Y SOBRE PUBLICACIONES CIENTÍFICAS RECIENTES. TIENE UN APARTADO EN CASTELLANO. es la mejor página sobre el tema.

en inglés.     

COURAGE LATINO

ES UNA ORGANIZACIÓN RELACIONADA CON EL Apostolado de la Iglesia Católica EN LA atención  pastoral de hombres y mujeres que sufren por su condición de atracción sexual a personas del mismo sexo.

EN CASTELLANO.

    

 

GAYTOSTRAIGHT

PÁGINA REALIZADA POR EL DR. RICHARD COHEN, EX GAY, PSICÓLOGO Y TERAPISTA ESPECIALISTA EN LA TERAPIA REPARATIVA. OFRECE INTERESANTES MATERIALES Y RECURSOS.

EN INGLÉS .   

 

HOMOSEXUALES ANÓNIMOS 

PÁGINA DE APOYO A PERSONAS CON TENDENCIA HOMOSEXUAL QUE DESEAN CAMBIAR.  

EN INGLÉS.

   

VIDA HUMANA INTERNACIONAL

PÁGINA CON ABUNDANTE DOCUMENTACIÓN SOBRE EL TEMA DE LA HOMOSEXUALIDAD Y LA POSTURA DE LA IGLESIA AL RESPECTO.

EN CASTELLANO.

    

FREETOBEME

PÁGINA MUY INTERESANTE, DIRIGIDA ESPECIALMENTE A JÓVENES CON DUDAS SOBRE SU ORIENTACIÓN SEXUAL. TIENE UN APARTADO DE PREGUNTAS MÁS FRECUENTES Y SUS RESPUESTAS. ES MUY RECOMENDABLE PARA PADRES, PROFESORES, EDUCADORES Y TUTORES DE JÓVENES.

EN CASTELLANO. 

    

PEOPLE CAN CHANGE 

PÁGINA DE TESTIMONIOS DE PERSONAS QUE HAN DEJADO DE TENER ACTIVIDAD HOMOSEXUAL GRACIAS A LA AYUDA DE ESPECIALISTAS. ES UNA PRUEBA TESTIMONIAL DE QUE LA ORIENTACIÓN SEXUAL ES MODIFICABLE. ESTA PÁGINA PUEDE AYUDAR MUCHO A PERSONAS QUE TIENEN DUDAS SOBRE SU ORIENTACIÓN SEXUAL O A AQUELLAS QUE TIENEN RELACIONES SEXUALES DE TIPO HOMOSEXUAL.

EN INGLÉS.    

  

PARENTS AND FRIENDS OF EXGAYS AND GAYS

PÁGINA DE ORIENTACIÓN Y APOYO PARA PADRES Y AMIGOS DE EX GAYS Y GAYS. INTERESANES ARTÍCULOS, TESTIMONIOS Y PROPUESTAS.

EN INGLÉS. 

Cómo dejó de ser considerada la homosexualidad un trastorno psicológico. La historia verdadera.

En 1973, en contra de una extendida opinión psiquiátrica, la Asociación psiquiátrica americana (APA) excluyó la homosexualidad de los trastornos psicológicos contemplados en el DSM-III. La decisión fue calurosamente aplaudida por los grupos de presión gays como la liberación de un estigma e incluso como un acto de justicia histórico. En apariencia, la psiquiatría abandonaba un error de años.

¿Cómo dejó de ser considerada la homosexualidad un trastorno psicológico?

El juicio sobre la homosexualidad ha experimentado diversas variaciones a lo largo de la Historia. En general, las culturas de la Antigüedad generalmente la juzgaron moralmente reprobable. Egipcios y mesopotámicos la contemplaron con desdén mientras que para el pueblo de Israel se hallaba incluida en el listado de una serie de conductas indignas del pueblo de Dios que se extendían del adulterio a la zoofilia pasando por el robo o la idolatría (Levítico 18, 22). No en vano, el Antiguo Testamento incluía entre los relatos más cargados de dramatismo el de la destrucción de Sodoma y Gomorra (Génesis 13, 14, 18 y 19), cuyos habitantes habían sido castigados por Dios por practicar la homosexualidad. Durante el período clásico, la visión fue menos uniforme. En Grecia, por ejemplo, alguna formas de conducta homosexual masculina y sin penetración era tolerable mientras que en Roma fue duramente fustigada por autores como Tácito o Suetonio como un signo de degeneración moral e incluso de decadencia cívica. El cristianismo que, a fin de cuentas, había nacido del judaísmo también condenó expresamente la práctica de la homosexualidad. No sólo Jesús legitimó lo enseñado por la ley de Moisés sin hacer excepción con los actos homosexuales (Mateo 5, 17-20) sino que el Nuevo Testamento en general condenó la práctica de la homosexualidad considerándola contraria a la ley de Dios y a la Naturaleza (Romanos 1, 26-27) y afirmando que quienes incurrieran en ella, al igual que los que practicaran otro tipo de pecados, no entrarían en el Reino de los cielos (I Corintios 6, 9).

La condena de la práctica homosexual fue común en los Padres de la iglesia y en los documentos más antiguos de disciplina eclesial aparece como uno de los pecados que se penan con la excomunión. Partiendo de esta base no resulta extraño que el mundo medieval tanto judeo y cristiano como musulmán condenara las prácticas homosexuales e incluso las penara legalmente aunque luego en la vida cotidiana fuera tan tolerante o tan intolerante con esta conducta como con otras consideradas pecado. Esta actitud fue aplastantemente mayoritaria en occidente y en buena parte del resto del globo durante los siglos siguientes. Esencialmente, la visión negativa de la homosexualidad estaba relacionada con patrones religiosos y morales y no con una calificación médica o psiquiátrica. El homosexual podía cometer actos censurables no más por otra parte que otros condenados por la ley de Dios que incluso se calificaban de contrarios a la Naturaleza y de perversión. No obstante, no se identificaba su conducta con un trastorno mental o con un desarreglo físico. En realidad, para llegar a ese juicio habría que esperar a la consolidación de la psiquiatría como ciencia.

Partiendo de una visión que consideraba como natural el comportamiento heterosexual que meramente en términos estadísticos es de una incidencia muy superior la psiquiatría incluiría desde el principio la inclinación homosexual y no sólo los actos como sucedía con los juicios teológicos entre las enfermedades que podían y debían ser tratadas. Richard von Kraft-Ebing, uno de los padres de la moderna psiquiatría del que Freud se reconocía tributario, la consideró incluso como una enfermedad degenerativa en su Psychopatia Sexualis. De manera no tan difícil de comprender, ni siquiera la llegada del psicoanálisis variaría ese juicio. Es cierto que Freud escribiría en 1935 una compasiva carta a la madre norteamericana de un homosexual en la que le aseguraba que “la homosexualidad con seguridad no es una ventaja, pero tampoco es algo de lo que avergonzarse, ni un vicio, ni una degradación, ni puede ser clasificado como una enfermedad”. Sin embargo, sus trabajos científicos resultan menos halagüeños no sólo para las prácticas sino incluso para la mera condición de homosexual. Por ejemplo, en sus Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad, Freud incluyó la homosexualidad entre las “perversiones” o “aberraciones sexuales”, por usar sus términos, de la misma manera que el fetichismo del cabello y el pie o las prácticas sádicas o masoquistas. A juicio de Freud, la homosexualidad era una manifestación de falta de desarrollo sexual y psicológico que se traducía en fijar a la persona en un comportamiento previo a la madurez heterosexual.

En un sentido similar, e incluso con matices de mayor dureza, se pronunciaron también los otros grandes popes del psicoanálisis, Adler y Jung. Los psicoanalistas posteriores no sólo no modificaron estos juicios sino que incluso los acentuaron a la vez que aplicaban tratamientos considerados curativos contra la inclinación homosexual. En los años cuarenta del siglo XX, por ejemplo, Sandor Rado sostuvo que la homosexualidad era un trastorno fóbico hacia las personas del sexo contrario, lo que la convertía en susceptible de ser tratada como otras fobias. Bieber y otros psiquiatras, ya en los años sesenta, partiendo del análisis derivado de trabajar con un considerable número de pacientes homosexuales, afirmaron que la homosexualidad era un trastorno psicológico derivado de relaciones familiares patológicas durante el período edípico. Charles Socarides en esa misma década y en la siguiente de hecho hasta el día de hoy defendía, por el contrario, la tesis de que la homosexualidad se originaba en una época pre-edípica y que por lo tanto resultaba mucho más patológica de lo que se había pensado hasta entonces. Socarides es una especie de bestia negra del movimiento gay hasta el día de hoy pero resulta difícil pensar en alguien que en el campo de la psiquiatría haya estudiado más minuciosa y exhaustivamente la cuestión homosexual. Curiosamente, la relativización de esos juicios médicos procedió no del campo de la psiquiatría sino de personajes procedentes de ciencias como la zoología (Alfred C. Kinsey) cuyas tesis fueron frontalmente negadas por la ciencia psiquiátrica.

De manera comprensible y partiendo de estos antecedentes, el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) incluía la homosexualidad en el listado de desórdenes mentales. Sin embargo, en 1973 la homosexualidad fue extraída del DSM en medio de lo que el congresista norteamericano W. Dannemeyer denominaría “una de las narraciones más deprimentes en los anales de la medicina moderna”. El episodio ha sido relatado ampliamente por uno de sus protagonistas, Ronald Bayer, conocido simpatizante de la causa gay, y ciertamente constituye un ejemplo notable de cómo la militancia política puede interferir en el discurso científico modelándolo y alterándolo. Según el testimonio de Bayer, dado que la convención de la Asociación psiquiátrica americana (APA) de 1970 iba a celebrarse en San Francisco, distintos dirigentes homosexuales acordaron realizar un ataque concertado contra esta entidad. Se iba a llevar así a cabo “el primer esfuerzo sistemático para trastornar las reuniones anuales de la APA”. Cuando Irving Bieber, una famosa autoridad en transexualismo y homosexualidad, estaba realizando un seminario sobre el tema, un grupo de activistas gays irrumpió en el recinto para oponerse a su exposición. Mientras se reían de sus palabras y se burlaban de su exposición, uno de los militantes gays le gritó: “He leído tu libro, Dr. Bieber, y si ese libro hablara de los negros de la manera que habla de los homosexuales, te arrastrarían y te machacarían y te lo merecerías”. Igualar el racismo con el diagnóstico médico era pura demagogia y no resulta por ello extraño que los presentes manifestaran su desagrado ante aquella manifestación de fuerza.

Sin embargo, el obstruccionismo gay a las exposiciones de los psiquiatras tan sólo acababa de empezar. Cuando el psiquiatra australiano Nathaniel McConaghy se refería al uso de “técnicas condicionantes aversivas” para tratar la homosexualidad, los activistas gays comenzaron a lanzar gritos llamándole “sádico” y calificando semejante acción de “tortura”. Incluso uno se levantó y le dijo: “¿Dónde resides, en Auchswitz?”. A continuación los manifestantes indicaron su deseo de intervenir diciendo que habían esperado cinco mil años mientras uno de ellos comenzaba a leer una lista de “demandas gays”. Mientras los militantes acusaban a los psiquiatras de que su profesión era “un instrumento de opresión y tortura”, la mayoría de los médicos abandonaron indignados la sala. Sin embargo, no todos pensaban así. De hecho, algunos psiquiatras encontraron en las presiones gays alicientes inesperados. El Dr. Kent Robinson, por ejemplo, se entrevistó con Larry Littlejohn, uno de los dirigentes gays, y le confesó que creía que ese tipo de tácticas eran necesarias, ya que la APA se negaba sistemáticamente a dejar que los militantes gays aparecieran en el programa oficial. A continuación se dirigió a John Ewing, presidente del comité de programación, y le dijo que sería conveniente ceder a las pretensiones de los gays porque de lo contrario “no iban solamente a acabar con una parte” de la reunión anual de la APA. Según el testimonio de Bayer, “notando los términos coercitivos de la petición, Ewing aceptó rápidamente estipulando sólo que, de acuerdo con las reglas de la convención de la APA, un psiquiatra tenía que presidir la sesión propuesta”. Que la APA se sospechaba con quien se enfrentaba se desprende del hecho de que contratara a unos expertos en seguridad para que evitaran más manifestaciones de violencia gay. No sirvió de nada.

El 3 de mayo de 1971, un grupo de activistas gays irrumpió en la reunión de psiquiatras del año y su dirigente, tras apoderarse del micrófono, les espetó que no tenían ningún derecho a discutir el tema de la homosexualidad y añadió: “podéis tomar esto como una declaración de guerra contra vosotros”. Según refiere Bayer, los gays se sirvieron a continuación de credenciales falsas para anegar el recinto y amenazaron a los que estaban a cargo de la exposición sobre tratamientos de la homosexualidad con destruir todo el material si no procedían a retirarlo inmediatamente. A continuación se inició un panel desarrollado por cinco militantes gays en el que defendieron la homosexualidad como un estilo de vida y atacaron a la psiquiatría como “el enemigo más peligroso de los homosexuales en la sociedad contemporánea”. Dado que la inmensa mayoría de los psiquiatras podía ser más o menos competente, pero desde luego ni estaba acostumbrada a que sus pacientes les dijeran lo que debían hacer ni se caracterizaba por el dominio de las tácticas de presión violenta de grupos organizados, la victoria del lobby gay fue clamorosa. De hecho, para 1972, había logrado imponerse como una presencia obligada en la reunión anual de la APA. El año siguiente fue el de la gran ofensiva encaminada a que la APA borrara del DSM la mención de la homosexualidad. Las ponencias de psiquiatras especializados en el tema como Spitzer, Socarides, Bieber o McDevitt fueron ahogadas reduciendo su tiempo de exposición a un ridículo cuarto de hora mientras los dirigentes gays y algún psiquiatra políticamente correcto realizaban declaraciones ante la prensa en las que se anunciaba que “los médicos deciden que los homosexuales no son anormales”.

Finalmente, la alianza de Kent Robinson, el lobby gay y Judd Marmor, que ambicionaba ser elegido presidente de la APA, sometió a discusión un documento cuya finalidad era eliminar la mención de la homosexualidad del DSM. Su aprobación, a pesar de la propaganda y de las presiones, no obtuvo más que el 58 por ciento de los votos. Se trataba, sin duda, de una mayoría cualificada para una decisión política pero un tanto sobrecogedora para un análisis científico de un problema médico. No obstante, buena parte de los miembros de la APA no estaban dispuestos a rendirse ante lo que consideraban una intromisión intolerable y violenta de la militancia gay. En 1980, el DSM incluyó entre los trastornos mentales una nueva dolencia de carácter homosexual conocida como ego-distónico. Con el término se había referencia a aquella homosexualidad que, a la vez, causaba un pesar persistente al que la padecía. En realidad, se trataba de una solución de compromiso para apaciguar a los psiquiatras en su mayoría psicoanalistas que seguían considerando la homosexualidad una dolencia psíquica y que consideraban una obligación médica y moral ofrecer tratamiento adecuado a los que la padecían. Se trató de un triunfo meramente temporal frente a la influencia gay. En 1986, los activistas gays lograban expulsar aquella dolencia del nuevo DSM e incluso obtendrían un nuevo triunfo al lograr que también se excluyera la paidofilia de la lista de los trastornos psicológicos. En Estados Unidos, al menos estatutariamente, la homosexualidad y la paidofilia había dejado de ser una dolencia susceptible de tratamiento psiquiátrico.

Cuestión aparte es que millares de psiquiatras aceptaran aquel paso porque la realidad es que hasta la fecha han seguido insistiendo en que la ideología política en este caso la del movimiento gay no puede marcar sus decisiones a la ciencia y en que, al haber consentido en ello la APA, tal comportamiento sólo ha servido para privar a los enfermos del tratamiento que necesitaban. Se piense lo que se piense al respecto y la falta de unanimidad médica debería ser una buena razón para optar por la prudencia en cuanto a las opiniones tajantes la verdad era que la decisión final que afirmaba que la homosexualidad no era un trastorno psicológico había estado más basada en la acción política y no de la mejor especie que en una consideración científica de la evidencia. Por ello, ética y científicamente no se diferenciaba mucho, por lo tanto, de aberraciones históricas como el proceso de Galileo o las purgas realizadas por Lysenko.

Artículo de César Vidal